Harmadillo: El Abrazo.

"Tantos siglos de civilización y no aprendimos a abrazarnos". Amado Nervo.

18 de Febrero, 2006


Al otro lado de la puerta

Publicado el 18 de Febrero, 2006, 14:18. en General.
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Un hombre enfermo se dirigió a su médico y mientras se preparaba para dejar el consultorio le dijo:

- "Doctor, tengo miedo de morir. Dígame, ¿qué hay del otro lado?"-

Muy quedamente, el médico le contestó: - "No lo sé."-

El paciente le replicó con un tono de incredulidad: - "¿Usted no lo sabe? Usted, un cristiano, ¿no sabe lo que hay del otro lado?"-

El médico tenía su mano en la manigueta de la puerta del consultorio; del otro lado se oyó un ruido de rasguños y lloriqueo y, al abrir la puerta, un perro entró apresuradamente en el cuarto y le saltó encima con una evidente manifestación de alegría.

Vollteándose al paciente, el médico dijo: -"¿Observó a mi perro? Nunca antes había estado en este cuarto. Él no sabía lo que había aquí dentro. Sólo sabía que su amo estaba aquí y, cuando se abrió la puerta, dio un salto hacia adentro sin temor alguno.

Conozco muy poco de lo que hay del otro lado de la muerte, pero sé una cosa… sé que Dios está allí y eso es suficiente para mi."


El tratamiento

Publicado el 18 de Febrero, 2006, 14:09. en Humor.
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Una mujer de 25 años le cuenta a una amiga sobre su matrimonio con un señor de 65...

- Es tan caballero...me trae flores todos los días, me regala bombones, me lleva de paseo, fuimos de vacaciones a Hawai, me compra ropa todas las semanas, cine, teatro, cenas en
los mejores restaurantes, joyas.

- ¿Y en la cama? - pregunta la amiga.

- En la cama hacemos el tratamiento.

- ¿Que tratamiento?.

- El trata... yo miento.

Oscar Wilde

Publicado el 18 de Febrero, 2006, 14:03. en Frases Célebres.
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"Amarse a sí mismos es el comienzo de una aventura que dura toda la vida."

Leyes.....(casi divinas)

Publicado el 18 de Febrero, 2006, 13:59. en General.
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Ley de la Relatividad Documentada: Nada es tan fácil como parece, ni tan difícil como lo explica el manual.

Ley de la Administración del Tiempo: Todo lleva más tiempo que todo el tiempo que Ud. tiene disponible.

Ley de la Búsqueda Indirecta:

1) El modo más rápido de encontrar una cosa, es buscar otra.

2) Usted siempre encontrará aquello que no está buscando.

Ley de la Telefónica:

1) Cuando se comunica... Si usted tiene pluma, no tiene papel. Si tiene papel, no tiene pluma. Si tiene ambos, nadie contesta.

2) Cuando usted marca números de teléfono equivocados, nunca están ocupados.

3) Todo cuerpo sumergido en una bañera, hace sonar el teléfono.

Ley de la Gravedad: Si usted consigue mantener la calma mientras a su alrededor todos están perdiendo la suya... probablemente usted no entiende la gravedad de la situación

Ley de la Experiencia: Sólo sabe la profundidad del pozo quien cae en él.

Reglamento del Especialista:

1) Especialista es aquélla persona que sabe cada vez más sobre cada vez menos.

2) Super especialista es el que sabe absolutamente todo sobre absolutamente nada.

Ley de las filas y Embotellamientos: La fila de al lado siempre avanza más rápido. No ayuda cambiar de carril. La ley no se altera.

Ley de la cinta adhesiva: Existen dos tipos de cinta adhesiva: la que no pega y la que no sale.

Ley de Atracción de las Partículas: Toda partícula que vuela... siempre encuentra un ojo abierto.

Leyes de la Vida:

1) Una persona saludable es aquélla que no fue suficientemente examinada por los médicos.

2) Todo lo mas rico de la vida es ilegal, inmoral o engorda.

3) Si tienes tu mente demasiado abierta, se te pueden caer los sesos.

4) La edad es un precio demasiado alto a pagar por la madurez.

5) La inteligencia artificial no se iguala con la estupidez natural.

6) Si tienes que elegir entre dos males, toma aquel que nunca hayas probado.

7) Es mucho más fácil obtener perdón que permiso.

8) Para cada acción hay un programa gubernamental igual y opuesto.

9) La conciencia es aquello que te duele cuando todas las otras partes de tu cuerpo se sienten muy bien.

10) Los hombres son de la tierra. Las mujeres son de la tierra. Sobrellévalo!.

11) Ningún marido ha sido asesinado a balazos mientras lavaba los platos.

12) Una dieta balanceada es tener una galletita en cada mano.

13) La mediana edad se produce cuando la amplitud de criterio y la estrechez de la cintura cambian de lugar.

14) Las oportunidades siempre se ven más grandes cuando se van que cuando vienen.

15) Cachivache es algo que guardamos durante años y que botamos tres semanas antes de necesitarlo.

16) La experiencia es una cosa maravillosa. Te permite reconocer un error cuando vuelves a cometerlo.

17) Benditos son los que pueden reírse de sí mismos ya que nunca dejarán de divertirse.


Herramientas que alimentan

Publicado el 18 de Febrero, 2006, 13:55. en Efectividad.
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Así como las personas tenemos un sistema nervioso central que funciona como un "centro de procesamiento" de las operaciones del cuerpo (coordinación, percepción, adaptación, entre otras), las organizaciones también cuentan con un "sistema nervioso" que regula sus principales funciones.

Al igual que el sistema nervioso humano, el organizacional necesita ser alimentado para que la organización subsista y crezca. Un recurso para alimentar este sistema nervioso, es incorporar tecnología, ya que ella tiene la capacidad de resolver muchos problemas y de manejar mucha información. Para que esta capacidad contribuya con la subsistencia y el crecimiento de la organización, las herramientas tecnológicas deben alimentar cada uno de los cuatro sub-sistemas del sistema nervioso organizacional:
- Comunicación: su función es facilitar el intercambio y el flujo de información entre las diferentes áreas de la organización y con el ambiente externo.

- Coordinación: tiene por función orquestar la acción de las diferentes personas, procesos y sectores.

- Conocimiento y Memoria: su rol es almacenar, organizar y recuperar información, según las necesidades de la organización.

- Aprendizaje y Cambio: cumple la función de guiar el desarrollo de nuevas competencias, apoyar el aprendizaje individual y colectivo y conducir cambios.
Comunicación

Como en todo grupo humano, en una organización la comunicación es fundamental para realizar cualquier tarea. Sin comunicación, las personas no pueden relacionarse y -por lo tanto- no pueden trabajar juntas.

Antes comunicarse era más sencillo, ya que los negocios se hacían entre personas de un mismo lugar, lo cual les posibilitaba interactuar cara a cara. A su vez, las operaciones comerciales se hacían a una menor velocidad, lo que posibilitaba el uso de medios más "lentos" como la correspondencia. En cambio, en la actualidad se hacen negocios con personas de otros países, que hablan otros idiomas y que se rigen por otros usos horario. Además, estas operaciones se realizan a mayor velocidad.

Estas nuevas condiciones demandan tecnologías que permitan establecer comunicaciones que venzan la barrera del tiempo y el espacio. Al ver reducidas sus posibilidades de participación directa (estar simultáneamente en un mismo lugar) las personas necesitan ampliar las posibilidades de acceso remoto. Hoy existen herramientas virtuales como el correo electrónico, los foros, las mensajerías instantáneas, o las videoconferencias que hacen posible esto, ya que permiten comunicarse independientemente de las distancias geográficas y temporales.

La complejidad y velocidad actual de los negocios, imponen otro desafío a las organizaciones: lidiar con una sobrecarga de información. La inmensa cantidad de información que recibe diariamente una organización dificulta a las personas procesarla, identificar lo más relevante y tomar decisiones a partir de allí. Esto plantea una segunda tarea esencial para la tecnología: facilitar el proceso de toma de decisión, sirviendo como filtro de la información y posibilitando -de esta manera- que las personas tengan una mejor perspectiva antes de elegir un curso de acción.

Coordinación


Coordinar significa concertar medios para una acción común. Si sólo dos personas necesitan coordinar una tarea en común, es posible que alcance con un llamado telefónico, un encuentro, o un simple bosquejo en un papel. Pero cuando esa coordinación involucra a más personas, se necesitan tecnologías que permitan manejar más elementos.

Hoy los negocios involucran a más clientes, más proveedores, más personal y más productos y servicios que en el pasado. Coordinar todos esos recursos resulta más complejo y es una tarea que -en muchos casos- supera la capacidad humana. Para realizarla, se precisan herramientas tecnológicas que simplifiquen la complejidad de los elementos en juego. En el caso de un proyecto en equipo (donde es evidente la necesidad de coordinación), la tecnología cumple este rol si: permite realizar más tareas en menos tiempo; ayuda a que la persona correcta se encargue de las tareas correctas; acelera la toma de decisión y la resolución de problemas; contribuye con la planificación de tareas y la administración de recursos; y ayuda con el seguimiento y medición del progreso del proyecto.

Conocimiento y Memoria

Al igual que a una persona, el conocimiento permite a una organización saber cómo hacer algo y cómo hacerlo mejor. La memoria le permite retener esas respuestas correctas a lo largo del tiempo. Ambos -conocimiento y memoria- son dos funciones cada vez más importantes para una organización, dada la variedad y complejidad de las situaciones que enfrenta.

Sin tecnología, una organización difícilmente podría poner el conocimiento a disposición de quien lo necesite, cuando y donde lo precise, mantenerlo actualizado y asegurar su difusión. Las herramientas tecnológicas pueden facilitar la adquisición, organización, almacenamiento, actualización y transferencia del conocimiento.

Para evaluar si la tecnología cumple estas cinco funciones, es necesario analizar si: ayudan a las personas a buscar aquello que necesitan saber y a recuperarlo; evitan que se desperdicie -o pierda- el conocimiento que poseen las personas; permiten un rápido acceso a documentos, comunicaciones, especialistas, etc...; agrupan la información en un único lugar; facilitan el análisis de experiencias, casos y problemas; sistematizan la revisión y actualización de la información; y contribuyen a hacer más eficiente el intercambio de conocimiento entre las personas.

Aprendizaje y Cambio

En un ambiente como el actual, ninguna organización puede sostenerse, si no está equipada para aprender... y -sobre todo- para aprender a aprender, es decir, para obtener, adaptar, utilizar y mejorar los procedimientos que utilizan para responder a los problemas, retos y oportunidades.

En vistas a esto, las organizaciones necesitan incorporar herramientas que les permitan aumentar su capacidad de aprendizaje. La tecnología tiene la capacidad de expandir el alcance y elevar la velocidad del aprendizaje. Para que así sea, es preciso utilizarla para ayudar a las personas a capacitarse; para extraer lecciones y propuestas de mejora; para analizar los errores cometidos y evitar repetirlos; y para estimular la aparición de soluciones creativas.

Cuando la tecnología potencia la capacidad de aprendizaje de una organización, también eleva su capacidad de cambio, ya que está ayudándole a identificar brechas entre el desempeño actual y el deseado, a analizar sus fortalezas y debilidades, a despertar la creatividad de las personas y a abandonar hábitos y rutinas inefectivos.

Herramientas que ayudan a crecer

Como vimos, la tecnología puede mejorar los procesos de comunicación, coordinación, conocimiento y memoria y aprendizaje y cambio de una empresa. Cuando apoya estas funciones vitales, está contribuyendo directamente con el crecimiento de la organización.

Si usted desea que esto ocurra en su empresa -antes de invertir en equipos y sistemas- analice cómo cada tecnología alimentará sus principales procesos. Este diagnóstico le permitirá saber si está invirtiendo "inteligentemente", es decir, si está adquiriendo, desarrollando e implementando herramientas... que le ayuden a crecer!

La responsabilidad de respetar la dignidad del hombre

Publicado el 18 de Febrero, 2006, 13:46. en General.
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Cuando la humanidad levantó las grandes banderas de la libertad de conciencia, de pensamiento y de expresión, en el siglo XVIII, seguramente no imaginó que 200 o 250 años más tarde todavía estaríamos hablando con preocupación y con alguna tensa cautela del respeto que se les debe guardar a los símbolos religiosos.

Es importante recordar que las instituciones políticas y civiles que garantizan la libre expresión de las ideas fueron diseñadas, en las naciones más avanzadas del mundo, en función del natural derecho de todo ser humano a manifestar públicamente sus ideas, sus opiniones o sus creencias sin cortapisas ni censuras autoritarias.

El siglo XVIII, hijo del humanismo, había cambiado las reglas milenarias de la relación entre el individuo y el Estado: se empezaba a apostar al hombre como unidad de medida de todas las cosas y se tendía a desplazar a los dioses -y a los templos alzados en su honor- hacia la órbita -no menos sagrada- de la intimidad o la privacidad de cada persona. Cobraba fuerza la idea de que las catedrales, en el futuro, iban a alzarse cada vez más en la conciencia del ser humano y cada vez menos en los foros sociales y en las plazas públicas.

Al mismo tiempo, se generalizaba la creencia de que nada había en la Tierra más respetable que la inteligencia humana: ¿cómo imaginar un bien jurídico más digno de protección que la necesidad del hombre de expresar sus ideas por la prensa sin censura previa, como dice sabiamente el texto del artículo 14 de nuestra Constitución?

Pero llegamos, mal o bien, al siglo XXI y los valores religiosos siguen dominando un amplio campo de la esfera pública y social. Más aún: algunos importantes pensadores imaginan que la hipótesis de conflicto más grave del mundo de hoy es la que pasa por el meridiano de la diferenciación cultural con trasfondo religioso. Concretamente, vaticinan un choque de civilizaciones difícil de eludir entre el Occidente judeocristiano y el Oriente islámico.

Un dibujo de Mahoma -difundido y reproducido por la prensa del mundo- ha ofendido gravemente, en estos días, la conciencia de millones de musulmanes. Como lo había demostrado hace algunos años la sensibilidad precursora de Salman Rushdie, el mundo mantiene viva, en el siglo XXI, la trama de amores y rechazos sobre la cual se tejió la historia grande de las culturas religiosas.

Se trata de una señal a la que debe prestarse especial atención. La libertad de expresión no debe ser ejercida en términos que puedan resultar lesivos para los símbolos queridos y entrañables que expresan o resumen la identidad de una fe religiosa, cualquiera que sea la raíz geográfica o histórica del pueblo que la profesa.

Por supuesto, nadie debe pedir en este tiempo mecanismos o instancias de censura que hagan peligrar el espléndido legado del siglo XVIII, que consagró la libertad de expresión como valor supremo de las sociedades humanas. Se trata, simplemente, de que ese supremo don del hombre no sea ejercido en detrimento de aquellos valores que otros hombres -u otros pueblos- han incorporado a sus vidas como expresión sublime de su cultura y de su fe.

Los siglos no pasan en vano. El tiempo enriquece y ahonda las conquistas de los siglos anteriores con nuevas luces y nuevas perspectivas.

Si se pensó que el derecho de todo hombre a expresar sus ideas debe ir siempre más allá -y que ese derecho no debe retroceder en ningún caso ante otros valores públicos o sociales- es necesario que todos extrememos nuestra responsabilidad y nuestros recaudos para que la dignidad humana sea siempre respetada en plenitud y en totalidad, no por el imperio compulsivo de ninguna ley ni por la decisión autoritaria de ningún gobernante, sino por la firme decisión de todo ser humano de no expresar sus ideas en términos que puedan lastimar los sentimientos íntimos de otros hombres.

Al fin y al cabo, la libertad de expresión nació, históricamente, como suprema manifestación de la dignidad del hombre. No parece legítimo que se la use para dañar la dignidad de otros hombres.

Por Bartolomé de Vedia


Creer y poder... para interactuar mejor

Publicado el 18 de Febrero, 2006, 13:41. en Debate.
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En muchas reuniones la gente actúa pobremente: opinando y discutiendo ideas, en las cuales no se ha detenido a pensar demasiado... Pero los gerentes y las organizaciones necesitan -cada vez más- que las personas se involucren, piensen profundamente sobre los problemas y diseñen soluciones inteligentes, creativas y efectivas.

Para que las personas tengan la oportunidad de comprender mejor los temas a tratar, imaginar sus aportes, explorar sus ideas, conseguir información y participar de la reunión con mayor efectividad, es necesario -por ejemplo- anunciar la reunión y clarificar su objetivo con suficiente anticipación.

Pero, para que la gente pueda dar lo mejor de sí y opte por dar su mayor esfuerzo... es necesario aprender a interactuar con ella. Lamentablemente muy pocos saben cómo hacerlo. Y que, para lograrlo, es necesario previamente "creer en ella y darle poder".