El Blog
Calendario
| <<
Septiembre 2006 >>
|
| L | M | Mi | J | V | S | D |
| |
|
|
|
1 | 2 | 3 |
| 4 | 5 | 6 | 7 | 8 | 9 | 10 |
| 11 | 12 | 13 | 14 | 15 | 16 | 17 |
| 18 | 19 | 20 | 21 | 22 | 23 | 24 |
| 25 | 26 | 27 | 28 | 29 | 30 | |
Apúntate
Categorías
Alojado en
|
Septiembre del 2006
|
Publicado el 9 de Septiembre, 2006, 13:39.
en Humor.
Comentar |
Referencias (0)
|
Cuando Dios creó al burro le dijo: - Serás burro, trabajarás de sol a sol, cargarás sobre tu lomo lo que te pongan y vivirás 40 años.
El burro le contestó: - Seré lo que me pidas Señor, pero 40 años son muchos, ¿por qué no mejor 20?. Y Dios creó al burro.
Después Dios creó al perro, y le dijo: - Serás perro, cuidarás de la casa de los hombres, comerás lo que te den y vivirás 30 años. Y el perro le contestó: - Señor seré lo que me pidas pero 30 años son muchos, ¿por qué no mejor 15?. Y Dios creó al perro.
Luego Dios creó al mono y le dijo: - Serás mono, saltarás de árbol en árbol, harás payasadas para divertir a los demás y vivirás 10 años. El mono le contestó: - Señor seré lo que me pides pero 10 años son muchos, ¿por qué no mejor 5 años?. Y Dios creó al mono.
Finalmente Dios creó al hombre y le dijo: - Serás hombre, el ser más inteligente de la tierra, dominarás el mundo y vivirás 30 años. El hombre le contestó: - Señor seré lo que me pidas pero 30 años son muy pocos, ¿por qué no me das los 20 que no quiso el burro, los 15 que rechazó el perro, y los 5 que no aceptó el mono?. Y Dios creó al hombre.
Y así el hombre vive 30 años como un hombre, luego se casa y vive 20 como un burro, trabajando de sol a sol y cargando sobre sus espaldas el peso de la familia; luego se jubila y vive 15 años como el perro, cuidando la casa y comiendo lo que le dan; y acaba viviendo 5 años como el mono, saltando de casa en casa de los hijos y haciendo payasadas para divertir a los nietos.
|
|
|
Publicado el 9 de Septiembre, 2006, 13:35.
en General.
Comentar |
Referencias (0)
|
Mucha gente conoce "El Principito", un libro maravilloso de Saint-Exupéry.
Se trata de un libro extraño y fabuloso y tiene la doble función de ser un cuento para niños y una fábula que mueve a la reflexión a los adultos.
Algunos menos conocen otros escritos, novelas y cuentos del autor.
Saint-Expuéry era un piloto de guerra que luchó contra los nazis y murió en acción.
Antes de la Segunda Guerra Mundial, combatió en la Guerra Civil española contra los fascistas. Escribió una historia fascinante sobre esta experiencia titulada La sonrisa (Le sourire). Me gustaría compartirla ahora con ustedes. No se sabe a ciencia cierta si es autobiográfica o de ficción. Personalmente, prefiero creer lo primero.
Cuenta que fue capturado por el enemigo y arrojado a una celda.
Por las miradas despectivas y el trato duro que recibía de sus carceleros, estaba seguro de que sería ejecutado al día siguiente. A partir de aquí, contaré la historia tal como la recuerdo aunque con mis palabras.
Estaba seguro de que me matarían. Me puse terriblemente nervioso e inquieto. Revolví mis bolsillos para ver si algún cigarrillo había escapado al registro. Encontré uno y me temblaban tanto las manos que apenas pude llevármelo a los labios. Pero no tenía fósforos, se los habían quedado.
Miré a mi carcelero a través de los barrotes. No hizo contacto visual conmigo. Después de todo, nadie hace contacto visual con una cosa, con un cadáver. Le grité: "¿Tiene fuego, por favor?". Me miró, se encogió de hombros y se acercó para encenderme el cigarrillo.
Al acercarse y encender el fósforo, sus ojos accidentalmente se cruzaron con los míos. En ese momento, sonreí. No sé por qué lo hice. Tal vez fue por nerviosismo, tal vez fue porque, cuando dos personas se acercan mucho, cuesta no sonreír.
Sea como fuere, sonreí. En ese instante, fue como si una chispa hubiera saltado la brecha entre nuestros dos corazones, nuestras dos almas humanas. Sé que él no quería, pero mi sonrisa atravesó los barrotes y generó otra sonrisa en sus labios. Me encendió el cigarrillo pero se quedó cerca, mirándome directamente a los ojos y sin dejar de sonreír.
Seguí sonriéndole, consciente de él ahora como persona y no ya sólo como carcelero. Y su mirada pareció adquirir una nueva dimensión. "¿Tienes hijos?" preguntó. "Si, aquí, aquí." Saqué mi billetera y busqué tembloroso las fotos de mi familia.
Él también sacó las fotos de sus hijos y empezó a hablar sobre sus planes y esperanzas con respecto a ellos. Se me llenaron los ojos de lágrimas. Dije que temía no volver a ver a mi familia, no tener la oportunidad de verlos crecer. A él también se le llenaron los ojos de lágrimas.
De pronto, sin decir una palabra, abrió la celda y en silencio me llevó afuera. Salimos de la cárcel y, despacio y por calles laterales, salimos de la ciudad. Allí, a la orilla de la ciudad, me liberó. Y sin decir una palabra, regresó a la ciudad.
"Una sonrisa me salvó la vida".
Sí, la sonrisa, la conexión sincera, espontánea y natural entre las personas. Cuento esta historia en mi trabajo porque me gustaría que la gente considerara que debajo de las capas que construimos para protegernos: nuestra dignidad, nuestros títulos, nuestros diplomas, nuestro estatus y la necesidad de que nos vean de determinadas maneras, debajo de todo eso, está el yo auténtico y esencial.
No me da miedo llamarlo alma. Realmente, creo que si esa parte tuya y esa parte mía pudieran reconocerse, no seríamos enemigos. No podríamos sentir odio, ni envidia, ni miedo. Llego a la triste conclusión de que todas esas otras capas, que construimos con tanto esmero a lo largo de nuestras vidas, nos distancian e impiden que nos pongamos en real contacto con los demás.
La historia de Saint-Exupéry habla de ese momento mágico en que dos almas se reconocen.
He tenido algunos momentos así. Al enamorarme por ejemplo. Al mirar a un bebé. ¿Por qué sonreímos cuando vemos un bebé?
Tal vez sea porque vemos a alguien sin todas esas capas defensivas, alguien cuya sonrisa nos resulta genuina y sin engaños. Y el alma de niño que llevamos dentro sonríe anhelante en reconocimiento.
|
|
|
Publicado el 9 de Septiembre, 2006, 13:10.
en Suma Capacidades Diferentes.
Comentar |
Referencias (0)
|
Hace mucho tiempo, en un pequeño pueblo de algún lugar de Oriente, vivía un señor con cuatro hijos, el menor de los cuales tenía 30 años. Sus hermanos 35, 37 y 40...
El padre tenía algo más de sesenta, pero como en esa época el promedio de vida rondaba los cuarenta años, era prácticamente un anciano y, por lo tanto, tenía todos los problemas propios de la senectud....
Su cabeza, su cuerpo, sus esfínteres, su capacidad de valerse por sí mismo, nada de esto funcionaba bien en el viejo....
Un día, el hijo más joven se casó y se fue de la casa. Se generó entonces un gran problema: el padre se quedaría solo. La madre había muerto a raíz del último parto y los otros hermanos ya estaban casados. En consecuencia, no había nadie que pudiera hacerse cargo de este viejo, con el agravante de que no eran épocas en las que hubiera geriátricos ni dinero para pagarle a alguien para que se ocupara de su cuidado....
Los hijos empezaron a sentir que, pese al amor que le tenían, el padre era una complicación. No era posible que ninguno de ellos se llevara al padre a vivir a su casa para hacerse cargo de él. Los hijos tenían verdaderamente un serio problema....
Se reúnen para conversar acerca de cuál será el futuro del padre. En un momento dado, se les ocurre que se podían turnar. Pero pronto advierten que esa solución no va a ser suficiente y, además, significa un gran costo para sus vidas. Y entonces, casi sin darse cuenta, empiezan a pensar que lo mejor que les podría pasar sería que el padre se muriera.
Pese al dolor que significaba para ellos ese reconocimiento, pronto advirtieron que no podían esperar sólo que esto sucediera, porque el padre podría vivir muchos años más en aquella situación. Y entonces, misteriosamente, a uno se le ocurrió que, quizás sólo deberían esperar a que el invierno terminara con él. Y así fue como imaginaron que si entraban al bosque con su padre, y el padre se perdía, el frío y los lobos harían el resto...
Lloraron por esto, pero asumieron que tenían que hacer algo por el resto de sus vidas. Y decidieron turnarse para cuidar al padre, pero sólo hasta la llegada del invierno.
Después de la primera nevada, los cuatro hermanos se reunieron y le dijeron al padre:- Ven papá, vístete que vamos a salir. -¿Salir? ¿Con la nieve? -preguntó el padre sin comprender. Pero los hijos respondieron: -¡Sí, vamos!.
El padre sabía que su cabeza no estaba funcionando bien, así que decidió acatar con sumisión lo que sus hijos le decían. Lo vistieron, lo abrigaron mucho y se fueron los cinco rumbo al bosque.
Una vez allí, buscaron un lugar para abandonarlo y desaparecer rápidamente. Cuando llegaron a un claro, de pronto, el padre dijo: - Es aquí. -¿Qué? - preguntaron asombrados los hijos. - Es aquí- repitió el anciano.
Supuestamente el anciano no tenía lucidez suficiente para darse cuenta de lo que estaba ocurriendo. Ellos, además, se habían cuidado muy bien de no decirlo. -¿A qué se referiría el padre?. - Aquí, aquí, éste es el lugar, insistió. - ¿Qué lugar papá, qué lugar?
- Este es el lugar donde, hace veinticinco años, abandoné a mi padre....
|
|
|
Publicado el 9 de Septiembre, 2006, 12:49.
en Efectividad.
Comentar |
Referencias (0)
|
La planificación debería ser "La" preocupación principal para las organizaciones de cualquier tamaño y edad. Una buena preparación, brinda a las personas un mapa con caminos hacia el éxito. También indica en qué concentrar los esfuerzos, para así trabajar en unas pocas decisiones... que generen el máximo rendimiento de la inversión. Sin embargo, en muchos emprendimientos encontramos personas que prefieren más aprovechar las oportunidades... que planificarlas! Dicho de otra manera, personas que tienden a disparar antes de apuntar.
La planificación del negocio no necesita ser "una pérdida de tiempo", como a menudo suelen verla muchos emprendedores. Los mejores planes están basados en la experiencia previa y en pensamientos claros. Son concisos, practicables y medibles. Y poseen los siguientes elementos:
1) Revisión del negocio: El primer paso en la planificación del negocio, es revisar el desempeño de la organización en el pasado año (o aún antes), identificando las ventas y los beneficios, las tareas cumplidas que fueron clave y las oportunidades de mejora que se presentaron. Si el emprendimiento es totalmente nuevo, es aconsejable conocer a la competencia para aprender de sus éxitos y fracasos.
2) Objetivos para el presente año: Los objetivos deberían apuntar a las ventas y a los beneficios esperados. Si el negocio está establecido, los objetivos tomarán en cuenta el desempeño histórico. Si no, los objetivos deberían ser conservadores: es raro encontrar un nuevo negocio que comience a hacer dinero desde el momento en que abre sus puertas. Todos los objetivos deben ser escritos, de manera tal que sea sencillo medir el progreso más tarde.
3) Estrategia principal: Una vez que la revisión y los objetivos han sido realizados, es mucho más fácil determinar las estrategias centrales que guiarán el negocio durante el corriente año. Piense en la estrategia como en "lo que hay que hacer" y en tácticas para el "cómo hacerlo". La estrategia podría incluir el desarrollo de una red más amplia de relaciones, con vendedores o proveedores, y el acomodamiento de los recursos humanos para optimizar el uso del tiempo y del talento.
4) Tácticas de marketing y ventas: En los emprendimientos, el marketing y las ventas están tan estrechamente unidos, que resulta lógico combinarlos en un único plan. Las tácticas de marketing deben ser actividades que ayuden a generar conciencia, conocimiento y convicción de los productos o servicios. Actividades que ayuden a generar relaciones y posibiliten acuerdos.
5) Tácticas financieras: En los negocios, un "flujo de dinero constante" es a menudo tan importante como el conjunto de las ventas y los beneficios. Las tácticas financieras pueden ser actividades tan diversas como reducir gastos fijos (por ejemplo, estableciendo una oficina en casa en lugar de alquilar una), compartir los beneficios para alentar a cada empleado a dar lo mejor de sí, o pagar antes a proveedores a cambio de importantes descuentos.
6) Tácticas operacionales: Las operaciones productivas son a menudo los "sellos distintivos" de aquellos pequeños negocios que se vuelven grandes. Las tácticas operacionales deben ser actividades que hagan más efectiva la producción de la compañía. Puede ser cualquier cosa, desde comprar una computadora para comunicarse vía e.mail con sus clientes, hasta la racionalización de la producción para minimizar la cantidad de horas laborables, pasando por la inversión en un sistema de contestadores electrónicos.
Una última reflexión: En la formación de planes de negocios, los mejores resultados provienen habitualmente de los equipos de trabajo. Donde una interrelación entre distintos sectores de una compañía, y no sólo el CEO, contribuyan al esfuerzo. Comparta sus planes con cuantas personas pueda y nunca subestime el tiempo y el esfuerzo requerido para el análisis de los mismos. Lamentablemente, la falta de una correcta planificación es aún la mayor causa de los fracasos empresariales. Por eso recuerde: "errar al planear es planear el error".
|
|
|
Publicado el 9 de Septiembre, 2006, 12:41.
en Debate.
Comentar |
Referencias (0)
|
La política tiene connotaciones negativas para la mayoría de las personas. Inspira imágenes de alianzas tejidas a escondidas, presiones, corrupción y maniobras injustas.
En definitiva, la asociamos habitualmente con algo muy insensible. Pero, no siempre hay que "vender el alma al diablo" para ser político. Por el contrario, hay que ser muy sensible...
|
|
|
Publicado el 9 de Septiembre, 2006, 12:33.
en El Custodio por la Paz.
Comentar |
Referencias (0)
Hay quienes piensan que es necesario cambiar continuamente. Otros, creen que es mejor no hacerlo y otros más... sienten que es imposible cambiar! Sin duda, el cambio es un tema que preocupa a la mayoría de las personas y que no resulta fácil de resolver. Estamos frente a un problema filosófico, con el que la humanidad ha lidiado por más de dos milenios.
Hoy, muchos aseguran que estamos en una era de "cambio constante", en la que aquello que funcionó en el pasado ya no funciona. Esta visión del cambio continuo tiene sus orígenes en el pensamiento de Heráclito, quien vivió cinco siglos antes de la era cristiana. Con su famosa frase "No podemos bañarnos dos veces en el mismo río" quiso expresar que todo cambia, que todo fluye y que nada permanece estático. Las cosas están siempre en proceso y que el cambio, es la esencia de la realidad.
Cuando consideramos los avances tecnológicos, el permanente ascenso y caída de empresas, la redefinición de los mercados, el proceso natural de la vida misma, etc… no podemos menos que coincidir con este filósofo. Sin embargo, la visión de Heráclito fue desafiada por otros tres pensadores griegos: Parménides, Platón y Aristóteles. Revisar estos contra-argumentos nos permitirá considerar otros aspectos del cambio.
La visión más opuesta a la de Heráclito, fue la de Parménides. Para él, el cambio era simplemente una ilusión. Si fuera una realidad, entonces hasta hablar sinceramente sería imposible: apenas comentáramos algo, eso ya sería otra cosa y estaríamos mintiendo, argumentaba. Según Parménides, el cambio es una contradicción lógica, porque requiere que aquello que es se convierta en algo que no es. Para él, todo lo que "es" está en reposo: la realidad es duradera, única e inmóvil.
En opinión de Parménides, aceptar el cambio constante como una realidad impide liderar hacia un objetivo. Si el cambio fuera constante, sería imposible tener una misión. Para el momento en que las metas, prioridades y medidas de desempeño fueran definidas, el objetivo cambiaría y éstas perderían sentido. En este escenario, la experiencia y el aprendizaje (herramientas esenciales para el desarrollo personal) serían irelevantes.
Para Platón y Aristóteles, el cambio existía pero -a diferencia de Heráclito- no lo consideraban sinónimo de la realidad. Al igual que Parménides, creían que un cambio constante vaciaría de sentido a la vida, angustiaría al hombre, e imposibilitaría todo conocimiento del mundo. Ellos se negaban a creer que las culturas fueran transitorias, o el esfuerzo humano fútil.
Platón propuso la existencia de dos mundos diferentes: uno de cambio y otro -superior- de ideas invariables. En el mundo de cambio, sólo existían opiniones y representaciones efímeras de la verdad. El conocimiento (la aprehensión de aquello que no cambia) era sólo posible en un mundo superior, al que las personas únicamente podían llegar a través de la disciplina moral e intelectual. Para Platón, la búsqueda de esas formas trascendentales e inmutables, dan control sobre el caos y brindan un sentido de misión en la vida. Como esta búsqueda es muy exigente, sólo unos pocos selectos pueden realizarla. Según Platón, estos elegidos deberían decidir por el resto.
Aristóteles también aceptaba que el cambio existe. En su opinión, éste es la manifestación de una imperfección: el hombre necesita cambiar debido a sus carencias. Para cambiar, es necesario que una persona "actualice su potencial", decía Aristóteles. El, creía en el rol de los ideales para guiar ese cambio: el potencial se actualiza a través de la conducta moral, la razón, la filosofía y la contemplación. Pero, al contrario de Platón, pensaba que todas las persona podían actualizar su potencial, siempre que estuvieran dispuestas a pensar y observar. Para él, la capacidad no existía en un mundo trascendental, sino en el hombre mismo.
¿Cómo pueden ayudarnos estas contrastantes visiones? Pensar que somos impotentes y transformarnos en "rehenes" del cambio sería absurdo. Pensar que el cambio sólo es una ilusión y que la realidad es estática, es igual de inconducente. Las visiones de Platón y Aristóteles nos sugieren que el cambio existe y que, para vivir en armonía con él, debemos enfocarnos en cosas relativamente estables, como nuestros ideales.
La realidad fluye, tal como afirmaba Heráclito, pero este fluir no tiene un significado intrínseco. Nosotros le damos un significado cuando guiamos el cambio -con nuestros valores e ideales- hacia nuestras metas. Y, como afirmaba Aristóteles, esta facultad no está destinada a unos pocos... sino que todos podemos hacerlo.
|
|
|
Publicado el 9 de Septiembre, 2006, 12:14.
en General.
Comentar |
Referencias (0)
|
Tres personas iban caminando por una vereda de un bosque:
Un sabio Binah:: Elojim, con fama de hacer milagros, un poderoso terrateniente del lugar, Meleck y un poco atrás de ellos y escuchando la conversación, iba un joven estudiante, alumno del sabio, Muslim::Taleb.
Meleck: "Me han dicho en el pueblo que eres una persona muy poderosa, inclusive puedes hacer milagros" .
Binah:: Elojim: "Soy una persona vieja y cansada... ¿cómo crees que yo podría hacer milagros?".
Meleck: "Pero me han dicho que sanas a los enfermos, haces ver a los ciegos y vuelves cuerdo a los locos... esos milagros sólo los puede hacer alguien muy poderoso" .
Binah:: Elojim: "¿Te referías a eso?, tú lo has dicho, esos milagros sólo los puede hacer alguien muy poderoso... no un viejo como yo; esos milagros los hace Dios, yo sólo pido se conceda un favor para el enfermo, o para el ciego, todo el que tenga la fe suficiente en Dios, puede hacer lo mismo".
Meleck: "Yo quiero tener la misma fe para poder realizar los milagros que tú haces...¡ muéstrame un milagro para poder creer en tu Dios!".
Binah:: Elojim: "Esta mañana, ¿volvió a salir el sol?".
Meleck: "Si, claro que si!! "..
Binah:: Elojim: "Pues ahí tienes un milagro... el milagro de la luz"
Meleck: "No, yo quiero ver un verdadero milagro, oculta el sol, saca agua de una piedra... mira!, hay un conejo herido junto a la vereda, tócalo y sana sus heridas".
Binah:: Elojim: "¿Quieres un verdadero milagro?, ¿no es verdad que tu esposa acaba de dar a luz hace algunos días?.
Meleck: "¡¡Sí!!, fue varón y es mi primogénito".
Binah:: Elojim: "Ahí tienes el segundo milagro... el milagro de la vida" .
Meleck: "Sabio, tú no entiendes, quiero ver un verdadero milagro..."
Binah:: Elojim: "¿Acaso no estamos en época de cosecha?, ¿no hay trigo y sorgo dónde hace unos meses sólo había tierra?.... pues ahí tienes el tercer milagro" .
Meleck: "Creo que no me he explicado, lo que yo quiero... (el sabio lo interrumpe).
Binah:: Elojim: "Te has explicado bien, yo ya hice todo lo que podía hacer por ti... si lo que encontraste no era lo que buscabas, lamento desilusionarte, yo he hecho todo lo que podía hacer".
Dicho esto, Meleck se retiró muy desilusionado por no haber encontrado lo que buscaba.
El sabio Binah:: Elojim y su alumno Muslim:: Taleb se quedaron parados en la vereda. Cuando el poderoso terrateniente iba muy lejos cómo para ver lo que hacían.
Binah:: Elojim y su alumno, se dirigieron a la orilla de la vereda, tomó al conejo, sopló sobre él, y sus heridas quedaron curadas; el joven Muslim:: Taleb estaba algo desconcertado.
Muslim:: Taleb: "Maestro, te he visto hacer milagros como éste casi todos los días, ¿por qué te negaste a mostrarle uno al caballero? ¿por qué lo haces ahora que no puede verlo?".
Binah:: Elojim: "Lo que él buscaba no era un milagro, era un espectáculo. Le mostré tres milagros y no pudo verlos....
Para ser rey, primero hay que ser príncipe, para ser maestro primero hay que ser alumno... no puedes pedir grandes milagros si no has aprendido a valorar los pequeños milagros que se te muestran día a día.
El día que aprendas a reconocer a Dios en todas las pequeñas cosas que ocurren en tu vida, ese día comprenderás que no necesitas más milagros que los que Dios te da todos los días sin que tú se los hayas pedido" .
Cuando estamos en problemas siempre pedimos ayuda a Dios, y eso está bien, porque no hay nadie que pueda ayudarnos más que Él...
Pero pídele la cordura para pensar claramente, la paciencia necesaria para mantenerte tranquilo y actuar bien, la fortaleza necesaria para afrontar los retos y la fe suficiente para seguirle amando sin importar lo que pase...
Pídele esos milagros, no le pidas simplemente que resuelva tus problemas, sólo porque te da miedo afrontarlos por ti mismo.
Cuento de la tradición sufí.
|
|
|
Publicado el 9 de Septiembre, 2006, 11:14.
en Frases Célebres.
Comentar |
Referencias (0)
|
"No salgas fuera de ti, vuelve a ti, en el interior del hombre habita la verdad."
Datos del autor: Nace el 13 de noviembre del año 354 en Tagaste, murió en Hipona el 28 de agosto del año 430. Fue el pensador más influyente en el desarrollo de la filosofía medieval y uno de los creadores de la escuela patrística, corriente de pensamiento que sentó las bases de la filosofía del cristianismo.
|
|
|
Sindicación
Abrazados
Enlaces
|