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Un día tomé entre mis manos tu rostro. Sobre él caía la luna. El más increíble de los objetos bajo un desbordamiento de llanto.
Como algo solícito, que existe en silencio, debía durar casi como una cosa. y aún así nada había en la fría noche que más infinitamente se me escapara.
Oh, porque fluimos hacia estos lugares, producimos en la pequeña superficie las ondas todas de nuestro corazón, deseo y debilidad, y al fin, ¿a quién ofrecemos todo esto?
Ay, al extraño, que nos ha malentendido, ay, a aquel otro, que nunca hemos encontrado, a sus siervos, que nos han atado, a los vientos de primavera, que se han desvanecido, y a la quietud, la perdedora.
Rainer María Rilke: nació el 4 de diciembre de 1875 en Praga. Estudió en su ciudad, en Munich y Berlín. Es uno de los más importantes e influyentes poetas modernos a causa de su preciso estilo lírico, sus simbólicas imágenes y sus reflexiones espirituales. Rilke creía que Dios está presente en todas las cosas, y expresó estas ideas en su obra Historias del Buen Dios. Otras obras suyas son El Libro de las imágenes, El libro de las horas, El Libro de los Locos, Elegías de Duino y Sonetos a Orfeo. Su obra en prosa más importante es Los Cuadernos de Malte Laurids Brigge. El profundo existencialismo y la excelencia de su estilo lírico de Rilke influyeron en los escritores de los años cincuenta tanto de Europa como de América. Murió de leucemia el 29 de diciembre de 1926 en Suiza.
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