Harmadillo: El Abrazo.

"Tantos siglos de civilización y no aprendimos a abrazarnos". Amado Nervo.

No planifique el error

Publicado el 9 de Septiembre, 2006, 12:49. en Efectividad.
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La planificación debería ser "La" preocupación principal para las organizaciones de cualquier tamaño y edad. Una buena preparación, brinda a las personas un mapa con caminos hacia el éxito. También indica en qué concentrar los esfuerzos, para así trabajar en unas pocas decisiones... que generen el máximo rendimiento de la inversión. Sin embargo, en muchos emprendimientos encontramos personas que prefieren más aprovechar las oportunidades... que planificarlas! Dicho de otra manera, personas que tienden a disparar antes de apuntar.

La planificación del negocio no necesita ser "una pérdida de tiempo", como a menudo suelen verla muchos emprendedores. Los mejores planes están basados en la experiencia previa y en pensamientos claros. Son concisos, practicables y medibles. Y poseen los siguientes elementos:
1) Revisión del negocio: El primer paso en la planificación del negocio, es revisar el desempeño de la organización en el pasado año (o aún antes), identificando las ventas y los beneficios, las tareas cumplidas que fueron clave y las oportunidades de mejora que se presentaron. Si el emprendimiento es totalmente nuevo, es aconsejable conocer a la competencia para aprender de sus éxitos y fracasos.

2) Objetivos para el presente año: Los objetivos deberían apuntar a las ventas y a los beneficios esperados. Si el negocio está establecido, los objetivos tomarán en cuenta el desempeño histórico. Si no, los objetivos deberían ser conservadores: es raro encontrar un nuevo negocio que comience a hacer dinero desde el momento en que abre sus puertas. Todos los objetivos deben ser escritos, de manera tal que sea sencillo medir el progreso más tarde.

3) Estrategia principal: Una vez que la revisión y los objetivos han sido realizados, es mucho más fácil determinar las estrategias centrales que guiarán el negocio durante el corriente año. Piense en la estrategia como en "lo que hay que hacer" y en tácticas para el "cómo hacerlo". La estrategia podría incluir el desarrollo de una red más amplia de relaciones, con vendedores o proveedores, y el acomodamiento de los recursos humanos para optimizar el uso del tiempo y del talento.

4) Tácticas de marketing y ventas: En los emprendimientos, el marketing y las ventas están tan estrechamente unidos, que resulta lógico combinarlos en un único plan. Las tácticas de marketing deben ser actividades que ayuden a generar conciencia, conocimiento y convicción de los productos o servicios. Actividades que ayuden a generar relaciones y posibiliten acuerdos.

5) Tácticas financieras: En los negocios, un "flujo de dinero constante" es a menudo tan importante como el conjunto de las ventas y los beneficios. Las tácticas financieras pueden ser actividades tan diversas como reducir gastos fijos (por ejemplo, estableciendo una oficina en casa en lugar de alquilar una), compartir los beneficios para alentar a cada empleado a dar lo mejor de sí, o pagar antes a proveedores a cambio de importantes descuentos.

6) Tácticas operacionales: Las operaciones productivas son a menudo los "sellos distintivos" de aquellos pequeños negocios que se vuelven grandes. Las tácticas operacionales deben ser actividades que hagan más efectiva la producción de la compañía. Puede ser cualquier cosa, desde comprar una computadora para comunicarse vía e.mail con sus clientes, hasta la racionalización de la producción para minimizar la cantidad de horas laborables, pasando por la inversión en un sistema de contestadores electrónicos.
Una última reflexión: En la formación de planes de negocios, los mejores resultados provienen habitualmente de los equipos de trabajo. Donde una interrelación entre distintos sectores de una compañía, y no sólo el CEO, contribuyan al esfuerzo. Comparta sus planes con cuantas personas pueda y nunca subestime el tiempo y el esfuerzo requerido para el análisis de los mismos. Lamentablemente, la falta de una correcta planificación es aún la mayor causa de los fracasos empresariales. Por eso recuerde: "errar al planear es planear el error".