Harmadillo: El Abrazo.

"Tantos siglos de civilización y no aprendimos a abrazarnos". Amado Nervo.

General

Artículos y anotaciones generales

Dije en voz alta:

Publicado el 10 de Enero, 2008, 18:54. en General.
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"Si en medio de las adversidades persevera el corazón con serenidad, con gozo y con paz, esto es amor."
Un amigo dijo: ¿Y?
¿Cómo que Y?, dije.
Claro pues, que tengo que ver yo con eso. Respondió.
Respire profundo, lo mire a los ojos y comencé a reflexionar con él:
"La vida tiene una cantidad incontable de herramientas para satisfacer nuestros deseos, que sirven para uno o para otro. Cuando llegan a nosotros las observamos, las analizamos, y por ultimo las utilizamos. Pero, como dije, no todas son para uno, pero pueden ser para otro. Por ejemplo, cuando escuchas o ves algo, hay la probabilidad de que no sea para tu provecho o no te interese, pero si a otra persona, entonces lo compartes, y haces que esa herramienta llegue a manos de quien la puede utilizar."
En nuestro quehacer diario somos invadidos constantemente por tantos mensajes, que por la falta de tiempo la gran mayoría pasan simplemente como viento en nuestra piel, y nos dejan esa sensación de: ¿porqué no le preste atención en su debida oportunidad?
Los seres humanos somos como esos mensajes, pasamos raudamente uno al costado del otro, pero que emocionante es ver con detenimiento cuando dos o mas de ellos se unen en un abrazo a veces corto, pero inmensamente gratificante.
Solo el que busca encuentra, continua tu búsqueda o empiézala ahora. Se sensible, mas perceptivo, dale mas importancia a las pequeñas cosas. Agudiza tu visión, siembra y cosecha el fruto que deseas. Se amable contigo y por ende con los demás. Adquiere conocimiento y compártelo.
He aquí mi abrazo.

La Integridad

Publicado el 24 de Febrero, 2007, 14:15. en General.
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Se dice que cierto día salieron a pasear juntas la Ciencia, la Fortuna, la Resignación y la Integridad. Mientras caminaban dijo la Ciencia:

Amigas mías, pudiera darse el caso de que nos separáramos unas de otras y sería bueno determinar un lugar donde pudiéramos encontrarnos de nuevo. A mí, podréis encontrarme en la biblioteca de aquel sabio a quien, como sabéis, siempre acompaño.

En cuanto a mí -expresó la Fortuna- me hallaréis en casa de ese millonario cuyo palacio está en el centro de la ciudad.

La Resignación dijo por su parte:

A mí podréis encontrarme en la pobre y triste choza de aquel buen viejecillo a quien con tanta frecuencia veo y que tanto ha sufrido en la vida.

Como la Integridad permanecía callada, sus compañeras le preguntaron:

Y a ti, ¿dónde te encontraremos?

La Integridad, bajando tristemente la cabeza, respondió:

A mí, quien una vez me pierde jamás vuelve a encontrarme.

"Quien pierde su integridad y su honradez lo ha perdido todo".

Un ángel a tu lado

Publicado el 24 de Febrero, 2007, 14:01. en General.
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TE REGALO EL DON DE TENER SIEMPRE UN ANGEL A TU LADO
Ojalá tengas siempre un ángel a tu lado
Que te guarde en todo lo que haces
Que te de confianza en el amanecer que viene
Que te guíe hacia los bellos parajes de tus sueños
Que te de esperanza brillante como el sol Y la fuerza del ánimo sereno
Ojalá Bonita, amor, bienestar y valentía embellezcan tu vida
Y OJALA SIEMPRE TENGAS UN ANGEL A TU LADO
Alguien que te levante si tropiezas
Que te de la valentía de aferrarte a tus sueños
Y la sabiduría de gozar de todo
Guiándote con su mano segura en el camino
Día tras día, la vida trae cambios, lágrimas en un momento, felicidad en el otro
Ojalá tu camino sea alegre sin sentir soledad
Ojalá recibas regalos que siempre te acompañen, alguien a quien amar, un amigo leal
Ojalá el arco iris te sonría después de la tormenta
Ojalá esperanzas te entusiasmen el alma
OJALÁ SIEMPRE TENGAS UN ÁNGEL A TU LADO
Y Quisiera darte estos dones:
Saber que los mañanas hermosos comienzas hoy mismo
Saber enfrentar las dificultades
Vivir en un mundo que sabe perdonar
Tener paciencia con los problemas de la vida
Mantener en perspectiva los picos y los valles de la vida
Ascender las escalinatas que llegan a tus estrellas
Respetar a esa persona en el espejo
Creer en los milagros!

Diálogos (1976)

Publicado el 24 de Febrero, 2007, 13:31. en General.
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Sabato: Si pero se plagia lo que uno siente, lo que uno necesita. Además, todo es plagio y nada estrictamente lo es. Por que cada uno pone su espíritu, una tonalidad propia.
Borges: Acepto esa imposibilidad del plagio. A Cervantes, sin embargo no se le hubiera ocurrido tomar una obra anterior y recrearla.
Sabato: No estoy seguro. Shakespeare retomaba muchas historias.
Borges: tengo una anécdota personal que está fuera de esto pero quisiera contarla... Se refiere a mi madre que esta por morir y anteayer me contó algo, que me divierte, claro, pero que es curioso por que parte de una mujer postrada, casi paralítica, que le ha pedido a Dios como último favor que le permita mover un poco su mano derecha. Ella me dijo estando yo al lado de la cama: "Yo soy muy vieja, Dios es más viejo todavía, de modo que es natural que se olvide de todo. Cuando me dio el pasaje de ida se olvido de darme el de vuelta. Y aquí estoy, a los noventa y ocho años".
JORGE LUIS BORGES y ERNESTO SABATO.

La Imaginación

Publicado el 31 de Octubre, 2006, 17:37. en General.
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Cuenta una antigua leyenda que en la Edad Media un hombre muy virtuoso fue injustamente acusado de haber asesinado a una mujer.
En realidad el verdadero autor era una persona muy influyente del reino y por eso desde el primer momento se procuró un chivo expiatorio para encubrir al culpable.
El hombre fue llevado a juicio ya conociendo que tendría escasas o nulas oportunidades de escapar al terrible veredicto... ¡ la horca !
El juez, cuidó no obstante de dar todo el aspecto de un juicio justo, por ello dijo al acusado:
"Conociendo tu fama de hombre justo y devoto del Señor vamos a dejar en manos de él tu destino."
Vamos a escribir en dos papeles separados las palabras culpable e inocente, tú escogerás y será la mano de Dios la que decida tu destino.
Por supuesto el mal funcionario había preparado dos papeles con la misma leyenda 'CULPABLE', y la pobre víctima aún sin conocer los detalles, se daba cuenta que el sistema propuesto era una trampa. No había escapatoria.
El juez conminó al hombre a tomar uno de los papeles doblados. Éste respiro profundamente, quedó en silencio unos cuantos segundos con los ojos cerrados y cuando la sala comenzaba ya a impacientarse abrió los ojos, y con una extraña sonrisa hizo su elección, tomó uno de los papeles y llevándolo a su boca... se lo tragó rápidamente.
Sorprendidos e indignados los presentes reprocharon airadamente: "¿Pero qué hizo?, ¿y hora?, ¿cómo vamos a saber el veredicto?"
-"Es muy sencillo"- respondió el hombre. "Es cuestión de leer el papel que queda y sabremos lo que decía el que yo elegí".
Con rezongos y enojo mal disimulado debieron liberar al acusado y jamás volvieron a molestarlo.
Moraleja: Cuando todo parezca perdido, usa la imaginación.

¿Dónde puedo encontrar a Dios?

Publicado el 31 de Octubre, 2006, 17:19. en General.
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Lo que os voy a contar sucedió hace mucho, mucho tiempo, justo cuando Dios acababa de terminar la creación del mundo. Es entonces cuando quiere dejar en ella como sello, como firma, como recuerdo, una parte de su misma divinidad, una chispa de su propio ser. Quiere que el hombre recuerde siempre lo que puede llegar a ser, si le busca y desea con todas sus fuerzas.
Lo de quedarse está decidido. Lo que le resulta un poco más dudoso al Creador es dar con el lugar donde esconder esa chispa de forma que al hombre le cueste encontrarla, ya que sabe que éste suele valorar muy poco lo que encuentra con facilidad.
Reunido con los ángeles del cielo les pregunta dónde creen ellos que debería esconder esa chispa de su propio ser. Uno de los ángeles le dice: “Padre, podrías esconderla en la cima más alta de la tierra”. “¡No!”, responde otro; “el hombre es un ser de fuerte espíritu aventurero y pronto conquistará los picos más altos del planeta Tierra”.
“Escóndelo entonces, Señor, en la mayor profundidad posible, en las entrañas de la tierra”, respondió otro de los asistentes. “Tampoco creo que convenga”, le contestaron. Porque un día u otro, mediante las nuevas tecnologías que el hombre llegará a crear, será capaz de perforar hasta el lugar más profundo que hayamos decidido escoger”.
¿Y en medio de los océanos, en las profundidades marinas?, preguntó otro de los ángeles. “Tampoco me parece”, le contestó un compañero. Dios ha creado al hombre con una aguda inteligencia, y un día u otro, diseñará y construirá barcos y submarinos, capaces de cruzar todos los mares y de profundizar hasta las capas más abismales del océano.
“¿Y entonces?” pregunta uno, poniendo palabras al interrogante de todos los presentes. Un joven ángel que acababa de estrenar las alas, miró a Dios a los ojos y le dijo: “Abba, quizás haya un lugar más inaccesible de los que nos hemos imaginado hasta ahora. Un lugar de difícil acceso…, lo más profundo del mismo hombre”.
Y Dios que hasta entonces había estado escuchando atentamente todas las aportaciones, se sonrió y dijo: “Sí, me esconderé en lo más profundo del ser humano, en ese espacio interior que llamamos interioridad”.
Por eso cuentan los sabios que cada vez que una persona entra en lo más profundo de su ser y hace silencio, puede escuchar a Dios y hasta tocarlo.

La sonrisa

Publicado el 9 de Septiembre, 2006, 13:35. en General.
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Mucha gente conoce "El Principito", un libro maravilloso de Saint-Exupéry.

Se trata de un libro extraño y fabuloso y tiene la doble función de ser un cuento para niños y una fábula que mueve a la reflexión a los adultos.

Algunos menos conocen otros escritos, novelas y cuentos del autor.

Saint-Expuéry era un piloto de guerra que luchó contra los nazis y murió en acción.

Antes de la Segunda Guerra Mundial, combatió en la Guerra Civil española contra los fascistas. Escribió una historia fascinante sobre esta experiencia titulada La sonrisa (Le sourire). Me gustaría compartirla ahora con ustedes. No se sabe a ciencia cierta si es autobiográfica o de ficción. Personalmente, prefiero creer lo primero.

Cuenta que fue capturado por el enemigo y arrojado a una celda.

Por las miradas despectivas y el trato duro que recibía de sus carceleros, estaba seguro de que sería ejecutado al día siguiente. A partir de aquí, contaré la historia tal como la recuerdo aunque con mis palabras.

Estaba seguro de que me matarían. Me puse terriblemente nervioso e inquieto. Revolví mis bolsillos para ver si algún cigarrillo había escapado al registro. Encontré uno y me temblaban tanto las manos que apenas pude llevármelo a los labios. Pero no tenía fósforos, se los habían quedado.

Miré a mi carcelero a través de los barrotes. No hizo contacto visual conmigo. Después de todo, nadie hace contacto visual con una cosa, con un cadáver. Le grité: "¿Tiene fuego, por favor?". Me miró, se encogió de hombros y se acercó para encenderme el cigarrillo.

Al acercarse y encender el fósforo, sus ojos accidentalmente se cruzaron con los míos. En ese momento, sonreí. No sé por qué lo hice. Tal vez fue por nerviosismo, tal vez fue porque, cuando dos personas se acercan mucho, cuesta no sonreír.

Sea como fuere, sonreí. En ese instante, fue como si una chispa hubiera saltado la brecha entre nuestros dos corazones, nuestras dos almas humanas. Sé que él no quería, pero mi sonrisa atravesó los barrotes y generó otra sonrisa en sus labios. Me encendió el cigarrillo pero se quedó cerca, mirándome directamente a los ojos y sin dejar de sonreír.

Seguí sonriéndole, consciente de él ahora como persona y no ya sólo como carcelero. Y su mirada pareció adquirir una nueva dimensión. "¿Tienes hijos?" preguntó. "Si, aquí, aquí." Saqué mi billetera y busqué tembloroso las fotos de mi familia.

Él también sacó las fotos de sus hijos y empezó a hablar sobre sus planes y esperanzas con respecto a ellos. Se me llenaron los ojos de lágrimas. Dije que temía no volver a ver a mi familia, no tener la oportunidad de verlos crecer. A él también se le llenaron los ojos de lágrimas.

De pronto, sin decir una palabra, abrió la celda y en silencio me llevó afuera. Salimos de la cárcel y, despacio y por calles laterales, salimos de la ciudad. Allí, a la orilla de la ciudad, me liberó. Y sin decir una palabra, regresó a la ciudad.

"Una sonrisa me salvó la vida".

Sí, la sonrisa, la conexión sincera, espontánea y natural entre las personas. Cuento esta historia en mi trabajo porque me gustaría que la gente considerara que debajo de las capas que construimos para protegernos: nuestra dignidad, nuestros títulos, nuestros diplomas, nuestro estatus y la necesidad de que nos vean de determinadas maneras, debajo de todo eso, está el yo auténtico y esencial.

No me da miedo llamarlo alma. Realmente, creo que si esa parte tuya y esa parte mía pudieran reconocerse, no seríamos enemigos. No podríamos sentir odio, ni envidia, ni miedo. Llego a la triste conclusión de que todas esas otras capas, que construimos con tanto esmero a lo largo de nuestras vidas, nos distancian e impiden que nos pongamos en real contacto con los demás.

La historia de Saint-Exupéry habla de ese momento mágico en que dos almas se reconocen.

He tenido algunos momentos así. Al enamorarme por ejemplo. Al mirar a un bebé. ¿Por qué sonreímos cuando vemos un bebé?

Tal vez sea porque vemos a alguien sin todas esas capas defensivas, alguien cuya sonrisa nos resulta genuina y sin engaños. Y el alma de niño que llevamos dentro sonríe anhelante en reconocimiento.


Los verdaderos milagros

Publicado el 9 de Septiembre, 2006, 12:14. en General.
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Tres personas iban caminando por una vereda de un bosque:

Un sabio Binah:: Elojim, con fama de hacer milagros, un poderoso terrateniente del lugar, Meleck y un poco atrás de ellos y escuchando la conversación, iba un joven estudiante, alumno del sabio, Muslim::Taleb.

Meleck: "Me han dicho en el pueblo que eres una persona muy poderosa, inclusive puedes hacer milagros" .

Binah:: Elojim: "Soy una persona vieja y cansada... ¿cómo crees que yo podría hacer milagros?".

Meleck: "Pero me han dicho que sanas a los enfermos, haces ver a los ciegos y vuelves cuerdo a los locos... esos milagros sólo los puede hacer alguien muy poderoso" .

Binah:: Elojim: "¿Te referías a eso?, tú lo has dicho, esos milagros sólo los puede hacer alguien muy poderoso... no un viejo como yo; esos milagros los hace Dios, yo sólo pido se conceda un favor para el enfermo, o para el ciego, todo el que tenga la fe suficiente en Dios, puede hacer lo mismo".

Meleck: "Yo quiero tener la misma fe para poder realizar los milagros que tú haces...¡ muéstrame un milagro para poder creer en tu Dios!".

Binah:: Elojim: "Esta mañana, ¿volvió a salir el sol?".

Meleck: "Si, claro que si!! "..

Binah:: Elojim: "Pues ahí tienes un milagro... el milagro de la luz"

Meleck: "No, yo quiero ver un verdadero milagro, oculta el sol, saca agua de una piedra... mira!, hay un conejo herido junto a la vereda, tócalo y sana sus heridas".

Binah:: Elojim: "¿Quieres un verdadero milagro?, ¿no es verdad que tu esposa acaba de dar a luz hace algunos días?.

Meleck: "¡¡Sí!!, fue varón y es mi primogénito".

Binah:: Elojim: "Ahí tienes el segundo milagro... el milagro de la vida" .

Meleck: "Sabio, tú no entiendes, quiero ver un verdadero milagro..."

Binah:: Elojim: "¿Acaso no estamos en época de cosecha?, ¿no hay trigo y sorgo dónde hace unos meses sólo había tierra?.... pues ahí tienes el tercer milagro" .

Meleck: "Creo que no me he explicado, lo que yo quiero... (el sabio lo interrumpe).

Binah:: Elojim: "Te has explicado bien, yo ya hice todo lo que podía hacer por ti... si lo que encontraste no era lo que buscabas, lamento desilusionarte, yo he hecho todo lo que podía hacer".

Dicho esto, Meleck se retiró muy desilusionado por no haber encontrado lo que buscaba.

El sabio Binah:: Elojim y su alumno Muslim:: Taleb se quedaron parados en la vereda. Cuando el poderoso terrateniente iba muy lejos cómo para ver lo que hacían.

Binah:: Elojim y su alumno, se dirigieron a la orilla de la vereda, tomó al conejo, sopló sobre él, y sus heridas quedaron curadas; el joven Muslim:: Taleb estaba algo desconcertado.

Muslim:: Taleb: "Maestro, te he visto hacer milagros como éste casi todos los días, ¿por qué te negaste a mostrarle uno al caballero? ¿por qué lo haces ahora que no puede verlo?".

Binah:: Elojim: "Lo que él buscaba no era un milagro, era un espectáculo. Le mostré tres milagros y no pudo verlos....

Para ser rey, primero hay que ser príncipe, para ser maestro primero hay que ser alumno... no puedes pedir grandes milagros si no has aprendido a valorar los pequeños milagros que se te muestran día a día.

El día que aprendas a reconocer a Dios en todas las pequeñas cosas que ocurren en tu vida, ese día comprenderás que no necesitas más milagros que los que Dios te da todos los días sin que tú se los hayas pedido" .

Cuando estamos en problemas siempre pedimos ayuda a Dios, y eso está bien, porque no hay nadie que pueda ayudarnos más que Él...

Pero pídele la cordura para pensar claramente, la paciencia necesaria para mantenerte tranquilo y actuar bien, la fortaleza necesaria para afrontar los retos y la fe suficiente para seguirle amando sin importar lo que pase...

Pídele esos milagros, no le pidas simplemente que resuelva tus problemas, sólo porque te da miedo afrontarlos por ti mismo.

Cuento de la tradición sufí.


La Historia del Burro

Publicado el 17 de Agosto, 2006, 13:28. en General.
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Un día, el burro de un campesino se cayó en un pozo. El animal rebuznó fuertemente por horas, mientras el campesino trataba de buscar alguna solución para sacarlo.

Finalmente, el campesino decidió que el burro ya estaba viejo y el pozo ya estaba seco y necesitaba ser tapado de todas formas; que realmente no valía la pena sacar al burro del pozo.

Invitó a todos sus vecinos para que vinieran a ayudarle. Cada uno agarró una pala y empezaron a tirarle tierra al pozo.

El burro se dio cuenta de lo que estaba pasando y lloró horriblemente.

Luego, para sorpresa de todos, se aquietó después de unas cuantas paladas de tierra.

El campesino finalmente miró al fondo del pozo y se sorprendió de lo que vio... con cada palada de tierra, el burro estaba haciendo algo increíble: Se sacudía la tierra y daba un paso encima de la tierra.

Muy pronto todo el mundo vio sorprendido cómo el burro llegó hasta la boca del pozo, pasó por encima del borde y salió trotando...

La vida va a tirarte tierra, todo tipo de tierra... el truco para salir del pozo es sacudírsela y usarla para dar un paso hacia arriba.

Cada uno de nuestros problemas es un escalón hacia arriba. Podemos salir de los más profundos huecos si no nos damos por vencidos...

¡¡¡Usa la tierra que te echan para salir adelante!!!


Una flor y los sentimientos

Publicado el 17 de Agosto, 2006, 12:46. en General.
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Había una joven muy rica, que tenía de todo, un marido maravilloso, hijos perfectos, un empleo que le daba muchísimo bien, una familia unida.
Lo extraño es que ella no conseguía conciliar todo eso, el trabajo y los quehaceres le ocupaban todo el tiempo y su vida siempre estaba deficitaria en alguna área.
Si el trabajo le consumía tiempo, ella lo quitaba de los hijos, si surgían problemas ella dejaba de lado al marido... Y así, las personas que ella amaba eran siempre dejadas para después.
Hasta que un día, su padre, un hombre muy sabio, le dio un regalo: Una flor rarísima, de la cual sólo había un ejemplar en todo el mundo.
Y le dijo: - Hija, esta flor te va a ayudar mucho, ¡mas de lo que te imaginas!
Tan solo tendrás que regarla y podarla de vez en cuando, y a veces conversar un poco con ella, y ella te dará a cambio ese perfume maravilloso y esas maravillosas flores.
La joven quedó muy emocionada, a fin de cuentas, la flor era de una belleza sin igual. Pero el tiempo fue pasando, los problemas surgieron, el trabajo consumía todo su tiempo, y su vida, que continuaba confusa, no le permitía cuidar de la flor. Ella llegaba a casa, miraba la flor y las flores todavía estaban allá, no mostraban señas de flaqueza o muerte, apenas estaban allá, lindas, perfumadas. Entonces ella pasaba de largo.
Hasta que un día, sin más ni menos, la flor murió. Ella llegó a casa ¡y se llevó un susto! Estaba completamente muerta, su raíz estaba reseca, sus flores caídas y sus hojas amarillas. La joven lloró mucho, y contó a su padre lo que había ocurrido.
Su padre entonces respondió: - Yo ya me imaginaba que eso ocurriría, y no te puedo dar otra flor, porque no existe otra flor igual que esa, ella era única, al igual que tus hijos, tu marido y tu familia.
Todos son bendiciones que el Señor te dio, pero tú tienes que aprender a regarlos, podarlos y darle atención, pues al igual que la flor, los sentimientos también mueren.
Te acostumbraste a ver la flor siempre allí, siempre florida, siempre perfumada, y te olvidaste de cuidarla.
¡Cuida a las personas que amas!
¿ Y tú? ¿Vas cuidando las bendiciones que Dios te ha dado?.
Acuérdate siempre de la flor, pues las Bendiciones del Señor son como ella, El nos da, pero nosotros tenemos que cuidar.

La vida es como el tiro con arco

Publicado el 11 de Agosto, 2006, 22:35. en General.
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"El blanco era difícil. Un águila oscura con solo una pluma blanca en la punta del ala volaba alto, muy alto en curvas caprichosas, y desde el suelo con una sola flecha había que arrancarle la plumita blanca sin herir al ave. Llegó el primer arquero al centro reglamentario, y el Maestro le preguntó: "-¿qué ves?" Contestó: "-Veo el público, y mi familia y amigos...; veo el prado y las plantas y los árboles que me rodean; veo las nubes en el cielo, y el águila que entre ellas vuela". "-Ves demasiado", dijo el Maestro, y lo despidió.

"El blanco era difícil. Un águila oscura con solo una pluma blanca en la punta del ala volaba alto, muy alto en curvas caprichosas, y desde el suelo con una sola flecha había que arrancarle la plumita blanca sin herir al ave. Llegó el primer arquero al centro reglamentario, y el Maestro le preguntó: "-¿qué ves?" Contestó: "-Veo el público, y mi familia y amigos...; veo el prado y las plantas y los árboles que me rodean; veo las nubes en el cielo, y el águila que entre ellas vuela". "-Ves demasiado", dijo el Maestro, y lo despidió.

Llegó el segundo. "-¿Qué ves?" - "Veo sólo el punto blanco de la pluma que he de alcanzar con mi flecha". "-Ves demasiado poco-", dijo el Maestro, y lo despidió.

Llegó el tercero. "-¿Qué ves?" - "Más que ver, siento. Siento a mi alrededor el público que con sus voces y sus gestos señalan el vuelo del águila; siento en mi piel la fuerza y la dirección del viento que me indica sin yo distraerme, hacia dónde va a empujar mi flecha; siento el arco y la flecha como prolongación de mi brazo y mano, y la pluma blanca en el cielo que se deja acariciar desde aquí por mi mirada". "-Tú estás preparado", dijo el Maestro, "puedes tirar".

Hubo un momento de susurros y miradas, de brisas y caricias, del sonido vibrante del arco seguro y la trayectoria certera de la flecha veloz. Un momento en que el todo se unió con el todo, y árboles y nubes y rostros y miradas se unieron en la punta de la flecha y en el copo blanco de la pluma que descendió satisfecha de satisfacer a todos. "Cuando todo es uno, todo vive".

Me gustó la historia, firmada por la hermana Teresita Santamaría, pues pensé que más que hacer cosas hay que vivirlas, sentir ese momento mágico que está escondido en cada cosa. A veces estamos replegados sobre nosotros mismos, no somos capaces de ese sentir la vida. El egoísmo nos impide darnos cuenta de lo que hay a nuestro alrededor, nos anula, priva de ser uno mismo quien actúa. Tendemos a dejarnos llevar por la rutina, el aburrimiento, y en esta situación caben las dos posibilidades: caer en la rutina que esclaviza –ver poco- o como el primer arquero ver demasiado, divagar, pues –decía San Josemaría Escrivá- "es fácil que la imaginación se desate y busque un refugio en la fantasía que, alejando de la realidad, acaba adormeciendo la voluntad. Es lo que repetidas veces he llamado la ‘mística ojalatera’, hecha de ensueños vanos y de falsos idealismos: ¡ojalá no me hubiera casado, ojalá no tuviera esa profesión, ojalá tuviera más salud, o menos años, o más tiempo!" En esos casos, uno tiende a escapar de aquella situación a la que no quiere enfrentarse, como la protagonista de la novela "Donde el corazón te lleve" de S. Tamaro, que dice a la abuela que se va a América, pues "así al menos no pierdo el tiempo y aprendo idiomas". Pero le contesta la abuela que la vida no es una carrera sino un tiro con arco, lo importante en la vida no es hacer muchas cosas y no perder nunca el tiempo sino estar centrado, y el que no está centrado está descentrado, inquieto hasta que encuentra su centro.

Hay que evitar esos dos peligros: ver tan poco que uno acaba esclavo del deber, trabajo, afán de dinero... y está aburrido; y como consecuencia la cabeza va hacia otra parte, escapa entre ensueños que alejan de la realidad. Hemos de vivir la vida, estar centrados en lo que toca en cada instante, y "sentir" el momento presente como la única cosa existente, sin pensar en lo que pasó ni en lo que vendrá.

"Esfuérzate en tu quehacer / como si de cada detalle que pienses, / de cada palabra que digas, / de cada pieza que pongas, / de cada golpe de martillo que des, / dependiese la salvación de la humanidad / porque en efecto depende, créelo".

Llucià Pou Sabaté


La mujer que amansó al león

Publicado el 11 de Agosto, 2006, 21:38. en General.
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Se decía que en una aldea en Etiopía, un hombre y una mujer, viudos, aunque jóvenes. Deciden formar juntos una nueva familia.

Pero hay un problema, el hombre tienen un hijo de corta edad, que no ha superado aún la muerte de su madre.

Esta le prepara los platos especiales, le confecciona bonitas prendas y se comporta siempre amablemente con él, pero el niño, ni siquiera le dirige la palabra.

La mujer acude al hechicero:

- ¿Qué puedo hacer para que mi hijo me acepte como madre?

- Me has de traer tres pelos del bigote de un león - le dice el sabio a la mujer.

La mujer se va preocupada, preguntándose cómo le podía sacar tres pelos a un león sin ser devorada, pero decide intentarlo por el bien de su familia.

Cuando al fin encuentra al león, guarda una distancia prudencial, temerosa de acercarse.

Permanece largo rato observándolo de lejos. La espera se hace interminable.

Hasta que la mujer decide ofrecerle comida. Después de acercarse un poco más le deja un pedazo de carne y se aleja. Y cada día hace lo mismo.

Poco a poco, el león se acostumbra a la presencia de la mujer, hasta que ésta para a formar parte de su vida.

Un día, cuando el león está dormido le arranca tres pelos del bigote. Sin problemas.

Pero antes de llevarle los pelos al hechicero, comprende que su problema está resuelto:

HA HALLADO EL VALOR DE LA PACIENCIA.

Como con el león debe acercarse al niño poco a poco, esperando fielmente, respetando su actitud y su territorio, hasta conquistar su corazón con su paciencia.


El árbol confundido

Publicado el 22 de Julio, 2006, 14:24. en General.
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Había una vez, algún lugar que podría ser cualquier lugar, y en un tiempo que podría ser cualquier tiempo, un hermoso jardín, con manzanos, naranjos, perales y bellísimos rosales, todos ellos felices y satisfechos.

Todo era alegría en el jardín, excepto por un árbol profundamente triste. El pobre tenía un problema: "No sabía quién era."

"Lo que te falta es concentración", le decía el manzano, "si realmente lo intentas, podrás tener sabrosas manzanas. ¿Ve que fácil es?"

- No lo escuches, exigía el rosal. Es más sencillo tener rosas y "¿Ves que bellas son?"

Y el árbol desesperado, intentaba todo lo que le sugerían, y como no lograba ser como los demás, se sentía cada vez más frustrado.

Un día llegó hasta el jardín el búho, la más sabia de las aves, y al ver la desesperación del árbol, exclamó:

- No te preocupes, tu problema no es tan grave, es el mismo de muchísimos seres sobre la tierra.

Yo te daré la solución. No dediques tu vida a ser como los demás quieran que seas. Sé tu mismo, conócete, y para lograrlo, escucha tu voz interior. Y dicho esto, el búho desapareció.

- ¿Mi voz interior...? ¿Ser yo mismo...? ¿Conocerme...?, se preguntaba el árbol desesperado, cuándo de pronto, comprendió. Y cerrando los ojos y los oídos, abrió el corazón, y por fin pudo escuchar su voz interior diciéndole:

- Tú jamás darás manzanas porque no eres un manzano, ni florecerás cada primavera porque no eres un rosal. Eres un roble, y tu destino es crecer grande y majestuoso. Dar cobijo a las aves, sombra a los viajeros, belleza al paisaje...

Tienes una misión "Cúmplela". Y el árbol se sintió fuerte y seguro de sí mismo y se dispuso a ser todo aquello para lo cual estaba destinado.

Así, pronto llenó su espacio y fue admirado y respetado por todos.

Y sólo entonces el jardín fue completamente feliz.

Y tú... ¿dejas crecer el roble que hay en ti? En la vida, todos tienen un propósito que cumplir, un espacio que llenar.

No permitas que nada ni nadie te impida conocer y compartir la maravillosa esencia de tu ser.


Pantalones mojados

Publicado el 22 de Julio, 2006, 13:39. en General.
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El niño de 8 años entró en el salón de clase para hacer su examen final. El se encontraba muy nervioso acerca de tal examen, su angustia creció tanto que sin poderse controlar se orinó en sus pantalones. Miró hacia abajo y vio como gotas caían suavemente al piso.

Para su sorpresa cuando levanta su vista y ve a su profesora nota que ella lo llama a su escritorio. Cómo podría moverse sin dejar al descubierto su situación? La profesora al notar que el niño esta como paralizado y no va hacia ella, lentamente se viene al pupitre del niño. Oh no!!, piensa él. Qué hacer? Ahora será avergonzado y sus compañeros se reirán de él.

En ese momento una niña compañera de clase viene hacia él con una pecera y al pasar frente a él se tropieza y derrama el agua de la pecera sobre la ropa de él, mojándole totalmente… La maestra apresuradamente toma al niño y lo lleva al baño para ayudarlo a cercarse su ropa, mientras el internamente decía: Gracias Dios, Gracias Dios. Si hay un Dios en el cielo. Que gran regalo me diste.

Para ocultar aún mas lo que vivió le grito a la niña... "NO sabes donde caminas?.. Idiota!!!"

En el tiempo de receso ningún compañerito se quiso acercar a esta niña y ella estaba sola. Todos la miraban con menosprecio por haber mojado al compañero. Cuando terminó la clase, la niña iba caminando solita hacia su casa, ya que ninguno quiso estar con ella y el niño se acercó y le pregunto: Realmente te tropezaste? Fue un accidente? Y ella lo miró y le dijo.

No, yo vi lo que te paso, vi que te orinaste y la profesora venia a ti, por eso corrí y tome la pecera para hacer que me tropezaba... porque no quería que fueras avergonzado. Ahora el niño estaba más paralizado de lo que se sintió en clase.

El sacrificio y la comprensión hacia el dolor de los demás engrandece, aunque habrán siempre personas que minimicen la fortuna de los demás. Vive siempre atento de quienes necesitarán de ti alguna vez y así crecerá tu ser.


Sábanas

Publicado el 28 de Junio, 2006, 17:37. en General.
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Una pareja de recién casados, se mudó para un barrio muy tranquilo.

En la primera mañana en la casa, mientras tomaba café, la mujer reparó a través de la ventana que una vecina colgaba sábanas en el tendedero.

-Qué sábanas sucias está colgando en el tendedero! Está precisando de un jabón nuevo... ¡si yo tuviese intimidad le preguntaría si ella quiere que yo le enseñe a lavar la ropa!

El marido miró y se quedó callado.

Algunos días después, nuevamente, durante el desayuno, la vecina colgaba sábanas en el tendedero y la mujer comentó con el marido:

-¡Nuestra vecina continúa colgando las sábanas sucias! ¡Si yo tuviese intimidad le preguntaría si ella quiere que yo le enseñe a lavar la ropa!

Y así, cada dos o tres días, la mujer repetía su discurso, mientras la vecina colgaba su ropa en el tendedero.

Había pasado un mes, la mujer se sorprendió al ver las sábanas siendo tendidas, y entusiasmada fue a decir al marido:

-¡Mira, ella aprendió a lavar la ropa¡ ¿Será que la otra vecina le enseñó? Porque yo no hice nada.

El marido calmosamente respondió:

-No, hoy yo me levanté más temprano y lavé los vidrios de nuestra ventana.


Leccion de Vida

Publicado el 27 de Mayo, 2006, 16:35. en General.
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Un científico de Phoenix - Arizona - quería probar una teoría. Necesitaba un voluntario que llegase a las últimas consecuencias. Lo consiguió en una penitenciaria.

Era un condenado a muerte que sería ejecutado en la penitenciaria de St. Louis en el estado de Missouri, donde existe la pena de muerte en la silla eléctrica.

Propuso lo siguiente: el voluntario participaría en un experimento científico, en el cual sería hecho un pequeño corte en el pulso, lo suficiente para gotear su sangre hasta la última gota. Él tenía la probabilidad de sobrevivir, en caso que la sangre coagulase. Si eso sucediera, él sería liberado; en caso contrario, el fallecería por pérdida de sangre, o sea una muerte sin sufrimiento ni dolor. El condenado acepto, pues era preferible eso a morir en la silla eléctrica; además tenia un chance de sobrevivir.

El condenado fue colocado en una cama alta, de hospital, y amarraron su cuerpo para que no pudiera moverse. Hicieron el pequeño corte en su pulso. Abajo de su pulso, fue colocada una pequeña vasija de aluminio. Se le dijo que oiría su sangre gotear en la vasija.

El corte fue superficial y no alcanzó ninguna arteria o vena, pero fue lo suficiente para que el sintiera que su pulso fue cortado. Sin que él supiera, debajo de la cama había un frasco de suero con una pequeña válvula. Al cortar el pulso, fue abierta la válvula del frasco para que él creyese, por el sonido, que era su sangre la que caía en la vasija.

En verdad, era el suero en el frasco lo que goteaba. De 10 en 10 minutos, el científico, sin que el condenado lo viera, cerraba un poco la válvula y el goteo disminuía. Mientras tanto el condenado creía que era su sangre la que estaba disminuyendo.

Con el pasar del tiempo fue perdiendo color, quedando cada vez más pálido. Cuando el científico cerró por completo la válvula, el condenado tuvo un paro cardíaco y murió, sin ni siquiera haber perdido una gota de sangre.

El científico consiguió probar que la mente humana cumple, al pie de la letra, todo lo que le es enviado, sea positivo o negativo y que tal acción envuelve a todo el organismo, sea en la parte orgánica o psíquica.

Esta historia es una alerta para que filtremos lo que nos envía nuestra mente, pues ella no distingue lo real de lo fantástico, lo cierto de lo equivocado, simplemente graba y cumple lo que le es enviado.


El día que muera te voy a extrañar

Publicado el 27 de Mayo, 2006, 15:57. en General.
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La Ultima Carta de un Camionero

El cerro Steamboat tiene fama de asesino entre los camioneros que transportan cargas por la autopista de Alaska, por eso lo tratan con respeto, sobre todo en el invierno, cuando el camino se curva y serpentea por la montaña, y al costado de la ruta congelada caen a plomo empinados barrancos. Allí se han perdido incontables camiones con sus chóferes, es probable que muchos más sigan sus huellas.

En un viaje por la autopista, me encontré con la Real Policía Montada de Canadá y varias unidades de salvataje, que remolcaban los restos de un camión desde el fondo de un profundo barranco. Después de estacionar mi equipo, me acerqué al grupo de camioneros que observaban en silencio, los despojos del accidente.

Uno de los policías montados se acercó a nosotros para decirnos, en voz baja: Lo siento. El conductor estaba muerto cuando lo encontramos. Debe haber caído por la cuesta hace dos días, cuando hubo una gran tormenta. No había muchas huellas. De pura casualidad detectamos el reflejo del sol en un fragmento de cromo. Meneando la cabeza, revisó el bolsillo de su parka. Tomen esto, creo que deberían leerlo. Supongo que vivió un par de horas antes de que el frío acabara con él. Nunca había visto lágrimas en los ojos de un policía, siempre pensé que, habiendo presenciado tanta muerte y desesperación, estaban inmunizados.

Pero aquél se secó las lágrimas al entregarme la carta. Al leerla me eché a llorar. Cada uno de los camioneros leyó también en silencio aquellas palabras antes de volver lentamente a su vehículo. Esa carta me quedó grabada en la memoria a tal punto que, pasados los años, sigue tan vívida como si aún la tuviera en mis manos.

Quiero compartirla contigo y tu familia.

DICIEMBRE DE 1974

Amor mío: esta es una de las cartas que ningún hombre quisiera escribir, pero tengo suerte de tener algo de tiempo para expresar lo que tantas veces he olvidado decir. Te quiero, corazón.

Solías decir, en broma, que yo amaba más al camión que a ti, porque pasaba más tiempo con él. Amo este pedazo de hierro, sí, se ha portado bien conmigo. Me acompañó en momentos y en lugares difíciles. Siempre podía contar con él para los viajes largos y era veloz en las rutas. Nunca me abandonó.

Pero ¿sabes una cosa? A ti te amo por las mismas razones. También me acompañaste en los tiempos y en los lugares difíciles. ¿Te acuerdas de mi primer camión, ese viejo cascajo que nos arruinaba, pero con el que siempre ganaba lo suficiente para parar la olla? Tú saliste a trabajar, para que pudiéramos pagar el alquiler y las cuentas. Cada centavo que yo ganaba se lo llevaba ese camión, tu sueldo cubría la comida y el techo.

Yo me quejaba del camión, en cambio no recuerdo que tú lo hayas hecho alguna vez, cuando volvías cansada del trabajo y yo te pedía dinero para volver al camino.

Si te quejaste, no te escuché. Estaba demasiado sumido en mis problemas para pensar en los tuyos. Ahora pienso en todas las cosas a las que renunciaste por mí. La ropa, las vacaciones, las fiestas, las amigas. Nunca te quejaste.

Y yo, por algún motivo, nunca te di gracias por ser como eres. Cuando tomaba café con los muchachos hablaba de mi camión, del equipo, de las cuotas. Me olvidé de que eras mi socia, aun cuando no estuvieras a mi lado en la cabina. Fue gracias a tu sacrificio y tu decisión, no solo por los míos, que finalmente llegó el camión nuevo. Yo estallaba de orgullo por ese camión.

También estaba orgulloso de ti, pero nunca te lo dije. Daba por sentado que lo sabías, pero si te hubiera dedicado tanto tiempo como a lustrar los cromados tal vez te lo había dicho. En todos esos años de gastar el pavimento, siempre supe que me acompañabas con tus oraciones.

Pero esta vez no alcanzaron. Estoy herido y es grave. He recorrido mi último kilómetro. Por eso quiero decir las cosas que debieron decirse muchas veces. Las que quedaron olvidadas porque estaba muy ocupado con el camión y el trabajo.

Pienso en los aniversarios y cumpleaños sin mi presencia. En los actos escolares a los que fuiste sola, porque yo estaba en la ruta. Pienso en las noches que pasaste sola, preguntándote dónde estaría yo, cómo irían las cosas.

Pienso en todas las veces en que se me ocurrió llamarte, sólo para decirte hola, y luego no lo hice. Pienso en la tranquilidad de saber que me esperabas en casa, con los chicos. Y tantas cenas familiares en las que debiste justificar mi ausencia: que estaba ocupado cambiando el aceite, buscando repuestos o durmiendo para salir temprano al día siguiente.

Siempre había algún motivo, pero ahora, no sé por qué, ya no me parecen tan importantes. Cuando nos casamos no sabías cambiar una lamparita. En un par de años eras capaz de reparar la caldera en medio de una ventisca, si yo estaba en la otra punta del país esperando una carga. Por ayudarme llegaste a ser buena en mecánica. Me llenaste de orgullo el día que trepaste a la cabina y diste marcha atrás sobre los rosales. También me sentía orgulloso cuando, al detenerme frente a casa, te encontraba dormida en el coche, esperándome. Ya fueran las dos de la mañana o las dos de la tarde, siempre te acicalabas como una estrella de cine para recibirme.

Eres hermosa ¿sabes? Creo que llevo mucho tiempo sin decírtelo, pero es cierto. En mi vida he cometido mucho errores, pero si alguna vez tomé una buena decisión, fue pedirte que te casaras conmigo.

Nunca pudiste entender qué me mantenía montado a ese camión. Yo tampoco lo sabía, pero era mi manera de ganarme la vida y tú lo apoyabas. En las buenas y en las malas, siempre estabas allí.

Te amo querida, y amo a los chicos. Me duele el cuerpo, pero más me duele el corazón. Cuando termine este viaje no estarás allí. Por primera vez desde que estamos juntos me encuentro solo y asustado.

Te necesito mucho, pero sé que ya es tarde. Es curioso, pero ahora sólo tengo este camión. Este maldito camión que gobernó nuestra vida por tanto tiempo. Este montón de hierros retorcidos en el que pasé tantos años. Pero él no puede retribuirme el cariño. Sólo tú puedes hacerlo.

Estás a miles de kilómetros de aquí, pero te siento conmigo. Veo tu cara, siento tu amor. Y tengo miedo de hacer solo el tramo final. Diles a los chicos que los quiero mucho. No dejes que los muchachos se ganen la vida al volante de un camión. Creo que eso es todo, corazón! Cómo te quiero, Dios mío!!

Cuídate mucho y recuerda siempre que te amé como a nada en la vida. Sólo que me olvidé de decírtelo.

Te amo ...


El amor no se impone, se gana

Publicado el 20 de Mayo, 2006, 13:48. en General.
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Frederick William I, rey de Prusia, no se destacó por tener una disposición agradable frente a la vida.

De hecho, no le interesaba casi nada ni nadie más, incluyendo su familia. Su propio hijo y sucesor en el trono -Frederick II "El Grande"-, fue una víctima más de su crueldad.

La verdadera pasión de este monarca era su ejército, por lo que pasó una gran parte de su vida tratando de establecerlo. No obstante, la rudeza de su carácter era tal, que todos sus súbditos le huían.

Siendo ya un anciano, el rey Frederick William I acostumbraba caminar solo por las calles de Berlín. Se cuenta que en uno de esos paseos, un ciudadano lo vio venir e intentó escapar del monarca a través de un portal.

Tú—le gritó el Rey—, ¿adónde crees que vas?

—A mi casa, Su Majestad—contestó nervioso el hombre.

—¿Es esa tu casa?—le preguntó el monarca.

—No, Su Majestad-.

—Entonces, ¿por qué estás tratando de entrar ahí?

—Bueno, Su Majestad—admitió el hombre, preocupado de que lo tildaran de ladrón—, es que no quería encontrarme con usted.

—¿Por qué?—preguntó el Rey.

—Porque le tengo miedo, Su Majestad.

Entonces el Rey alzó el bastón que usaba para caminar y apuntando al hombre, le dijo: «¡Se supone que no tienes que temerme, pedazo de infeliz. Se supone que tienes que amarme!».

MORALEJA: Raras veces, las personas siguen a alguien con quien realmente no se llevan bien. No podemos obligar a nadie a que nos ame. El amor se gana, no se impone. Cuando tratamos a los demás con arrogancia, odio, crueldad, desprecio, hipocresía o cualquiera de las cualidades humanas que niegan al amor, nos convertimos en seres indeseables. En efecto, sólamente logramos que los demás nos pierdan la confianza y se alejen de nosotros.


El Gato con Botox

Publicado el 13 de Mayo, 2006, 14:34. en General.
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Cómo se hace un metrosexual?... Cómo es que alguien de pronto resulta tan obsesionado por su propia imagen externa y por como lo ven los demás?
Obsesionados con el concepto de la perfección hasta donde sea posible alcanzarla, los metrosexuales son consumidores por excelencia y un verdadero postre para publicistas y mercadotecnistas.
Lo que se les venda para verse mejor, lo compran, cueste lo que cueste. De hecho, si el producto es caro, tanto mejor.
El término "metrosexual" es relativamente nuevo. Adecuado recientemente. Algo así como cuando se usa el termino "globalifbico". Términos que antes no existían y que ahora son de uso frecuente para definir a ciertos grupos que se distinguen por sus actitudes y conductas mismas que proceden de sus respectivas formas de pensar.
Esos términos existen porque ahora vemos también actitudes y conductas sociales que antes no existían. Por ejemplo: el otro día estuve en casa de una amiga mientras ella planeaba la fiesta para celebrar el cumpleaños número cinco de su hijito. La ropa que el niño se iba a poner, toda de marca, le corta el pelo con estilista, no en una peluquera de esas de a 35 pesos, el salón para la fiesta, la decoración con tema (el personaje de moda), los dulces americanos, el show carísimo, las invitaciones. Todo es imagen. Todo nos dice: "miren quienes somos", "miren lo que podemos".
Los demás niños invitados a la fiesta ven el desplante de imagen.
Confunden el amor propio con el ego y la autoestima. Piensan: yo lo hago en la medida en que soy admirado por lo que tengo, capaz de despertar envidia en los demás, valgo en la medida en la que gasto, tengo y luzco... Entonces cuando llega el día de hacer su propia fiesta no quieren menos. "O me haces una fiesta igual o no quiero nada".
Esas fiestecillas de gorrito de cartón, espanta suegras y pastel de chocolate hecho en casa ya no son muestras de amor y cariño, son muestras de que no tenemos dinero, de que no somos nadie y tal vez, de que no me quieren lo suficiente.
A los niños modernos ya no les conmueven los cuentos de hadas como los conocimos en el pasado, cuentos de niños pobres... esos son "losers". Ahora vale mas ser o al menos parecer rico y bonito que pobre y noble.
Para ellos habrá que corregir muchas de las versiones clásicas de los cuentos de antaño y contarles: "Los Ex-Cochinitos (después del by-pass gástrico y la lipo); "Handsome y Gretel" (La niña que tenia que soportar vivir con un hermano narcisista que le agarraba sus cosméticos sin permiso); "El Gato con Botox" (El tipo que gastaba su dinero en buscar por todos los medios posibles la forma de no verse viejo) o "Blanca nieves y los Siete enanos" (Una chica que primero se comerá una manzana envenenada antes de hacerle el mínimo caso a cualquiera de sus siete pretendientes mediocres -mejor soltera que con un "loser").
En resumen, estos niños a los que desde que nacen se les rodea de marcas, imagen, status, blof, derroche, competencia enfermiza y un concepto que confunde el egocentrismo con la autoestima, seguramente se convertirán en adolescentes demandantes y superficiales y luego en adultos narcisistas que trataron de llenar sus soledades con shampoo, acondicionadores, lociones, cirugías, tintes, prótesis, injertos, marcas, etc.
Verse y sentirse bien con uno mismo no es malo siempre y cuando no olvidemos desarrollar nuestras capacidades para apreciar lo trascendente y lo significativo. Los budistas saben que mientras mas necesidades creamos, mas apego desarrollamos hacia las cosas y saben desde hace miles de años que esto es el origen del sufrimiento.
De que sirve una sociedad llena de bellísimos maniquís con el alma vacía? Recuerdan esa canción de cuna que decía: "Pin-Pon es un muñeco, muy guapo y de cartón". Seguramente Pin-Pon era un metrosexual.
Esta bien ser guapo, no esta bien ser de cartón.

Del infierno al Cielo hay solo un paso

Publicado el 13 de Mayo, 2006, 14:03. en General.
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Cargado de honores y medallas, con paso firme y mirada orgullosa, el guerrero samurai se detuvo ante el maestro, puso la mano izquierda sobre su pecho y con la derecha rodeó suavemente el puño de su sable.
Juntó los talones, hizo una venia como gesto de un respetuoso saludo, y dirigiéndose al anciano le preguntó:
-Maestro, enséñame la diferencia entre el cielo y el infierno.
El maestro lo miró despectivamente y, después de un largo silencio, le repuso al samurai:
-Enseñarte a ti, que eres superfluo y arrogante, que crees que vales por la fuerza de tu espada o el tamaño de tu bolsa, es inútil. No sé si tu cabezota es capaz de entender las palabras más simples.
El guerrero tomó una bocanada de aire. Conteniendo su ira, sujetó con fuerza el mango de su sable y, con voz fuerte y mirada altiva, respondió:
-Maestro, cuida tu lengua, muchos por menos han perdido su cabeza.
El viejo sonrió sereno y con palabras suaves añadió: -Ese es el infierno.
El samurai, conmovido, se inclinó con humildad y con voz honesta y profunda dijo: -Maestro, muchas gracias, tus palabras tocaron mi alma. La rabia, el miedo y la arrogancia son mi infierno.
El maestro lo miró fijamente y le dijo: -Ese es el cielo.

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