Harmadillo: El Abrazo.

"Tantos siglos de civilización y no aprendimos a abrazarnos". Amado Nervo.

29 de Diciembre, 2005


Come las frutillas

Publicado el 29 de Diciembre, 2005, 11:58. en General.
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Una persona caía por un barranco y se sostuvo en las raíces de un árbol. Arriba del barranco había un oso inmenso queriendo devorarlo.

El oso rosnava, mostraba los dientes, babeaba de ansiedad por el plato que tenía delante suyo. Y abajo, listos para tragarlo cuando cayera, estaban nada más y nada menos que seis tigres tremendamente hambrientos.

El levantaba la cabeza, miraba hacia arriba y veía el oso rosnando. Cuando el oso daba una tregua, oía el rugir de los tigres, próximos de sus pies. Los tigres abajo querían comerlo, y el oso arriba quería devorarlo.

En determinado momento, el miró al costado izquierdo y vio una frutilla roja, linda, reflejando el sol. En un esfuerzo supremo, apoyó su cuerpo, sostenido solamente por la mano derecha y, con la izquierda, tomó la frutilla.

Cuando pudo mirarla mejor quedó admirado con su belleza. Entonces llevó la frutilla a la boca y disfrutó su sabor dulce y suculento. Fue un placer supremo comer aquella frutilla tan rica.

Quizá me preguntes: "Pero, ¿y el oso?" Olvida el oso y come las frutillas! ¿Y los tigres? Mala suerte de los tigres, ¡come la frutilla!

Siempre existirán osos queriendo comer nuestras cabezas y tigres queriendo arrancar nuestros pies.

Eso hace parte de la vida, pero es importante saber comer las frutillas, siempre. Nosotros no podemos dejar de comerlas sólo porque existen osos y tigres.

Los problemas no impiden a nadie de ser feliz.

Come la frutilla, no dejes que ella escape. Podrá no haber otra oportunidad para experimentar algo tan sabroso.

Relaja y vive un día a la vez: ¡come la frutilla! Los problemas ocurren en la vida de todos, pero la gran verdad es que el mejor momento para ser feliz es AHORA.


Obsesionados... con lo más importante

Publicado el 29 de Diciembre, 2005, 11:54. en Debate.
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Cuando nos obsesionamos con la eficiencia y la productividad, sin preguntarnos acerca de la importancia de las tareas que realizamos, malgastamos nuestra energía y nuestro tiempo.

Las tareas o actividades más importantes son aquellas que se conectan con nuestro propósito en la vida, con nuestras fortalezas y con nuestra misión personal. Estas son las que nos hacen alcanzar los resultados que más anhelamos y realizan nuestros sueños.

Si estamos muy ocupados, lo mejor que podemos hacer -para ser más efectivos- es tranquilizarnos y hacer una pausa para revisar nuestros objetivos, nuestra misión y nuestros sueños. Luego, podremos continuar ocupándonos de nuestras tareas... más importantes.

La nueva secretaria

Publicado el 29 de Diciembre, 2005, 11:49. en Humor.
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La mujer del director de la fábrica acaba de enterarse que su marido tiene una nueva secretaria. Aquella misma tarde, sin dejarle tan siquiera cruzar la puerta de casa, le interroga:

- ¿Son bonitas las piernas de tu nueva secretaria?

- No me he fijado.

- ¿Y de qué color son sus ojos?

- ¡Mujer!, ni tiempo he tenido de verlos.

- ¿Y cómo se viste?

- Muy rápidamente.

Proverbio Chino

Publicado el 29 de Diciembre, 2005, 11:46. en Frases Célebres.
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"En la naturaleza, no hay castigos ni premios, sólo consecuencias."

¿Qué necesitan?

Publicado el 29 de Diciembre, 2005, 11:40. en El Custodio por la Paz.
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¿Qué necesitan las personas para sentirse libres? ¿Qué necesita cada uno de nosotros?

Para quien está en prisión, la liberación es el momento más esperado. Luego del encierro, la libertad causa una inmensa satisfacción en una persona. Sin embargo, luego de dejar la cárcel, muchos son quienes no encuentran un proyecto que llevar adelante y no logran vivir una vida de personas "libres".

Comparemos este fenómeno con la historia de Viktor Frankl: un psiquiatra que vivió tres años preso en un campo de concentración nazi. A pesar de estar cautivo, verse obligado a realizar tareas inhumanas, ser víctima de las peores humillaciones y testigo del asesinato de sus seres queridos, Frankl afirmó haber encontrado un "espacio de libertad" durante aquellos años. Descubrió que, incluso en la mayor esclavitud, él podía conservar la libertad de decidir cómo sentirse y qué pensar.

Estos dos ejemplos tan opuestos tienen algo en común: aportan otra visión de la libertad... Comúnmente, pensamos que la libertad es una condición "externa" y que ser libre, es tener la posibilidad de vivir sin la opresión, sujeción, o dominación de otros. Por esto, cuando sentimos que nos falta libertad, la exigimos "hacia afuera" (exigimos más libertad política, económica, de expresión, etc).

Pero si realmente fuera así, si la libertad fuese sólo una condición externa, los liberados de prisión se sentirían personas libres y el esclavizado Frank no.

La libertad no es sólo una condición externa, sino también un estado interno. Esta nueva forma de ver la libertad, tiene más que ver con una decisión, que con una situación. Ella nos ayuda a entender que la esclavitud, nace en muchas de las decisiones que tomamos, en los valores a partir de los cuales decidimos y en las prioridades que consideramos al momento de elegir. Partiendo de esta nueva forma de concebir la libertad, reflexionemos sobre algunas de las "prisiones" que nos esclavizan a diario...
El tiempo: cuando nos sentimos "prisioneros del tiempo", ¿no será que decidimos colocar las urgencias, por encima de las cosas que son importantes para nosotros?

La sociedad:
cuando nos sentimos "prisioneros de la mayoría", ¿no estaremos poniendo la voz de la sociedad, por sobre nuestra propia voz?

Las relaciones:
cuando nos sentimos "prisioneros de una relación", ¿no habremos decidido colocar las necesidades del otro, por sobre las nuestras?

La moda: cuando nos sentimos incómodos con nuestra imagen, ¿no ocurrirá que le damos más peso a las apariencias, que a nuestro bienestar interior?

El sistema:
toda vez que nos creemos "prisioneros del sistema", ¿no estaremos anulando nuestra capacidad de cambiar las cosas?

Las comodidad: cuando algo nos molesta y no hacemos nada, ¿no estaremos optando por la alternativa más cómoda?
Nuestras verdaderas "prisiones" no son ni el tiempo, ni las relaciones, ni el sistema... sino nuestros miedos, que se manifiestan en nuestros paradigmas y nuestros hábitos. En pocas palabras, aquello que nos impide sentirnos libres no son las restricciones externas, sino los obstáculos internos.

Por lo tanto, el límite a nuestra libertad, es un límite de crecimiento interno. Sólo cuando crecemos interiormente y vencemos las prisiones mentales y emocionales que construimos, podemos sentirnos libres... Sea cual fuere nuestra situación, cuando dejamos de aprender, de cambiar, de mejorar y de crear cosas nuevas, nos sentimos esclavos... incluso ante una gran libertad externa!

Si no crecemos interiormente, podemos ser "libres de" (es decir, tendremos libertad externa), pero nunca seremos "libres para" (no tendremos libertad interna para decir aquello que es mejor para nosotros). De hecho, hoy tenemos más libertad económica e intelectual que nuestros antepasados y -sin embargo- seguimos sin sentirnos "totalmente plenos". Gozamos de una mayor libertad de expresión que décadas atrás, pero seguimos teniendo enormes problemas de comunicación. Somos dueños de nuestro tiempo, pero siempre sentimos que nos hace falta "más"...

Estas brechas nos demuestran que, para ser totalmente libres (externa e internamente), necesitamos cultivar y valorar el crecimiento personal. Para vivir una libertad plena, es preciso superar todas las formas de esclavitud propias, que nos impiden cambiar y mejorar.

Albert Camus decía que "la libertad es nada más que la oportunidad de ser mejor". Sólo cuando aprovechemos esta oportunidad, nos sentiremos verdaderamente libres.

La Isla de los Sentimientos y Valores

Publicado el 29 de Diciembre, 2005, 11:27. en Alexa.
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Erase una vez...
Había una isla, en la que vivían todos los Sentimientos y Valores del hombre:

El Buen Humor, La Tristeza, La Sabiduría... como también todos los demás, incluso El Amor.

Un día se anuncio a los Sentimientos que la isla estaba a punto por hundirse. Entonces todos prepararon sus barcos y partieron.

Unicamente el Amor quedo esperando sólo, hasta el ultimo momento.

Cuando la isla estuvo a punto de hundirse, el Amor decidió pedir ayuda a La Riqueza que paso cerca en una barca y el Amor le dijo: "Riqueza, ¿me puedes llevar contigo?".
"No puedo porque tengo mucho oro y plata dentro de mi barca y no hay lugar para ti".
Entonces el Amor decidió pedirle al Orgullo que estaba pasando en una magnifica barca: "Orgullo te ruego, ¿puedes llevarme contigo?".
"No puedo llevarte, Amor..." respondió el Orgullo: "aquí todo es perfecto, podrías arruinar mi barca".
Entonces el Amor dijo a la Tristeza que se estaba acercando:
"Tristeza te lo pido, déjame ir contigo".
"Oh Amor" respondió la Tristeza, "Estoy tan triste que necesito estar sola".
Luego el Buen Humor paso frente al Amor, pero estaba tan contento que no sintió que lo estaban llamando.
De repente una voz dijo:
"Ven Amor, te llevo conmigo". Era el Tiempo que lo había llamado.
El Amor se sintió tan contento y lleno de gozo que se le olvido de preguntar su nombre.

Cuando llego a tierra firme en donde también se encontraba el Saber, el Tiempo se fue. El Amor se dio cuenta de cuanto le debía... y le pregunto al Saber: "¿Puedes decirme quien me ayudo?". "¿El Tiempo?". Se pregunto El Amor, "¿Porque será que El Tiempo me ha ayudado?".
El Saber lleno de Sabiduría respondió:

"Porque sólo El Tiempo es capaz de comprender cuan importante es el Amor en la vida".