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Octubre del 2006
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Publicado el 31 de Octubre, 2006, 17:42.
en Humor.
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Se encuentra el paciente tendido en la cama. En el mismo cuarto se están su médico, abogado, esposa, y sus hijos, todos ellos esperando el suspiro final, cuando de repente el paciente se sienta, mira a su alrededor y dice:
- Asesinos, ladrones, mal agradecidos y sinvergüenzas, y vuelve a desmayarse.
El doctor un poco confundido dice:
- Creo que está mejorando... - ¿Por qué lo dice doctor?, pregunta la esposa. - Porque nos ha reconocido a todos.
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Publicado el 31 de Octubre, 2006, 17:37.
en General.
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Cuenta una antigua leyenda que en la Edad Media un hombre muy virtuoso fue injustamente acusado de haber asesinado a una mujer.
En realidad el verdadero autor era una persona muy influyente del reino y por eso desde el primer momento se procuró un chivo expiatorio para encubrir al culpable.
El hombre fue llevado a juicio ya conociendo que tendría escasas o nulas oportunidades de escapar al terrible veredicto... ¡ la horca !
El juez, cuidó no obstante de dar todo el aspecto de un juicio justo, por ello dijo al acusado:
"Conociendo tu fama de hombre justo y devoto del Señor vamos a dejar en manos de él tu destino."
Vamos a escribir en dos papeles separados las palabras culpable e inocente, tú escogerás y será la mano de Dios la que decida tu destino.
Por supuesto el mal funcionario había preparado dos papeles con la misma leyenda 'CULPABLE', y la pobre víctima aún sin conocer los detalles, se daba cuenta que el sistema propuesto era una trampa. No había escapatoria.
El juez conminó al hombre a tomar uno de los papeles doblados. Éste respiro profundamente, quedó en silencio unos cuantos segundos con los ojos cerrados y cuando la sala comenzaba ya a impacientarse abrió los ojos, y con una extraña sonrisa hizo su elección, tomó uno de los papeles y llevándolo a su boca... se lo tragó rápidamente.
Sorprendidos e indignados los presentes reprocharon airadamente: "¿Pero qué hizo?, ¿y hora?, ¿cómo vamos a saber el veredicto?"
-"Es muy sencillo"- respondió el hombre. "Es cuestión de leer el papel que queda y sabremos lo que decía el que yo elegí".
Con rezongos y enojo mal disimulado debieron liberar al acusado y jamás volvieron a molestarlo.
Moraleja: Cuando todo parezca perdido, usa la imaginación.
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Publicado el 31 de Octubre, 2006, 17:34.
en Suma Capacidades Diferentes.
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En esta casa no hay calendarios, y en mi memoria los recuerdos están hechos, una maraña.
Me acuerdo de aquellos calendarios grandes, unos primores, ilustrados con imágenes de santos que colgábamos al lado del tocador, pero, ya no hay nada de eso, todas las cosas antiguas se han ido desapareciendo, yo, yo también me fuí borrando sin que nadie se diera cuenta.
Primero me cambiaron de alcoba porque la familia creció, después, me pasaron a otra más pequeña aún acompañada de mis bisnietas, ahora ocupo el desván, el que está en el patio de atrás, prometieron cambiarle el vidrio roto de la ventana, pero, se les ha olvidado y todas las noches por allí se cuela un airecito helado que aumenta mis dolores reumáticos.
Desde hace mucho tiempo tenía intenciones de escribir, pero me pasaba semanas buscando un lápiz y cuando al fin lo encontraba, yo misma volvía a olvidar dónde lo había puesto, aaah! a mis años las cosas se pierden fácilmente.
La otra tarde caí en cuenta de que mi voz también había desaparecido, cuando le hablo a mis nietos ó a mis hijos no me contestan, pero no me oyen, no me miran, no me responden,, entonces, llena de tristeza me retiro a mi cuarto antes de terminar de tomar la taza de café, lo hago así , de pronto para que comprendan que estoy enojada, para que se den cuenta que me han ofendido y vengan a buscarme y me pidan perdón., mmmh,! pero nadie viene, el otro día les dije que cuando me muriera entonces si que me iban a extrañar, y, el nieto más pequeñito dijo..... ah! y a poco estás viva abuela!!!!!!! les cayó tan en gracia que no paraban de reír, tres días estuve llorando en mi cuarto hasta que una mañana entró uno de los muchachos a sacar unas llantas viejas y, psst, ni los buenos días me dió, fue entonces cuando me convencí de que soy invisible.
Me paro en medio de la sala para ver si aunque sea estorbo, me miran, pero mi hija sigue barriendo sin tocarme, los niños corren a mí alrededor de un lado a otro sin tropezar conmigo.
Cuando mi yerno se enfermó, tuve la oportunidad de serle útil, le llevé un té especial que yo misma preparé, se lo puse en la mesita y me senté a esperar que se lo tomara, sólo que estaba viendo televisión y ni un parpadeo me indicó que se daba cuenta de mi presencia, el té, poco a poco se fue enfriando y mi corazón, también.
Un viernes se alborotaron los niños y me vinieron a decir que al día siguiente nos iríamos todos de día de campo, y me puse muy contenta, hacía tanto tiempo que no salía y menos al campo.
El sábado fuí la primera en levantarme, quise arreglar las cosas con calma... ah! Los viejos nos tardamos muchos en hacer cualquier cosa, así que me tomé mi tiempo para no retrasarlos, al rato entraban y salían de la casa corriendo y echaban las bolsas y juguetes al carro, yo, ya estaba lista y muy alegre esperándolos en la puerta.....
Cuando arrancaron y el auto desapareció envuelto en bullicio, comprendí que yo no estaba invitada, tal vez porque no cabía en el auto ó porque mis pasos tan lentos impedirían que todos los demás corretearan a su gusto por el bosque, sentí clarito, clarito, como mi corazón se encogió, la barbilla me temblaba como cuando uno no aguanta las ganas de llorar.
Antes, hasta besuqueaba a los chiquitos, era un gusto enorme el que me daba tenerlos en mis brazos como si fueran míos, sentía su piel tiernita y su respiración dulzona, muy cerca de mí, la vida nueva se me metía como un soplo y hasta me daba por cantar canciones de cuna que nunca creí recordar, pero un día, mi nieta Lucy que acaba de tener un bebé, dijo que no era bueno que los ancianos besaran a los niños por cuestiones de higiene, _ ya no me acerqué más, no fuera ser que les pasara algo malo por mis imprudencias, tengo tanto miedo de contagiarlos, pero….
Yo los bendigo a todos.... y los perdono..... y los amo, porque son mi familia, son mi sangre, y después de todo, que culpa tienen los pobres de que yo me haya vuelto invisible.
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Publicado el 31 de Octubre, 2006, 17:31.
en Efectividad.
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La habilidad de negociar exitosamente, es crucial para actuar en nuestra cambiante realidad. Además, puede ser divertida si usted sabe lo que está haciendo. Por eso, es importante que usted conozca las 10 cosas... no negociables!
1) Desarrolle la "conciencia de la negociación": Los negociadores exitosos aceptan cualquier desafío, y saben que todo es negociable. El desafío consiste en pensar por sí mismo. Usted debe ser capaz de elaborar su propia opinión, en lugar de creer en todo lo que le dijeron. En un nivel más práctico significa que tiene el derecho de cuestionar el precio de un automóvil, lo que lee en el periódico, o escucha por TV. Usted no puede negociar hasta que no sea capaz de desafiar la validez de la posición contraria.
También significa preguntar lo que desee y rechazar un "No" por respuesta; expresar sus sentimientos (sin ansiedad o ira); dejar saber lo que usted quiere de manera no amenazante; utilizar oraciones con el "Yo" (por ejemplo, en vez de decir "Usted no debería hacer esto", pruebe a sustituirla por "Yo no me siento cómodo cuando usted hace esto").
Recuerde cuidar sus intereses, respetando los ajenos. Cuando usted sólo ve sus propios intereses y descuida los de los demás, es agresivo. No ser agresivo es parte de la "conciencia de la negociación".
2) Escuche bien: Los negociadores son detectives. Hacen preguntas y luego callan. La otra parte le dirá todo lo que usted desea saber, todo lo que tiene que hacer es escuchar. Muchos conflictos pueden resolverse fácilmente si aprendemos a escuchar. Escuchar es un arte olvidado: estamos tan ocupados haciéndonos oir, que olvidamos escuchar.
Para escuchar siga la regla del 70/30 (escuche el 70% del tiempo, hable el 30%). Aliente a la otra parte a hablar, haciéndole muchas preguntas abiertas, de modo que no puedan ser respondidas con un simple "Si" o un "No".
3) Esté preparado: Los Boy-Scouts tienen razón: hay que estar "siempre listos". Recoja toda la información pertinente antes de la negociación. ¿Que es lo que la otra parte necesita? ¿Qué presiones siente? ¿Qué opciones tiene? Hacer los deberes, es vital para el éxito de la negociación.
4) Apunte alto: Las personas que apuntan alto lo hacen mejor. Si usted espera más, obtiene más. Los negociadores exitosos son optimistas. Los vendedores pueden pedir más de lo que esperan recibir, y los compradores pueden ofrecer menos de lo que están preparados a ofrecer.
5) Sea paciente: Esto es muy difícil. Su paciencia puede ser una gran ventaja, si el otro negociador no lo es.
6) Concéntrese en la satisfacción: Esto significa llenar los intereses básicos de la otra parte. No confunda intereses básicos con posición. La posición es lo que ellos dicen que quieren, sus intereses básicos son lo que realmente necesitan obtener.
7) No haga el primer movimiento: El mejor camino para saber si las aspiraciones de la otra parte son menores, es inducirla a que muestre su juego primero. Si usted lo muestra antes, puede estar dando más de lo necesario.
8) No acepte la primera oferta: Si lo hace, el otro negociador pensará que podría haberlo hecho mejor (fue demasiado fácil). Estará más satisfecho si usted rechaza la primera oferta, ya que cuando diga "Si", concluirá que lo presionó hasta el límite.
9) No haga concesiones unilaterales: Cada vez que de algo, obtenga algo. "Si hago esto, tu haces aquello", de otra manera, estará invitando a la otra parte a pedirle aún más.
10) ¡Esté siempre dispuesto a irse! Nunca negocie sin opciones. Si depende demasiado del resultado positivo de la negociación, usted pierde su habilidad de decir "No".
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Publicado el 31 de Octubre, 2006, 17:25.
en El Custodio por la Paz.
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El conocimiento es fuente de poder. En las organizaciones este poder se vuelve evidente, cuando las personas utilizan aquello que saben para defender sus intereses, para legitimizar su posición, o para dominar a los demás.
Pero estas formas de usar el poder que da el conocimiento no son fáciles de identificar y mucho menos de combatir. Las personas ocultan su poder, poniéndole el disfraz de roles funcionales, como los que presentamos a continuación:
Líder: los líderes utilizan su conocimiento para dirigir a otras personas hacia un objetivo. Como -normalmente- este conocimiento no lo poseen sus seguidores, el líder puede analizar posibilidades que aquellos no consideran. Esto le permite aparecer -a los ojos del resto de la organización- como alguien visionario. Los líderes también influyen en la trasmisión de ese conocimiento: en el lenguaje, los símbolos, los temas de importancia, la atención de las personas, las opiniones, etc...
En ocasiones, esta influencia se convierte en una "dictadura del conocimiento": la persona poseedora del conocimiento concentra en ella todas las decisiones, e impide que se manifieste alguna visión diferente a la suya. Como un dictador político, desestima la voluntad general e impone la suya argumentando que -como sabe lo que otros no saben- "ve lo que otros no ven". Capitalizando la admiración de sus seguidores y la confianza en su "sapiencia", en lugar de dirigir, manipula. Esta conducta es muy común en aquellas organizaciones cuya estructura se divide en "pensadores" y "ejecutores": quienes poseen el conocimiento deciden y quienes no, ejecutan esas decisiones.
Experto: el experto posee una habilidad -o conocimiento- especial sobre un campo determinado. Por lo general, es una persona intuitiva que sabe muchas cosas a partir de su experiencia.
Dado que la experiencia es algo intangible, el experto muchas veces se ampara en el argumento "sé hacerlo... pero no puedo explicarlo", evitando así transferir sus conocimientos. Con el tiempo, crea en torno suyo un "aura" de misterio y secreto: como todos ven aquello que hace pero nadie sabe cómo lo logra, parece que obrara "milagros".
Además, su especialización le coloca en una posición de privilegio: cada vez que necesitan ayuda, las personas deben acudir al "único" capaz de resolver el problema. Así, el experto concentra la satisfacción de las necesidades de los demás y crea dependencia. Este suele ser el caso de personas con muchos años en una organización, que tienen una respuesta para todo y un consejo disponible para los más novatos. Estas personas prefieren ser "molestadas" ante un problema, que revelar la solución, formando a las nuevas generaciones.
Intermediario: es aquella persona que sabe quién necesita la información y para qué. Tiene una gran cantidad de contactos, es buena para cultivar relaciones y conoce las fuentes de información. Generalmente, su función es asegurarse de que aquellos que necesitan conocimiento, lo reciban en tiempo y forma. Un intermediario es muy útil en una organización, ya que vincula los recursos a las necesidades.
Pero es muy común que los intermediarios funcionen como "guardianes de la información", evitando el acceso a personas y a otros recursos. Así, orientan sus influencias políticamente para decidir quién ve qué, cuándo y cómo. Cuando esto ocurre, el intermediario se convierte en un obstructor: utiliza el poder que tiene sobre los canales, para bloquear el acceso a ellos. Este es el caso de los secretarios que actúan de "filtro" con sus jefes.
Pero no sólo tener conocimiento da poder. No tenerlo -y hacer evidente esta carencia- también es fuente de poder. Esto nos conduce a un último "disfraz":
Aprendiz: todo proceso de aprendizaje parte de un acuerdo entre un maestro y un alumno. El maestro se compromete a transmitir un conocimiento al alumno y éste a incorporarlo, durante un período de tiempo. Pero hay veces en que este tiempo se extiende inexorablemente, detrás de la consigna "aprendizaje continuo". Hay personas que están siempre más interesadas en la incorporación de conocimiento, que en su utilización. Están tan centradas en el aprendizaje, que nunca llegan a explotar el conocimiento adquirido y -como consecuencia- nunca crean un valor para la organización.
Amparadas en el rol de aprendices, muchas personas evitan comprometerse, tomar decisiones, o hacerse responsables de un proyecto. Su falta de preparación y de conocimientos les permite ganar un espacio de poder en la organización: obtienen protección y privilegios a la hora de evaluar el desempeño. Son las personas que siempre piden ayuda, adulan a las demás por lo que saben, o delegan las decisiones en otras. Detrás de su "humildad", hay una clara búsqueda de beneficio.
Toda organización necesita líderes, expertos, intermediarios y aprendices. Cada una de estas personas deberá utilizar su conocimiento para desempeñarse en su respectivo rol. Sin embargo, vimos que las personas suelen utilizar el poder que les confiere el conocimiento motivadas por otros intereses, que no responden al cumplimiento de su trabajo. Si bien estos intereses son particulares, perjudican al conjunto de la empresa.
Una organización tiene formas de desalentar esta utilización del poder del conocimiento, apoyando la colaboración en lugar de la competencia. Esto es posible porque el conocimiento es el menos "escaso" de los recursos: mientras más se da, más se reproduce. Por lo tanto, no deberíamos temer compartilo.
Esta visión "no-egoísta" puede hacernos cambiar el uso que hacemos del conocimiento. No se trata de quitarle poder (cosa imposible de hacer), sino de compartir su poder para proteger el interés colectivo y no el individual.
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Publicado el 31 de Octubre, 2006, 17:22.
en Debate.
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Cuando trabajamos, nos quejamos de todo aquello que nos gustaría hacer y no podemos. Nos preguntamos constantemente "¿cuándo tendré tiempo para mí?"
Al retirarnos, finalmente nos encontramos con ese tiempo tan esperado. Pero, a la vez, sentimos que "ya es tarde" para ciertas cosas. ¿Como podemos superar esa sensación tan angustiante?
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Publicado el 31 de Octubre, 2006, 17:19.
en General.
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Lo que os voy a contar sucedió hace mucho, mucho tiempo, justo cuando Dios acababa de terminar la creación del mundo. Es entonces cuando quiere dejar en ella como sello, como firma, como recuerdo, una parte de su misma divinidad, una chispa de su propio ser. Quiere que el hombre recuerde siempre lo que puede llegar a ser, si le busca y desea con todas sus fuerzas.
Lo de quedarse está decidido. Lo que le resulta un poco más dudoso al Creador es dar con el lugar donde esconder esa chispa de forma que al hombre le cueste encontrarla, ya que sabe que éste suele valorar muy poco lo que encuentra con facilidad.
Reunido con los ángeles del cielo les pregunta dónde creen ellos que debería esconder esa chispa de su propio ser. Uno de los ángeles le dice: “Padre, podrías esconderla en la cima más alta de la tierra”. “¡No!”, responde otro; “el hombre es un ser de fuerte espíritu aventurero y pronto conquistará los picos más altos del planeta Tierra”.
“Escóndelo entonces, Señor, en la mayor profundidad posible, en las entrañas de la tierra”, respondió otro de los asistentes. “Tampoco creo que convenga”, le contestaron. Porque un día u otro, mediante las nuevas tecnologías que el hombre llegará a crear, será capaz de perforar hasta el lugar más profundo que hayamos decidido escoger”.
¿Y en medio de los océanos, en las profundidades marinas?, preguntó otro de los ángeles. “Tampoco me parece”, le contestó un compañero. Dios ha creado al hombre con una aguda inteligencia, y un día u otro, diseñará y construirá barcos y submarinos, capaces de cruzar todos los mares y de profundizar hasta las capas más abismales del océano.
“¿Y entonces?” pregunta uno, poniendo palabras al interrogante de todos los presentes. Un joven ángel que acababa de estrenar las alas, miró a Dios a los ojos y le dijo: “Abba, quizás haya un lugar más inaccesible de los que nos hemos imaginado hasta ahora. Un lugar de difícil acceso…, lo más profundo del mismo hombre”.
Y Dios que hasta entonces había estado escuchando atentamente todas las aportaciones, se sonrió y dijo: “Sí, me esconderé en lo más profundo del ser humano, en ese espacio interior que llamamos interioridad”.
Por eso cuentan los sabios que cada vez que una persona entra en lo más profundo de su ser y hace silencio, puede escuchar a Dios y hasta tocarlo.
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Publicado el 31 de Octubre, 2006, 16:23.
en Frases Célebres.
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"Si no tenemos paz dentro de nosotros, de nada sirve buscarla fuera."
Datos del autor: (1613-1680) Filósofo y moralista francés. Tal como él mismo relató en sus Memorias (1662), los primeros años de su vida adulta los pasó entre el ejército y la corte francesa, involucrado en hechos de armas y aventuras amorosas. Sin embargo, en 1652, debido a una herida que sufrió en la batalla de Faubourg Saint-Antoine que lo obligó a guardar reposo por un tiempo, volvió a París y entró en contacto con los círculos literarios. Concibió entonces su obra más conocida, las Máximas (1658-1663), colección de 700 epigramas que constituyen un hito del clasicismo francés.
Tomando el egoísmo natural como la esencia de toda acción, La Rochefoucauld atacó el autoengaño y descubrió con hondura e ingenio las contradicciones de la psicología humana.
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