Harmadillo: El Abrazo.

"Tantos siglos de civilización y no aprendimos a abrazarnos". Amado Nervo.

17 de Agosto, 2006


Locos

Publicado el 17 de Agosto, 2006, 13:32. en Humor.
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Dos locos se encuentran en el patio de un manicomio; uno de ellos le enseña el puño cerrado al otro y le dice:

- Oye, ¿a que no adivinas que es lo que tengo en la mano?.

- Hmmm... ¿Un elefante?.

El del puño cerrado pone cara de fastidio y replica:

- Si, bueno, ¿pero de qué color?

La Historia del Burro

Publicado el 17 de Agosto, 2006, 13:28. en General.
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Un día, el burro de un campesino se cayó en un pozo. El animal rebuznó fuertemente por horas, mientras el campesino trataba de buscar alguna solución para sacarlo.

Finalmente, el campesino decidió que el burro ya estaba viejo y el pozo ya estaba seco y necesitaba ser tapado de todas formas; que realmente no valía la pena sacar al burro del pozo.

Invitó a todos sus vecinos para que vinieran a ayudarle. Cada uno agarró una pala y empezaron a tirarle tierra al pozo.

El burro se dio cuenta de lo que estaba pasando y lloró horriblemente.

Luego, para sorpresa de todos, se aquietó después de unas cuantas paladas de tierra.

El campesino finalmente miró al fondo del pozo y se sorprendió de lo que vio... con cada palada de tierra, el burro estaba haciendo algo increíble: Se sacudía la tierra y daba un paso encima de la tierra.

Muy pronto todo el mundo vio sorprendido cómo el burro llegó hasta la boca del pozo, pasó por encima del borde y salió trotando...

La vida va a tirarte tierra, todo tipo de tierra... el truco para salir del pozo es sacudírsela y usarla para dar un paso hacia arriba.

Cada uno de nuestros problemas es un escalón hacia arriba. Podemos salir de los más profundos huecos si no nos damos por vencidos...

¡¡¡Usa la tierra que te echan para salir adelante!!!


Vacaciones: ¿Desconexión?

Publicado el 17 de Agosto, 2006, 13:23. en El Custodio por la Paz.
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Cuando salimos de vacaciones, ansiamos descansar del estrés y la rutina de todo el año. Buscamos poder "desconectarnos". Pero esta búsqueda de desconexión puede llevarnos a sentarnos en la misma silla, en la misma playa... año tras año.

Si deseamos unas vacaciones que nos hagan volver más energizados, relajados y motivados, necesitamos mucho más que una desconexión: necesitamos una conexión con aspectos de nuestra vida que usualmente no tenemos en cuenta. De esta manera, además de regresar descansados... regresaremos renovados.

En los últimos años, surgieron nuevas formas de concebir el tiempo libre y las vacaciones, que nos permiten una verdadera renovación. Estas nuevas maneras de hacer turismo presentan algunas particularidades: dependen más del entorno natural; los lugares que se visitan están menos influenciados por los modos de vida urbanos; las instalaciones son mucho menos lujosas; la participación de la población local es mayor; y se enfatizan otras actividades, además de las recreativas. Estos viajes son muy renovadores, porque apuntan a nuestro bienestar, crecimiento y equilibrio. Veamos algunos ejemplos:
- Ecoturismo: se practica en áreas naturales poco alteradas por el hombre. Además de ofrecer descanso y recreación, esta alternativa permite desarrollar conciencia y sensibilidad ambiental. Es un turismo muy sinérgico, porque ofrece una experiencia positiva para el visitante y para el anfitrión (por ejemplo, muchas comunidades obtienen beneficios financieros para la conservación de sus lugares). Puede realizarse ecoturismo pasivo (observar y reconocer especies, o fotografiar la naturaleza) o ecoturismo activo, en el que se cumple una labor que responde a una necesidad ambiental (hacer caminos, plantar árboles, etc...) Estos viajes cambian la percepción que tenemos acerca de la naturaleza: es diferente ver una montaña desde el autobús de una excursión, que sentarse sobre su ladera y aprender sobre su formación geológica. Esta forma de viajar contribuye a renovar nuestra relación con el entorno.

- Turismo para la salud:
propone otro aprovechamiento de las actividades al aire libre y de la naturaleza. Muchas personas recurren a esta opción como terapia antiestrés. Este es el caso del turismo termal, la talasoterapia, los spa o "clubes de salud" y el turismo deportivo. Estos viajes nos permiten recuperar el quilibrio físico.

- Turismo rural: introducirse en las actividades del campo, además de ser otro punto de encuentro con la naturaleza, permite descubrir una forma de vida muy diferente a la propia, degustar otra gastronomía y asistir a espectáculos que no se ven en la ciudad como -por ejemplo- la doma de animales. También brinda la oportunidad de realizar trabajos que rompen con el sedentarismo y permiten desarrollar nuevas habilidades: el ordeñe, la siembra, la cosecha, la yerra, etc... El turismo rural es una forma de renovar hábitos, conocimientos y habilidades.

- Turismo espiritual:
a través de actividades de meditación, capacitación, visita a templos y retiros en contacto con la naturaleza, ofrece una opción para reenergizarse y re-conectarse con uno mismo. Estos viajes nos permiten renovar la fe, o iniciar una práctica espiritual.

- Turismo histórico: el objetivo de estos viajes es conocer la tradición, el folklore y el patrimonio de un lugar. En ellos, se aprende a reconocer la conexión entre el pasado y el presente, a apreciar la arquitectura y el arte. El turismo histórico contribuye con nuestro crecimiento intelectual.

-
Turismo cultural: a través de estos viajes, nos acercamos a las culturas autóctonas y conocemos a los habitantes de los lugares que visitamos. Una de las gratificaciones de viajar es conocer personas diferentes, pero ¿cuán diferentes son a nosotros quienes conocemos en una playa, o en un hotel? En realidad, nuestros compañeros de viaje habituales son personas bastante parecidas a nosotros. Mucho más enriquecedor es conocer a quienes llevan una vida completamente diferente a la nuestra. El turismo cultural contribuye a promover la comprensión, la cooperación y la fraternidad entre personas de diferentes lugares y nos brinda la oportunidad de renovar nuestras relaciones.
El espíritu de los viajes es enfrentarse a circunstancias diferentes que disparen otras conductas, perspectivas y modos de pensar. Viajar es buscar la diferencia. La cuestión es cuán diferentes estamos dispuestos a que sean nuestras próximas vacaciones.

Normalmente, ¿qué nos traemos de las vacaciones? ¿Las fotos? ¿El bronceado? ¿Un sombrero? Estas cosas muestran que estuvimos allí, pero no tienen un impacto significativo en nuestras vidas. Nada cambia si -al volver- seguimos pensando, sintiendo y actuando como antes. Afortunadamente, en lugar de regresar de las vacaciones con piedras o caracoles, nuevas formas de turismo nos permiten regresar con cosas más valiosas: nuevos conocimientos, nuevos hábitos, nuevas relaciones, una mejor salud, una plena armonía con el entorno, un equilibrio espiritual, etc...

Las vacaciones pueden ser una verdadera transformación en nuestras vidas... una renovación duradera que no desaparezca el día que desarmamos las maletas.

"La poesía del viaje no reside en descansar
de la monotonía de la vida doméstica,
del trabajo y las preocupaciones.
Tampoco reside en la posibilidad de satisfacer una curiosidad.
La poesía del viaje reside en la experiencia vital,
es decir en el enriquecimiento,
en la incorporación orgánica de lo recién adquirido,
en el incremento de nuestra comprensión por la unidad en la diversidad,
en el reencuentro de unas verdades y unas leyes antiguas
bajo unas condiciones totalmente nuevas."

- Hermann Hesse -


Personas alertas... al cambio

Publicado el 17 de Agosto, 2006, 13:19. en Debate.
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Es inútil tolerar una situación cuando ya no existe un motivo o inspiración suficiente. Cuando usted está haciendo algo por costumbre, rutina, dinero, o porque no puede molestarse en cambiar, pero se siente "desconectado": manténgase alerta. Cuando ya no sienta compromiso con una actividad, un proyecto, una meta, o un equipo: considere hacer un cambio.

Ese estado de motivación, producirá un entorno negativo: su voluntad decaerá y, cada vez más, usted requerirá mayor esfuerzo para hacer las cosas. Las personas que están cerca suyo, pronto advertirán la situación y naturalmente se irán alejando de usted. Su presencia, aporte, o trabajo, perderá su significado y se encontrará solitario y aislado. Situaciones como éstas rara vez mejoran con el tiempo. Anticiparse a las consecuencias de estos síntomas, es una acción muy efectiva. Ese, es el momento de hacer un cambio.

William Shakespeare

Publicado el 17 de Agosto, 2006, 13:14. en Frases Célebres.
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"Las palabras sin afectos, nunca llegarán a oídos de Dios."

Datos del autor: (1564 - 1616)
Poeta y dramaturgo inglés.


¿Consultoría, terapia... o qué?

Publicado el 17 de Agosto, 2006, 13:12. en Efectividad.
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En el ámbito organizacional actual, se utiliza mucho la palabra "coaching". Esta proviene del término inglés "coach", que significa entrenador y -cuyo uso más conocido- está ligado al mundo del deporte. Así como en un deporte, el coach es quien entrena al atleta para que gane sus competencias; en las organizaciones, el coach es quien entrena a las personas para que logren los resultados que anhelan y aporten lo mejor de sí mismas en sus lugares de trabajo.

A pesar del uso cada vez más extendido de la expresión "coaching", el rol del coach en las organizaciones aún se presta a confusiones. Como el coaching es ejercido -en la mayoría de los casos- por consultores, psicólogos y capacitadores, muchas personas piensan que se trata de un tipo de consultoría, otras lo consideran una clase de terapia y otras, lo asocian a un método de capacitación.

Ciertamente, los límites entre el coaching, la terapia, la consultoría, la capacitación y otras disciplinas son muy difusos. Muchas de estas prácticas comparten raíces, influencias, incumbencias y técnicas de trabajo. Todas ellas apuntan a ayudar a las personas y a apoyarlas en su crecimiento. Sin embargo, a pesar de estas características comunes, podemos establecer algunas claras diferencias:
- otras disciplinas parten de una necesidad específica y resuelven puntualmente esa necesidad. En cambio, el coaching va más allá del problema planteado y busca ayudar a las personas y organizaciones a alcanzar una mejora general, desde un enfoque sistémico. El coach apunta a un cambio en la forma de ver de las personas, que produzca una transformación cultural en las organizaciones.

- otras prácticas se basan en la figura del experto: si una empresa quiere resolver un problema vinculado al clima de trabajo, contrata a un consultor especialista en clima laboral; si desea capacitar a su personal en informática, contrata a un instructor especializado en informática... y así sucesivamente. Asimismo, si una persona necesita superar una fobia, o una depresión, consulta con un terapeuta especializado. En cambio, el coach no es -necesariamente- un experto, no posee un conocimiento específico. Lo que sí posee, son destrezas de creatividad, liderazgo y comunicación, que le permiten ayudar a las personas a descubrir un conocimiento que ellas mismas encierran.

- si bien, al igual que otros profesionales, el coach suele ser contratado por una empresa para un trabajo específico (por ejemplo, mejorar la eficiencia del personal), su forma de realizar ese trabajo es muy diferente. Mientras la mayoría de los especialistas toman distancia de una situación, diagnostican un problema y ofrecen una solución, el coach se acerca a las personas y a sus situaciones: les ayuda a identificar los desafíos y luego trabaja con cada una de ellas, para orientarlas en el descubrimiento de sus propias soluciones. Es decir, otros especialistas dan una solución y la entregan a la persona, u organización. El coach, en cambio, crea en conjunto con la persona -o la organización- la posible solución.

- otras disciplinas ofrecen conocimientos externos que existen previos a la situación, mientras que el coaching construye un conocimiento que surge de la situación que vive junto a la persona que está ayudando. Así, en lugar de transferir conocimientos, el coach busca construir capacidades: ofrece a las personas procesos de autoconocimiento, para que ellas puedan reconocer sus emociones, clarificar sus modos de pensar y explorar respuestas a sus problemas y desafíos.

- a diferencia de otros profesionales, un coach no diagnostica, no recomienda, no decide, ni "piensa" por la persona. Lo que hace es ayudarle a verse a sí misma de otro modo, a visualizar más opciones y a distinguir la brecha entre aquello que hace y aquello que desea. Luego, la orienta en el logro de sus metas y sueños, le enseña a descubrir sus "puntos ciegos" y a quitar del camino los obstáculos que le impidan mejorar.

- otros métodos de resolución de problemas parten de un paradigma de necesidad (la persona -o la organización- necesita procesos, información, habilidades, conocimientos, capacidades, etc... para resolver su problema). En cambio, el coaching parte de un paradigma de posibilidad: la persona y la organización poseen fortalezas y capacidades internas, que les permiten mejorar su desempeño y obtener los resultados que persiguen.

- las personas tienden a entablar con muchos profesionales, una relación asimétrica: ellos, por ser los especialistas, son percibidos en un "nivel superior" de conocimientos y habilidades. En cambio, el coach y la persona construyen una relación de igualdad. Esta diferencia en el tipo de relación se traduce en una diferencia en el tipo de comunicación: mientras -en muchos casos- se establece una comunicación unidireccional, en el coaching se construye un verdadero diálogo.
Reconocer estas diferencias es importante para todos: tanto para quien desea un coach, como para quien desea transformarse en uno. Muchas veces, ante el desafío de ayudar a alguien a equilibrar su vida laboral y familiar, un coach se encuentra -sin quererlo- haciendo terapia de pareja. O, consultado por un problema de desempeño en un gerente, se encuentra realizando un análisis estructural de la compañía... Para evitar estos problemas de competencias, las personas y las organizaciones necesitan clarificar sus necesidades y -cada especialista- debe delimitar su campo de trabajo.

Afortunadamente, se puede ayudar a las personas y a las organizaciones de diversas formas. Al comparar el coaching con otras profesiones orientadas a la resolución de problemas -personales y organizacionales- vemos que, si bien todas ayudan a aumentar el desempeño, la efectividad y el bienestar, el coaching va más allá: expande la capacidad de acción de las personas y organizaciones... porque les permite ayudarse a sí mismas.

Aprender sin rueditas

Publicado el 17 de Agosto, 2006, 13:08. en La Banda del Perjuicio.
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Preocupados por obtener resultados y lograr "progresos" cuando enseñamos algo, padres y maestros tendemos a corregir cada error de los niños. Tomemos por ejemplo la enseñanza musical: "Te equivocaste de acorde: detente y vuelve a empezar"; "Esta vez debe salir perfecto."; "¿Qué fue eso? ... así no se hace."; etc, etc... Con indicaciones como éstas, solemos supervisar de manera muy estricta, argumentando que la música es una disciplina "de precisión".

Sin embargo, corregir cada error... puede ser un error en sí mismo! Al hacerlo, aumentamos la ansiedad, censuramos la espontaneidad e inhibimos la creatividad de quien aprende. Cuando un niño "teme" cometer errores, prefiere detenerse que equivocarse. Cuando cree que todo error es una "catástrofe", su miedo le conduce a la parálisis. Por tal motivo, nuestra forma de educar es determinante...

Esto no significa que debamos olvidarnos de la excelencia, o de desarrollar una buena técnica. Significa que podemos adoptar otra visión, acerca de cómo ayudar a un niño a lograr el "dominio" de una disciplina.

En música -como en otros aprendizajes- es muy importante la armonía entre el cuerpo y la mente. Si el cuerpo quiere hacer algo (moverse, tocar una nota, etc.) y el cerebro le dice "No", "Cuidado", "Detente"... la espontaneidad y la creatividad jamás podrán fluir. Así lo entendía un maestro de piano que tuve a los siete años:
Estaba tocando durante mi lección, cuando de repente, me equivoqué de tecla y se escuchó un sonido espantoso! Miré inmediatamente a mi maestro pero él -con expresión aprobadora- me hizo señas de continuar. Seguí tocando, pero yo no podía disimular mi malestar, ni "borrar" el error de mi mente. Estaba realmente tenso.

Al finalizar la pieza, mi maestro me miró y me dijo: "Si cometiste un error, disfrútalo!" "Tenlo muy presente, ríete de él, repítelo si es necesario... pero no lo ignores, ni lo entierres, ni lo olvides. Déjalo vivir..."

Sus palabras me desconcertaron. Sin embargo -por alguna razón- ese consejo me despertó una sonrisa, aflojó mis manos y mis hombros y me hizo sentir mejor. Cuando volví a tocar la pieza, ya no pensaba más en mi error anterior y, en cambio, disfrutaba cada nota...
Años más tarde, comprendería esta lección en toda su profundidad. Cuando me pidió que experimentara el error -en lugar de temerlo o ignorarlo- estaba dándole "permiso" a mi creatividad y espontaneidad para fluir. Aquella mañana, además de enseñarme a tocar el piano, mi maestro me enseñó a:

- relajar mi ego
- disfrutar físicamente aquello que hacía
- buscar entender cada resultado sin juzgarlo
- no temer, ni dudar
- ser espontáneo

A los adultos nos resulta casi imposible pensar en "disfrutar" nuestros errores... pero los niños lo hacen todo el tiempo! Durante su crecimiento, comenten todos los errores imaginables: se caen torpemente, se llevan objetos a la nariz, pronuncian mal las palabras, etc... Sin embargo, su actitud es ejemplar: concentrada, persistente, entusiasta. No sienten culpa ni vergüenza cuando se equivocan, sino que se fascinan y se sorprenden con los resultados de sus intentos: "...así se siente llevarse puré a los ojos!" ; "...esto es lo que consigo cuando no pido ir al baño!" . Los niños incorporan el error a su proceso de aprendizaje y lo disfrutan.

Disfrutar un error es parte de la espontaneidad del aprendizaje. Desde luego, hay errores que ocurren producto de la negligencia, la falta de concentración, o la desmotivación. Pero si estamos comprometidos con nuestro aprendizaje y el error sucede de todos modos, se trata de un error honesto y necesario. No ocurre por descuido, sino porque nuestro cuerpo -antes que nuestra mente- asume que está aprendiendo y se deja llevar por el proceso. Estos errores no sólo son naturales, sino útiles. Contienen mucha información sobre nuestro proceso de aprendizaje, nos muestran con una claridad inmediata aquello que hacemos y aquello que necesitamos hacer. Tanto si somos aprendices como educadores, los errores son una excelente herramienta de retroalimentación.

Recordemos cuando aprendimos a montar una bicicleta. Tras lograr el equilibrio, nuestros padres quitaron las rueditas de apoyo, nos soltaron y comenzamos a pedalear solos... cada vez más rápido. Todo iba perfectamente, hasta que en una esquina maniobramos para doblar y nos caímos al piso. A través de este error, aprendimos que existe una relación entre la velocidad y la habilidad para controlar un giro. Recién cuando caímos al piso, entendimos esa relación. Desde luego, la caída podría haberse evitado: si nuestros padres no quitaban las rueditas de apoyo, hubiésemos seguido con total seguridad...

Muchas veces, no "quitamos las rueditas" del aprendizaje, para evitar que los niños cometan errores. Pero hay ocasiones, en que ellos necesitan experimentar lo incorrecto... para entender lo correcto.

Padres y maestros, deberíamos dar a los niños la libertad para cometer sus propios errores, vivirlos con naturalidad... y hasta disfrutarlos! Si hacen algo mal, siempre cabe la posibilidad de que lo hagan mejor en el próximo intento. Pero si no permitimos que se equivoquen -y hacemos que se asusten de sus errores- nunca se atreverán a hacer nada solos. Tengamos esto muy presente y -al educarles- ayudémosles a aprender... sin rueditas.

Amor y Soledad

Publicado el 17 de Agosto, 2006, 12:57. en Alexa.
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El amor aparece cuando no necesitas nada de los demás
La vida es soledad. Nacemos solos y morimos solos.
Entre medio, a lo largo de la vida, nos relacionamos con muchas personas y grupos, pero en realidad, siempre estamos solos, porque somos seres únicos, caracterizados por una única identidad que no es posible mezclar con las de otros seres humanos.
Nos relacionamos mejor o peor, nos comunicamos mejor o peor, pero la soledad es la base de nuestra existencia.
Con la relación, con la comunicación, rompemos el aislamiento, salimos de nuestro autismo y nos acercamos a los demás.
Podemos compartir, podemos establecer vínculos afectivos, pero seguimos estando solos, viajando a través de la vida en perpetua soledad.
A través de la soledad podemos conocernos a nosotros mismos, profundizar en un auto conocimiento indispensable para el crecimiento interior.
Cuando creces en soledad, descubres también el sentido de la vida, el significado de la vida. Luchar contra la soledad es luchar contra un imposible.
Algo se convierte en un problema cuando lo etiquetamos como problema.
La soledad no es un problema, el problema es luchar contra la soledad. La mayor desgracia que le puede ocurrir a un ser humano es no aceptar su soledad, porque eso le convierte en un eterno buscador de fantasías, imaginando de forma equivocada que en algún momento futuro podrá romper la soledad.
Buscar en los demás lo que sólo está en tu interior es un camino hacia la frustración.
El amor sólo es posible cuando nace de la soledad.
Las personas que luchan contra la soledad se crean tantas necesidades en los demás que no les es posible acercarse al amor. Fingen amar, pero no pueden tener la experiencia del amor. No tienen nada que ofrecer.
La soledad, el conocimiento y la profundización en uno mismo, lleva automáticamente al amor. Únicamente la persona que puede vivir en soledad es capaz de descubrir el amor que existe en su interior y tiene la capacidad de ofrecerlo a los demás.
Sólo podemos dar y compartir lo que nos pertenece.
Todos los que te rodean, tus hijos, tus nietos, tu pareja, tus compañeros de trabajo, tus amigos, son unos completos desconocidos.
Y lo seguirán siendo, hagas lo que hagas, mientras sigas pensando que la felicidad depende de algo o de alguien exterior a ti.
No existe la posibilidad de no estar solo. Podemos engañarnos, crearnos ilusiones, autoconvencernos.
Pero la soledad siempre estará ahí. Profundizar en el conocimiento de ti mismo te permitirá darte cuenta de que no es posible mercantilizar el amor.
El amor puro, sin dependencias, sin esperar nada a cambio, sólo existe cuando no necesitas nada, cuando eres feliz por ti mismo.
Sólo en ese momento puedes compartir, porque tienes tanto que dar, tienes tanta felicidad en tu interior, que sería absurdo que no se expandiera hacia los demás.
No sigas buscando que alguien te de un poco de felicidad, porque tú ya estás lleno de felicidad.
El amor es dar esa felicidad que te llena, es compartir la totalidad de tu existencia.
¿Y qué ocurre cuando compartes la totalidad de tu existencia?

Una flor y los sentimientos

Publicado el 17 de Agosto, 2006, 12:46. en General.
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Había una joven muy rica, que tenía de todo, un marido maravilloso, hijos perfectos, un empleo que le daba muchísimo bien, una familia unida.
Lo extraño es que ella no conseguía conciliar todo eso, el trabajo y los quehaceres le ocupaban todo el tiempo y su vida siempre estaba deficitaria en alguna área.
Si el trabajo le consumía tiempo, ella lo quitaba de los hijos, si surgían problemas ella dejaba de lado al marido... Y así, las personas que ella amaba eran siempre dejadas para después.
Hasta que un día, su padre, un hombre muy sabio, le dio un regalo: Una flor rarísima, de la cual sólo había un ejemplar en todo el mundo.
Y le dijo: - Hija, esta flor te va a ayudar mucho, ¡mas de lo que te imaginas!
Tan solo tendrás que regarla y podarla de vez en cuando, y a veces conversar un poco con ella, y ella te dará a cambio ese perfume maravilloso y esas maravillosas flores.
La joven quedó muy emocionada, a fin de cuentas, la flor era de una belleza sin igual. Pero el tiempo fue pasando, los problemas surgieron, el trabajo consumía todo su tiempo, y su vida, que continuaba confusa, no le permitía cuidar de la flor. Ella llegaba a casa, miraba la flor y las flores todavía estaban allá, no mostraban señas de flaqueza o muerte, apenas estaban allá, lindas, perfumadas. Entonces ella pasaba de largo.
Hasta que un día, sin más ni menos, la flor murió. Ella llegó a casa ¡y se llevó un susto! Estaba completamente muerta, su raíz estaba reseca, sus flores caídas y sus hojas amarillas. La joven lloró mucho, y contó a su padre lo que había ocurrido.
Su padre entonces respondió: - Yo ya me imaginaba que eso ocurriría, y no te puedo dar otra flor, porque no existe otra flor igual que esa, ella era única, al igual que tus hijos, tu marido y tu familia.
Todos son bendiciones que el Señor te dio, pero tú tienes que aprender a regarlos, podarlos y darle atención, pues al igual que la flor, los sentimientos también mueren.
Te acostumbraste a ver la flor siempre allí, siempre florida, siempre perfumada, y te olvidaste de cuidarla.
¡Cuida a las personas que amas!
¿ Y tú? ¿Vas cuidando las bendiciones que Dios te ha dado?.
Acuérdate siempre de la flor, pues las Bendiciones del Señor son como ella, El nos da, pero nosotros tenemos que cuidar.

Jean Paul Sartre

Publicado el 17 de Agosto, 2006, 11:55. en Frases Célebres.
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"Todos los medios son buenos cuando son eficaces."

Datos del autor: (1905-1980)
Filósofo francés, dramaturgo, novelista y periodista político, es uno de los principales representantes del existencialismo.