|
Los seres humanos somos como aquellos animales que, para poder seguir viviendo, necesitan cambiar su piel -o caparazón- de vez en cuando. Cambiamos de corte de pelo, nos vestimos distinto, hacemos nuevas relaciones, buscamos un nuevo trabajo... o una nueva casa.
Pero, aunque deseamos realizar cambios en nuestras vidas, debemos admitir que -en realidad- no siempre sabemos qué queremos hacer... o cambiar. Así, terminamos a medio camino entre la resistencia al cambio y su aceptación. Buscamos el cambio y poco después nos resistimos al mismo, al descubrir que no era exactamente como lo imaginábamos. O nos incomodan los cambios, aunque sean muy beneficiosos. Así somos... los seres humanos.
|