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Febrero del 2006
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Publicado el 25 de Febrero, 2006, 12:48.
en Humor.
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El club del Parkinson anuncia el inicio del curso de coctelería.
El club de precavidos prefiere no decir nada, por las dudas.
El club de asmáticos llama a todos los aspirantes.
El club de pesimistas festejará su aniversario el próximo sábado con un asado al aire libre, si es que no llueve.
El club de indecisos cita a asamblea extraordinaria, el 25 o el 26 del mes en curso.
El club de videntes informa que ha sido muy positiva la reunión del próximo jueves.
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Publicado el 25 de Febrero, 2006, 12:30.
en General.
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El 14 de Octubre de 1998, en un vuelo trasatlántico de una línea aérea tuvo lugar el siguiente suceso:
A una dama la sentaron en el avión al lado de un hombre de raza negra. La mujer pidió a la azafata que la cambiara de sitio, porque no podía sentarse al lado de una persona tan desagradable. La azafata argumento que el vuelo estaba muy lleno, pero que iría a revisar a primera clase a ver por si acaso podría encontrar algún lugar libre.
Todos los demás pasajeros observaron la escena con disgusto, no solo por el hecho en si, sino por la posibilidad de que hubiera un sitio para la mujer en primera clase.
El pobre hombre, quedo incomodo y cohibido por la reacción de su compañera de fila, pero tuvo la educación de no hacer un escándalo.
El clima en la cabina era de total tensión, pero la señora se mostraba feliz y hasta triunfadora porque la iban a quitar de ese sitio y ya no estaría cerca de aquella persona.
Minutos más tarde regreso la azafata y le informo a la señora: "Discúlpeme señora, todo el vuelo esta lleno... afortunadamente encontré un lugar vació en primera clase. Me demore unos instantes porque, para poder hacer este tipo de cambios le tuve que pedir autorización al capitán.
El me indicó que no se podía obligar a nadie a viajar al lado de una persona tan desagradable y que me autorizaba el cambio"
Los pasajeros no podían creer lo que escuchaban, pero ya la señora con cara de triunfo, empezó a levantarse de su asiento.
En ese momento la azafata se voltea y le dice al hombre de raza negra: "Señor, sería usted tan amable de acompañarme a su nuevo asiento en la primera clase?
El capitán en nombre de la Compañía le pide sus disculpas personales por el hecho de que haya tenido que soportar una persona tan desagradable a su lado."
Todos los pasajeros del avión se pararon y ovacionaron la acción de la tripulación. Ese año, la azafata y el capitán fueron premiados y gracias a esa actitud, la empresa British Airways se dió cuenta que no le había dado demasiada importancia a la capacitación de su personal en el área de atención al cliente, la empresa hizo cambios de inmediato; desde ese momento en todas las oficinas de British Airways y a la vista del personal, se lee el siguiente mensaje: "Las personas pueden olvidar lo que les dijiste, las personas pueden olvidar lo que les hiciste, pero las personas nunca olvidarán como los hiciste sentir".
Hay muchas personas que piensan o creen que son mas que los demás o creen que los demás deben cambiar, cuando son ellas las diferentes y las que deben cambiar.
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Publicado el 25 de Febrero, 2006, 12:21.
en El Custodio por la Paz.
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La historia no juzga a las personas por la cantidad de sirvientes que poseía, sino por la cantidad de personas a quienes sirvió. ¿Por qué, pese a todo lo que tenía por hacer, la Madre Teresa se detenía a consolar a un niño? Porque comprendía que es mucho mejor secar una simple lágrima, que derramar miles.
Cómo medimos a una persona? No por la forma en que murió, sino en que vivió. No por cuanto ganó, sino por cuanto dió... Por supuesto que la Madre Teresa fue -y sigue siendo- un ejemplo de generosidad. Pero para seguir su ejemplo no necesitamos ser héroes. Tampoco necesitamos viajar a tierras distantes en búsqueda de algún desafortunado. Todo lo que necesitamos es "despertar", y comenzar a tomar conciencia de quienes nos rodean.
Cada encuentro es una oportunidad de dar: Seguramente nuestros hijos; amigos; colegas; jefe; clientes; esposo; esposa (o cualquier otra persona con la que interactuamos) tienen la ilusión de recibir algo de nosotros.
A veces olvidamos cuánto tenemos para ofrecer. Por ejemplo, a pesar de estar cansados de hacer fila en el Banco, podemos ofrecer al estresado cajero una cálida sonrisa y el regalo de nuestra paciencia y comprensión. Tenemos el poder de elevar su ánimo y mejorar su día. En el hogar o en el trabajo, nuestras palabras de aliento pueden plantar semillas de confianza en los corazones de nuestros hijos y colegas.
¿Su hija adolescente tiñó su pelo de azul y usted cree que no hay nada que pueda hacer? Bueno, si lo hay...Puede ofrecerle el regalo de su amor incondicional y aceptarla. Toda nuestra vida nos piden que aceptemos los estándares de otros, en lugar de los propios: esto comienza con Papá y Mamá, luego son los maestros, y siguen nuestros supervisores en el trabajo... Las novias/novios (quizás más tarde esposas/esposos) también lo hacen! Parece como si todos nos dijeran qué hacer y cómo pensar. No es de extrañar que estemos "hambrientos de aceptación"... ¿Por qué no saciar ese hambre?
Además de la paciencia, comprensión, aliento y aceptación, existen muchas más cosas que podemos dar. Por ejemplo el interés. ¿Qué es lo peor que puede hacerle a alguien? No es odiarle... sino serle indiferente y no mostrarle interés! Odiar es una expresión de atención. Imagine cómo sería si nadie tuviese el mínimo interés en usted: Dolería! Nuestro interés puede ayudar a llenar la necesidad de atención de los demás. Irónicamente, después de mostrar interés en los demás... aprendemos cuán interesantes son!
Otro regalo para dar es el reconocimiento. ¡Existen más personas hambrientas de reconocimiento que de comida! ¿Por qué el elogio es tan buscado? Porque, como el oro y los diamantes, es raro y difícil de encontrar. ¿Puede recordar cuantas veces se sintió frustrado porque sus logros y esfuerzos no fueron reconocidos? Podemos evitar la frustración de otros, dándoles reconocimiento. Como el elogio es gratis, ofrecerlo no cuesta nada... pero sólo tiene valor cuando es sincero.
El mayor regalo que tenemos para ofrecer es el Tiempo, ya que de tiempo se compone nuestra vida. Es nuestro recurso no-renovable y es muy precioso. ¿Qué mayor modo de expresar amor, que dedicando nuestro tiempo a aquellos que lo necesitan?
Yo no doy lecturas o caridad. Cuando doy, doy mi persona. - Walt Whitman - Considere igualmente la amabilidad. Ella tiene el inmenso poder de transformar la vida de quien da, como de quien recibe. Y lo extraño de la amabilidad, es la dificultad de dejarla. Por más duro que intentemos... sigue volviendo a nosotros!
Nuestra propia conciencia -en susurros- nos recuerda algo que Marco Aurelio escribió en el siglo II: "No vivas pensando que existen miles de años delante tuyo. El destino está en tus manos, haz el bien mientras la vida y el poder sean aún tuyos".
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Publicado el 25 de Febrero, 2006, 12:15.
en Alexa.
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Un poema de: Eulogio Díaz García (España).
Te iré a buscar a la orilla, junto al mar, cuando las sombras de la tarde se alejen y se alarguen hasta donde nace el sol.
Y te hablaré entre las olas, ya cansadas de ir y venir hacia ningún lugar, donde sea posible abrazar a tus lunas.
Preguntaré por ti, aunque sé que no estás, y oiré el canto de las aguas, que serenas, me dirán los pensamientos que tuviste aquel día, cuando jugaste con ellas.
Sombras y luces me gritarán tu ausencia; testigo será el recuerdo de las olas infinitas que soñamos en su cielo, cuando brumas de la tarde se alargaban y alejaban hacia la siguiente aurora.
Hasta es posible que vuelva la esperanza para mí, arrastrada por otras corrientes...
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Publicado el 25 de Febrero, 2006, 12:06.
en Efectividad.
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Usted seguramente sabe que es mejor decidir teniendo suficientes elementos de análisis, que "arrojando una moneda al aire". Ciertamente, reunir información y analizarla es muy importante cuando se toman decisiones... siempre y cuando se las tomen!
Más de una vez, nos encontramos pensando -o diciendo- cosas como "necesito estudiar más el asunto"; "investiguemos más a fondo"; "conviene pedir otra opinión"; o "aún no estoy seguro". Estas expresiones y pensamientos pueden ser reflejo de una justificada búsqueda de seguridad, o de un estado muy improductivo, que se conoce como "parálisis analítica".
La parálisis analítica surje cuando colocamos tanto énfasis en el proceso de análisis, que quedamos atascados en él y no llegamos a decidir. Cuando se convierte en hábito, este estado termina impregnando cada vez más decisiones, hasta llegar a las más simples y triviales, como qué marca de jabón comprar.
Especialmente frente a decisiones delicadas, difíciles o complejas, es muy común entrar en un círculo vicioso de ansiedad informativa: buscamos y acumulamos más y más información, porque sentimos que nunca alcanza. Esta búsqueda de material "ad infinitum" agrava la parálisis analítica, ya que ni siquiera nos permite tomar la decisión básica de procesar la información y sacar algo en limpio de ella.
Las organizaciones son aún más vulnerables a padecer parálisis analítica, que los individuos. Ya que, como práctica habitual, antes de decidir sobre un asunto realizan reuniones; encuestas; evaluaciones; estadísticas; estudios de costos y beneficios; se consultan especialistas; se comparan pros y contras; etc... En muchos casos estos análisis contribuyen a que se tomen mejores decisiones, pero en muchos otros... las paralizan!
Este mal hábito es muy común y natural, porque creemos que -mientras más información reunamos- desarrollaremos un mejor criterio de decisión. Sin embargo, muchas veces ocurre lo contrario: a mayor cantidad de datos, más dificultad y confusión tenemos para adoptar un criterio.
La parálisis analítica aparenta ser un problema metodológico, pero -en realidad- es un problema emocional, que surje producto del miedo a tomar la decisión incorrecta. Por miedo, muchas veces asumimos que no podemos decidir hasta no tener mayor información, cuando en realidad no queremos y la posponemos, justificándonos en la insuficiencia de datos. Además, tendemos a anticipar las consecuencias de cada elección, sobre todo las negativas.
Esta anticipación de resultados negativos va asociada a un mecanismo que se conoce como arrepentimiento anticipado y que funciona como una "decepción por adelantado". El arrepentimiento anticipado nos lleva a la inacción (indecisión), porque nos ofrece una seguridad emocional: creemos que es peor si algo falla por acción, que si ocurre por omisión. Saber que se podría haber evitado nos produce mucha más culpa, que saber que se podría haber hecho...
Ante algo que no es urgente, es fácil posponer la decisión porque sentimos que "hay tiempo". Pero (aunque no se trate de una emergencia) toda decisión es "crítica" ya que, mientras más tiempo pase, más probable es que el problema crezca, o de lugar a uno nuevo. Toda decisión debe tomarse en un tiempo prudencial, porque diferirla sólo complica las cosas. Cambiar un mal hábito alimentario no es tan urgente como operar una apendicitis, pero si no lo hacemos, nuestra salud también resultará perjudicada.
Nos guste o no, siempre decidimos basándonos en información incompleta, sean decisiones pequeñas e irrelevantes (elegir una película en el video-club), o grandes e importantes (elegir la escuela de nuestros hijos). Esto no significa que debamos decidir de forma intuitiva, aleatoria, arbitraria, o apresurada... pero es conveniente reconocer que no tenemos un "absoluto" control de la situación. Creerlo no es más que una fantasía, que alimentará la inacción!
Para evitar la parálisis analítica, en primer lugar necesitamos establecer límites: tanto de tiempo, de información, como de métodos. Marquemos un límite de tiempo para las decisiones que tenemos por delante y procuremos respetarlo. Limitemos también la cantidad de información que reunimos para decidir. Evaluemos: ¿hasta dónde hace falta leer? ¿hasta dónde escuchar? ¿hasta dónde preguntar? ¿hasta dónde comparar? Finalmente, escojamos un método de decisión y acatémoslo: ¿tomaremos la decisión solos? ¿nos reuniremos con otras personas y entre todos decidiremos? ¿propondremos una votación, o buscaremos llegar a un consenso? ¿delegaremos la decisión en alguien más? Si comenzamos utilizando un método y luego pasamos a otro y más tarde a un tercero, lo más probable es que no lleguemos nunca a una decisión definitiva...
También, observemos la decisión que tenemos por delante con una visión integral. Analicemos cuántas decisiones dependen de la nuestra, quiénes pueden necesitar (y estar esperando) una respuesta de nuestra parte, qué procesos están siendo demorados por nuestra indecisión, etc... En este sentido, la parálisis analítica no se vence simplemente teniendo coraje para asumir algunos riesgos y responsabilidad para aceptar las consecuencias, sino también teniendo consideración hacia los demás.
Tomar decisiones es un acto de equilibrio: si nos apuramos, podemos pasar por alto información importante y elegir erróneamente. Pero si nos movemos demasiado despacio y cautelosamente, las buenas oportunidades pueden pasar... Haga un repaso de los problemas, errores y desaciertos de su vida y pregúntese: ¿cuántos fueron resultado de decisiones incorrectas... y cuántos de decisiones no tomadas, o no tomadas a tiempo?
La próxima vez que se encuentre buscando y analizando información para decidir, tome distancia y evalúe si no está padeciendo de "parálisis analítica". Ante la mínima sospecha, póngale un límite a su análisis. Un límite que será... decisivo!
"La mejor decisión que podemos tomar es la correcta, la segunda mejor es la incorrecta, y la peor de todas es ninguna." - Theodore Roosevelt -
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Publicado el 25 de Febrero, 2006, 12:04.
en Suma Capacidades Diferentes.
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Se cuenta que en una ciudad del interior, un grupo de personas se divertían con el idiota de la aldea, un pobre infeliz, de poca inteligencia, que vivía de pequeñas limosnas.
Diariamente ellos llamaban al idiota al bar donde se reunían y le ofrecían escoger entre dos monedas, una grande de 400 reales y otra pequeña, de 2000 reales.
Él siempre escogía la mayor y menos valiosa, lo que era motivo de risas para todos.
Cierto día, alguien que observaba al grupo le llamó aparte y le preguntó si todavía no había percibido que la moneda mayor valía menos.
"Lo sé, respondió, no soy tan bobo. Ésta vale cinco veces menos, pero el día que escoja la otra, el juego se acaba y ya no voy a ganar más monedas..."
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Publicado el 25 de Febrero, 2006, 11:17.
en Debate.
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Los seres humanos somos como aquellos animales que, para poder seguir viviendo, necesitan cambiar su piel -o caparazón- de vez en cuando. Cambiamos de corte de pelo, nos vestimos distinto, hacemos nuevas relaciones, buscamos un nuevo trabajo... o una nueva casa.
Pero, aunque deseamos realizar cambios en nuestras vidas, debemos admitir que -en realidad- no siempre sabemos qué queremos hacer... o cambiar. Así, terminamos a medio camino entre la resistencia al cambio y su aceptación. Buscamos el cambio y poco después nos resistimos al mismo, al descubrir que no era exactamente como lo imaginábamos. O nos incomodan los cambios, aunque sean muy beneficiosos. Así somos... los seres humanos.
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Publicado el 21 de Febrero, 2006, 18:05.
en Humor.
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Una empresa entendió que había llegado el momento de cambiar el estilo de gestión y contrató un nuevo gerente de RR.HH. El nuevo gerente vino con la determinación de hacer cambios y volver a la empresa más productiva.
El primer día, acompañado por sus principales colaboradores, hizo una inspección en la empresa. En la planta todos estaban trabajando, pero un muchacho estaba recostado contra la pared con las manos en los bolsillos. Viendo una buena oportunidad para dejar bien clara su filosofía de trabajo, el nuevo gerente le preguntó al joven:
- ¿Cuánto gana usted por mes?
- Trescientos pesos, señor, ¿por qué? - respondió el muchacho sin saber de qué se trataba.
El gerente sacó $ 300 del bolsillo y se los entregó al joven, diciendo:
- Aquí está el sueldo de este mes. Ahora desaparezca y ¡no vuelva nunca más!
El joven guardó el dinero y se fue, de acuerdo a las órdenes recibidas.
El gerente entonces, orgulloso, pregunta a un grupo de operarios:
- ¿Alguno de ustedes puede decirme qué hacía ese joven?
- Sí, señor - respondieron atónitos los operarios - Vino a entregar una pizza...
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Publicado el 21 de Febrero, 2006, 17:58.
en General.
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Un alfiler y una aguja, encontrándose en una cesta de labores y no teniendo nada que hacer, empezaron a reñir como suele suceder entre gentes ociosas. La disputa comenzó así:
-Y tú, ¿para qué sirves? –dijo el alfiler a la aguja-; y ¿cómo piensas pasarte la vida sin cabeza?
Y a ti –respondió la aguja en tono agudo-, ¿de qué te sirve la cabeza si no tienes ojo?
- ¿Y de qué te sirve un ojo, si siempre tienes algo en él? - replicó furioso el alfiler.
-¡Pues yo, con algo en mi ojo, puedo hacer mucho más que tú!- dijo la aguja en tono irónico.
-Sí, tienes toda la razón, respondió el alfiler; pero tu vida será muy corta, pues depende de tu hilo.-
Mientras discutían entre sí el alfiler y la aguja, entró una niña a la habitación con intenciones de coser. Inmediatamente tomó la aguja de la cesta y echó manos a la obra. Pasados unos instantes, el ojo de la aguja se rompió, así que la niña decidió probar con el alfiler.
Entonces lo cogió de la canasta y le ató el hilo a la cabeza, tirándole con tanta fuerza que lo decapitó. Al ver lo irremediable y notablemente disgustada, la niña tiró el alfiler en la cesta junto con la aguja y se fue.
-¡Conque aquí estamos de nuevo! –le dijo el alfiler a la aguja-. Parece que el infortunio nos ha hecho comprender nuestra pequeñez; ahora no tenemos motivos para reñir.-
- Es cierto -asintió la aguja. ¡Cómo nos asemejamos a los seres humanos, que disputan acerca de sus dones y aptitudes hasta que los pierden, y luego... echados en el polvo -como nosotros ahora lo estamos-, descubren que son hermanos y obras del mismo Creador!
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Publicado el 21 de Febrero, 2006, 17:41.
en El Custodio por la Paz.
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Para la mayoría de las personas, la función de un escrito, una imagen, un relato (o cualquier otro tipo de "contenido") es trasmitir información. Comúnmente, los mensajes son considerados como mecanismos para entregar información, o sistemas para "trasportar ideas". Pero, además de un rol informativo, los contenidos cumplen un rol social: construyen comunidades.
La función social de los contenidos se ha hecho muy evidente tras el desarrollo de Internet. Las llamadas "comunidades virtuales" han surgido y prosperado en torno a determinados contenidos (almacenados o distribuídos en la web). A partir de un interés común (la apicultura, el fútbol, la música, la educación, etc...) las personas han formado grupos que -básicamente- intercambian contenidos. Estos grupos se crean, se mantienen unidos y prosperan... gracias a la información que circula entre sus miembros.
Pero éste no es un fenómeno exclusivamente actual, surgido de las modernas tecnologías... compartir información siempre ha unido a las personas. Así como hoy se comparten contenidos por e-mail (o en foros, boletines electrónicos, blogs, archivos descargables, material de lectura en línea, etc...), siglos atrás se intercambiaban por cartas y manuscritos. Muchas sociedades profesionales y científicas comenzaron como intercambios epistolares entre personas con intereses comunes. Más tarde, aquellas epístolas se convertirían en boletines que -con el correr del tiempo- darían lugar a las publicaciones científicas, tal como hoy las conocemos.
En el libro "Comunidades Imaginadas", el sociólogo Benedict Anderson sostiene que compartir contenidos fue un ingrediente fundamental en la formación de las naciones modernas, en los siglos XVIII y XIX. Esta circulación de información fue decisiva para la preparación de documentos tales como las Declaraciones de Independencia, las Constituciones, los Tratados, o las Cartas Magnas. Documentos que daban a las personas un fuerte sentido de pertenencia y sentaban las bases para la construcción de comunidades.
También en esos tiempos fue muy fuerte la influencia de contenidos populares, como los periódicos, los folletines, las novelas, o los pasquines. Según Anderson, aquello que construía comunidad entre los habitantes de las incipientes naciones no era la información en sí misma, sino la identificación social resultante de la difusión de esa información. Los periódicos no sólo generaban un sentido de comunidad a través de las noticias que relataban, sino que su propia circulación (su distribución entre personas muy diversas y dispersas) daba a la gente una sensación de unión y cercanía, que no existía a nivel físico. Las personas se sentían unidas, porque sabían que estaban recibiendo el mismo periódico.
El acceso a un mismo contenido lleva a personas diferentes, desconocidas y distantes geográficamente, a estrechar lazos sociales y a construir una "identidad grupal". Hoy, millones de personas que leen un mismo periódico mientras viajan, durante el desayuno, o en su trabajo, sienten que participan de un ritual que -si bien lo hacen en solitario- tiene una resonancia colectiva. Los programas de radio y televisión también son ejemplos de contenidos que proveen un sentido de comunidad. Cuando llegan a su trabajo, muchas personas comentan aquello que vieron en televisión, o que escucharon en la radio. Esos comentarios generan una interacción social: un debate, un intercambio de opiniones, una reflexión grupal, etc...
Esto podría compararse con la "camaradería momentánea" que logra el público en una sala de cine (por ejemplo, todos ríen o lloran a la vez), o los espectadores de un partido en un estadio. Estas aglomeraciones sociales viven una experiencia de comunidad, a partir de compartir un "contenido"... sea éste una película o un evento deportivo.
La información une, porque -a través de ella- las personas elaboran un significado en común y acceden a una memoria colectiva. Las historias, los símbolos, los mitos y las tradiciones que dan identidad a una comunidad, no son más que contenidos compartidos. Hoy en Internet, miles de personas que no se conocen (y que ni siquiera habían escuchado unas de otras antes), pueden compartir una misma información y tener la sensación de vivir "algo en común"... y de estar haciendo algo juntas.
La comunicación -más allá de trasmitir información- conecta a las personas. Comprender el rol social de los contenidos nos ayuda a visualizar nuevos usos para ellos, que permitan a las personas hacer mucho más que recibir ideas: organizarse tras determinada meta y concretar proyectos colectivos. Producir y difundir contenidos es una forma de acercar a las personas, de unirlas y de permitirles elaborar comunidades... con su propia dirección y sentido.
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Publicado el 21 de Febrero, 2006, 17:28.
en La Banda del Perjuicio.
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De niños, nuestros padres muchas veces nos recompensaban con golosinas, si nos portábamos bien. O, si llorábamos o nos sentíamos mal, nos compraban un helado, o un chocolate. Es muy común que los padres den algo de comer a sus hijos para tranquilizarlos, alegrarlos, o premiarlos.
Sin saberlo ni desearlo, estos padres están utilizando la "terapia del refrigerador", que consiste en enfrentar un estado emocional con comida.
Muchos de estos niños, cuando crecen y se convierten en adultos, continúan practicando esta terapia para gratificarse, levantar el ánimo, o calmarse ante una situación de estrés. Cuando llegan cansados del trabajo, tuvieron un "mal día", o se sienten deprimidos o ansiosos por algo, lo primero que hacen es abrir el refrigerador y buscar algo para comer.
Ante un estado emocional negativo o inestable, muchas personas encuentran alivio -o distracción- en la comida. Por ejemplo, alguien se siente aburrido y -de repente- recuerda que tiene un pote de helado en el refrigerador. Comienza a pensar en ese helado, con lo cual atenúa la sensación de aburrimiento. Luego, toma el helado y lo come y así combate el aburrimiento. Tanto comer como pensar en comer, suele ser usado como un mecanismo de defensa ante una emoción intensa, indeseable, o incómoda.
Cuando alguien come como respuesta a una emoción y no a una sensación real de hambre, está confundiendo el apetito físico con el apetito emocional. A pesar de parecer similares, existen muchas diferencias entre ambos. Mientras el apetito físico es gradual (progresivamente se siente que es hora de comer) el emocional es repentino (sobreviene un "ataque de hambre" de un minuto a otro). A su vez, el apetito físico está abierto a diferentes alimentos (se calma con un plato de pastas, o con uno de arroz). En cambio, el apetito emocional apunta a una comida específica y no se sacía con ninguna otra: por ejemplo, se siente "hambre de torta". Otra diferencia importante es que el apetito físico es paciente (admite una espera), mientras que el emocional es urgente (impulsa a correr a buscar eso que se desea comer). Por último, quien siente hambre a nivel del estómago, se detiene cuando está satisfecho, pero cuando el apetito se experimenta a nivel mental, la persona no se detiene hasta que no se acaba la comida e -incluso- suele buscar más.
Comer sin tener hambre puede parecernos irracional, pero es un hábito muy común y -a corto plazo- efectivo: la comida provee alivio y gratificación inmediatos. Esto se debe a que algunos alimentos -especialmente aquellos sabrosos y "tentadores"- contienen mucha serotonina (sustancia química que influye en el estado emocional). Cuando se ingieren galletitas, tortas, chocolates, quesos, fiambres, pastas, o helados, aumenta notablemente el nivel de serotonina en el cerebro y esto impacta favorablemente en el estado de ánimo de una persona. Algunos estudios también indican que los alimentos dulces y grasos tienen efectos sedativos, por lo que ayudarían a calmar la ansiedad.
Pero la comida ofrece un remedio temporario. Si una persona come para sentirse menos deprimida, sola, ansiosa o aburrida, compensará temporalmente estas emociones, pero luego de comer es posible que experimente otras tan indeseables como las originales, como la culpa, la vergüenza, o una baja autoestima.
A estas consecuencias emocionales, se suman consecuencias físicas. Comer cuando el cuerpo no necesita más energía, hace que las calorías adicionales se acumulen como grasas y la persona aumente de peso y ponga en riesgo su salud. Los nutricionistas calculan que un 75% de los pacientes con sobrepeso, han llegado a esa situación debido a problemas emocionales.
La "terapia del refrigerador" es una de las principales responsables de la deserción frente a las dietas y de las dificultades que experimentan muchas personas para adelgazar. No siempre cuesta dejar de comer por falta de disciplina, de voluntad, o de motivación. Muchas veces, el problema se debe a una falta de conciencia a la hora de comer: alguien cree estar comiendo por hambre, cuando -en realidad- come porque está enojado, aburrido, preocupado, cansado, o deprimido.
Para evitar recurrir a la "terapia del refrigerador", una persona necesita hacer dos cosas: identificar cuándo está ante un apetito físico y cuándo ante uno emocional y desarrollar hábitos que le ayuden a combatir el segundo, como los siguientes:
- Llevar un "diario de alimentación": en él se puede registrar todo aquello que se come y cuánto, la hora y el lugar donde se come, la actividad que se está haciendo cuando se decide comer y los sentimientos experimentamos en ese momento.
- Identificar patrones en alimentación: si se come apenas se llega del trabajo; cuando se mira televisión; los fines de semana; cuando se comparte una reunión con otras personas; cuando se está solo; etc...
- Planear alternativas y modificar rutinas: si una persona sabe que sentarse frente al televisor significa hacerlo con un paquete de golosinas, puede probar salir a caminar, tomar un baño, telefonear a un amigo, leer un libro... cualquier actividad que le aleje de la comida.
- Tener un "refrigerador saludable": llenar el refrigerador de alimentos sanos -en lugar de comidas altas en grasas, azúcares, o calorías- es una forma de controlar el apetito emocional, ya que se reducirá la tentación. También se recomienda armar porciones pequeñas de alimentos, para disminuir las ingestas.
- Comer a conciencia: cuando se come, es mejor no estar haciendo otra cosa. Sentarse a la mesa tranquilamente, concentrarse en aquello que se está comiendo y levantarse cuando se está satisfecho. Si se continúa con hambre luego de comer, conviene esperar unos minutos antes de repetir. De esta forma, se podrá identificar si se trata de apetito real, o emocional.
- Pedir ayuda profesional: en caso de advertir -o sentir cercana- la posibilidad de desarrollar un desorden alimenticio como consecuencia de practicar continuamente la "terapia del refrigerador", conviene consultar con un nutricionista, o un psicólogo.
Existe un componente emocional en la alimentación, que no se puede -ni se debe- eludir. Las personas celebramos con comida y ocasionalmente comemos para gratificarnos, o para sentirnos mejor... y no hay nada de malo en ello. La situación se vuelve problemática cuando no somos conscientes de estas acciones y cuando comer se convierte en la principal estrategia para regular nuestros estados emocionales.
Hay muchas maneras de lidiar efectivamente con nuestras emociones. Sin dudas, la "terapia del refrigerador" no es una de ellas!
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Publicado el 21 de Febrero, 2006, 17:23.
en Alexa.
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Las casas de los japoneses tienen, normalmente, un espacio hueco entre las paredes de madera.
Mientras esta persona echaba abajo los muros de su casa, se dio cuenta de que allí había una lagartija inmóvil, porque un clavo, desde fuera, le había atravesado una de sus patitas y la había hecho permanecer fija en la pared.
El dueño de la casa, viendo esto, sintió, al mismo tiempo, piedad y curiosidad. Cuando estudió el clavo, quedó pensativo... El clavo había sido clavado hacía diez años, cuando la casa fue construida.
¿Qué habría ocurrido entonces?
¡La lagartija había sobrevivido en esa posición durante diez años! ¡En un oscuro muro en esa posición durante diez años sin moverse! ¡Es imposible, inimaginable!
Entonces, aquella persona se preguntó cómo esta lagartija habría podido sobrevivir durante diez años sin dar un solo paso ¡si desde entonces su patita estaba clavada allí!
Así que, paró de trabajar y observó a la lagartija, preguntándose qué podría haber hecho, y cómo ella habría conseguido alimentarse.
Más tarde, sin saber de dónde venía, apareció otra lagartija, con alimento en su boca.
¡¡Ahhh!! Quedó aturdido y emocionado al mismo tiempo. ¡Otra lagartija había estado alimentando durante diez años a la lagartija que permanecía clavada en la pared...! ¡Tanto amor, un amor tan precioso!.....Tanto amor ha tenido esta pequeña criatura...
¿Qué no puede lograr el amor?......¡Puede hacer maravillas!.....¡El amor puede hacer milagros!
En ese mismo instante, cayó en la cuenta; una lagartija fue alimentada por otra, incansablemente, durante diez largos años, sin perder la esperanza en su compañera.
Si una criatura tan pequeña como una lagartija puede amar así... Imaginad cómo podemos nosotros amar si lo intentamos!!
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Publicado el 21 de Febrero, 2006, 17:15.
en Debate.
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En situaciones difíciles no es fácil ser efectivo. Por lo general, uno hace juicios rápidos basados en suposiciones, o actúa sobre juicios de otras personas. En estas circunstancias, evitar el juicio y esforzarnos por entender es la clave. Escuchar... es lo más efectivo.
Cuando las personas se escuchan, expresan lo que sienten con autenticidad y son congruentes, se libera una energía creativa y -casi siempre- se forman lazos muy profundos. Pero cuando no se escuchan, ni expresan lo que están sintiendo, surgen incongruencias, confusión, frustración y baja confianza.
Escuchar es como pelar una cebolla: las primeras capas son muy duras y las últimas muy suaves. Con frecuencia, una vez que llegamos al "centro", todo el panorama de la situación cambia profundamente. Este nuevo panorama afecta nuestra actitud y nos despierta nuevos sentimientos, que nos conducen a acciones mucho más reflexivas, respetuosas y efectivas.
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Publicado el 18 de Febrero, 2006, 14:18.
en General.
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Un hombre enfermo se dirigió a su médico y mientras se preparaba para dejar el consultorio le dijo:
- "Doctor, tengo miedo de morir. Dígame, ¿qué hay del otro lado?"-
Muy quedamente, el médico le contestó: - "No lo sé."-
El paciente le replicó con un tono de incredulidad: - "¿Usted no lo sabe? Usted, un cristiano, ¿no sabe lo que hay del otro lado?"-
El médico tenía su mano en la manigueta de la puerta del consultorio; del otro lado se oyó un ruido de rasguños y lloriqueo y, al abrir la puerta, un perro entró apresuradamente en el cuarto y le saltó encima con una evidente manifestación de alegría.
Vollteándose al paciente, el médico dijo: -"¿Observó a mi perro? Nunca antes había estado en este cuarto. Él no sabía lo que había aquí dentro. Sólo sabía que su amo estaba aquí y, cuando se abrió la puerta, dio un salto hacia adentro sin temor alguno.
Conozco muy poco de lo que hay del otro lado de la muerte, pero sé una cosa… sé que Dios está allí y eso es suficiente para mi."
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Publicado el 18 de Febrero, 2006, 14:09.
en Humor.
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Una mujer de 25 años le cuenta a una amiga sobre su matrimonio con un señor de 65...
- Es tan caballero...me trae flores todos los días, me regala bombones, me lleva de paseo, fuimos de vacaciones a Hawai, me compra ropa todas las semanas, cine, teatro, cenas en los mejores restaurantes, joyas.
- ¿Y en la cama? - pregunta la amiga.
- En la cama hacemos el tratamiento.
- ¿Que tratamiento?.
- El trata... yo miento.
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Publicado el 18 de Febrero, 2006, 13:59.
en General.
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Ley de la Relatividad Documentada: Nada es tan fácil como parece, ni tan difícil como lo explica el manual.
Ley de la Administración del Tiempo: Todo lleva más tiempo que todo el tiempo que Ud. tiene disponible.
Ley de la Búsqueda Indirecta:
1) El modo más rápido de encontrar una cosa, es buscar otra.
2) Usted siempre encontrará aquello que no está buscando.
Ley de la Telefónica:
1) Cuando se comunica... Si usted tiene pluma, no tiene papel. Si tiene papel, no tiene pluma. Si tiene ambos, nadie contesta.
2) Cuando usted marca números de teléfono equivocados, nunca están ocupados.
3) Todo cuerpo sumergido en una bañera, hace sonar el teléfono.
Ley de la Gravedad: Si usted consigue mantener la calma mientras a su alrededor todos están perdiendo la suya... probablemente usted no entiende la gravedad de la situación
Ley de la Experiencia: Sólo sabe la profundidad del pozo quien cae en él.
Reglamento del Especialista:
1) Especialista es aquélla persona que sabe cada vez más sobre cada vez menos.
2) Super especialista es el que sabe absolutamente todo sobre absolutamente nada.
Ley de las filas y Embotellamientos: La fila de al lado siempre avanza más rápido. No ayuda cambiar de carril. La ley no se altera.
Ley de la cinta adhesiva: Existen dos tipos de cinta adhesiva: la que no pega y la que no sale.
Ley de Atracción de las Partículas: Toda partícula que vuela... siempre encuentra un ojo abierto.
Leyes de la Vida:
1) Una persona saludable es aquélla que no fue suficientemente examinada por los médicos.
2) Todo lo mas rico de la vida es ilegal, inmoral o engorda.
3) Si tienes tu mente demasiado abierta, se te pueden caer los sesos.
4) La edad es un precio demasiado alto a pagar por la madurez.
5) La inteligencia artificial no se iguala con la estupidez natural.
6) Si tienes que elegir entre dos males, toma aquel que nunca hayas probado.
7) Es mucho más fácil obtener perdón que permiso.
8) Para cada acción hay un programa gubernamental igual y opuesto.
9) La conciencia es aquello que te duele cuando todas las otras partes de tu cuerpo se sienten muy bien.
10) Los hombres son de la tierra. Las mujeres son de la tierra. Sobrellévalo!.
11) Ningún marido ha sido asesinado a balazos mientras lavaba los platos.
12) Una dieta balanceada es tener una galletita en cada mano.
13) La mediana edad se produce cuando la amplitud de criterio y la estrechez de la cintura cambian de lugar.
14) Las oportunidades siempre se ven más grandes cuando se van que cuando vienen.
15) Cachivache es algo que guardamos durante años y que botamos tres semanas antes de necesitarlo.
16) La experiencia es una cosa maravillosa. Te permite reconocer un error cuando vuelves a cometerlo.
17) Benditos son los que pueden reírse de sí mismos ya que nunca dejarán de divertirse.
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