Harmadillo: El Abrazo.

"Tantos siglos de civilización y no aprendimos a abrazarnos". Amado Nervo.

6 de Diciembre, 2005


Aceptar el paquete

Publicado el 6 de Diciembre, 2005, 15:01. en General.
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Hace algunos años llegó un extraño paquete al correo de Johannesburg, en Sudáfrica, procedente de cierto lugar de Inglaterra.

El empleado postal explicó al destinatario que había sido despachado "por cobrar" pero Ted Beckman se negó a pagar $ 3.25, importe del correo.

El paquete fue almacenado y el tiempo pasó.

Llegó el momento en que fue puesto a subasta y adquirido junto con otros envíos, por un comerciante de Durbán.

La sorpresa que llevó este hombre fue mayúscula.

Al desatar el paquete resultó que contenía un lote de joyas valorada en unos cincuenta mil dólares.

Una lacónica nota aclaraba que lo enviaba Mary Beckman, la hermana mayor de Ted, como parte de la herencia recibida de su madre.

Se buscó al heredero que había rehusado el pago postal, pero éste acababa de morir en su cuarto de una miserable pensión, donde vivía.

El parte policial mencionaba que se habían encontrado en sus bolsillos unos dieciséis dólares.

Su compañero de cuarto explicó que en el momento de ir al correo tenía el doble de esa cantidad, pero se había negado a pagar los $ 3,25.

Este año es una especie de paquete cerrado aún, lleno de oportunidades para usted y para mí. El remitente es Dios, el contenido es tiempo.

¿Estaremos dispuestos a pagar el precio necesario para tener derecho al tesoro que contiene para nosotros?

Las oportunidades para aprovecharlo se puede contar en miles: 527,040 minutos, contenidos en 8,784 estuches de 24 horas, que a su vez vienen envueltos en 365 días.

El precio que se nos exige para tener acceso al tesoro, es sencillo.


Albert Einstein

Publicado el 6 de Diciembre, 2005, 14:54. en Frases Célebres.
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"Si tu intención es describir la verdad, hazlo con sencillez y la elegancia déjasela al sastre."

El autobús

Publicado el 6 de Diciembre, 2005, 14:50. en Humor.
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En un autobús repleto de gente, sube un hombre. Se coloca al lado de una señora espectacular y le pone la mano en el pecho sin disimulo.

- ¡¡¡Oiga!!! ¿podría poner la mano en otro sitio? - le dice la mujer.

El hombre la mira pensativo y le contesta:

- ¡¡¡no me provoque, no me provoque...!!!

Relaciones... libres de impuestos

Publicado el 6 de Diciembre, 2005, 14:38. en Debate.
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Casi todo lo que hacemos en la vida, requiere relacionarnos con otras personas. Cualquier tipo de trabajo o proyecto, por más individual que parezca, en algún punto nos hace tener contacto con la gente. En cualquier rol que desempeñemos, nuestro éxito depende enormemente de las relaciones que establezcamos con otras personas.

Muchos piensan que, para mejorar sus relaciones, necesitan mejorar su forma de hablar y escuchar. Pero,
¿qué sucede cuando usted habla bien, sabe escuchar, pero no existe confianza en la relación? ¿Cómo es la comunicación cuando no existe confianza?

Es imposible, o improductiva: nos pasamos el tiempo analizando las frases "entre líneas", queriendo descubrir dónde está el engaño. La falta de confianza es la definición misma de una mala relación. De hecho, se dice que -la falta de confianza- genera en la sociedad un impuesto mucho más alto, que cualquier otro que se pudiera pagar. Un impuesto oculto y recesivo, que dificulta nuestro éxito en todos los niveles.

¿Qué significa ser pobre?

Publicado el 6 de Diciembre, 2005, 14:25. en General.
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Un padre económicamente acomodado, queriendo que su hijo supiera lo que es ser pobre, lo llevó para que pasara un par de días en el monte con una familia campesina.

Pasaron tres días y dos noches en su vivienda del campo. En el carro, retornando a la ciudad, el padre preguntó a su hijo: ¿Qué te pareció la experiencia?.

Buena -contestó- el hijo con la mirada puesta a la distancia.

Y... ¿qué aprendiste? - insistió el padre.

El hijo contestó:

Que nosotros tenemos un perro y ellos tienen cuatro.

Nosotros tenemos una piscina con agua estancada que llega a la mitad del jardín... y ellos tienen un río sin fin, de agua cristalina, donde hay pececitos y otras bellezas.

Que nosotros importamos linternas del Oriente para alumbrar nuestro jardín... mientras que ellos se alumbran con la luna y las estrellas.

Nuestro patio llega hasta la cerca... y el de ellos llega al horizonte.

Que nosotros compramos nuestra comida; ellos, siembran y cosechan la de ellos. Nosotros oímos CD's. Ellos escuchan una perpetua sinfonía de ruiseñores, patos, pericos, ranas, sapos y otros animalitos..., todo esto a veces dominado por la melodía de un vecino que trabaja su monte.

Nosotros cocinamos en estufa eléctrica. Ellos, todo lo que comen tiene ese glorioso sabor del fogón de leña.

Para protegernos, nosotros vivimos rodeados por un muro, con alarmas... Ellos viven con sus puertas abiertas, protegidos por la amistad de sus vecinos.

Nosotros vivimos "conectados" al celular, a la computadora, al televisor... Ellos, en cambio, están "conectados" a la vida, al cielo, al sol, al agua, al verde del monte, a los animales, a sus siembras, a su familia.

El padre quedó impactado por la profundidad de su hijo... y entonces el hijo terminó: ¡Gracias papá, por haberme enseñado lo pobre que somos!.


De amigos a socios

Publicado el 6 de Diciembre, 2005, 14:14. en Efectividad.
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Mientras estaba en un bar, escuché casualmente a dos amigos, que conversaban sobre sus proyectos e ideas: planeaban abrir un negocio juntos. Aquella charla me hizo reflexionar sobre lo seductora que resulta -para muchos- la idea de trabajar con un amigo. Pero también me llevó a preguntarme: ¿conviene asociarse con un amigo?

Ciertamente, para llevar adelante una sociedad comercial, es bueno que dos socios sean amigos... pero no es suficiente. La amistad no alcanza para garantizar una "convivencia comercial" exitosa. Tal como ocurre con dos enamorados, dos amigos suelen ser "arrastrados por la pasión" y el entusiasmo inicial de abrir un negocio, sin reflexionar lo suficiente sobre el compromiso a largo plazo que implica formar una sociedad.

Para no tomar una decisión apresurada, dos amigos deberían tener algunas conversaciones que les permitan conocerse en un nivel laboral. Antes de iniciar un proyecto juntos, es prudente que planteen una comunicación profunda, sobre algunas cuestiones determinantes para el éxito de la sociedad... y para la supervivencia de la amistad! Durante estas charlas, los amigos podrían analizar lo siguiente:

- ¿Podemos lograr juntos una empresa -o un proyecto- superior al que lograríamos por separado? ¿Estaríamos sumando capacidades y recursos... o duplicándolos? Este punto es muy importante, porque una de las primeras cosas a clarificar es si juntos pueden hacerlo mejor que solos. Entre ambos, deben analizar cuál sería el valor agregado de la unión: ¿Complementar habilidades? ¿Sinergizarlas? ¿Ampliar la base de clientes? ¿Disponer de más capital inicial?

- ¿Con qué contribuiremos cada uno? ¿Con dinero, con la idea, con experiencia? ¿Estamos de acuerdo en el valor de cada contribución? Es fundamental que cada contribución tenga el mismo peso. Muchas veces, ocurre que quien aporta el dinero se considera con más poder y derecho, que su socio que contribuyó con la idea, o viceversa.

- ¿Estamos dispuestos a invertir la misma cantidad de tiempo y compromiso? ¿Compartimos las mismas aspiraciones respecto al proyecto? No es lo mismo que un socio vea la empresa como su principal fuente de ingresos y que -para el otro- sea sólo una entrada extra.

- ¿Tenemos estilos de trabajo compatibles? ¿Cómo manejamos los problemas? ¿Cómo resolvemos las diferencias? ¿Tenemos criterios alineados para tomar decisiones? Por más parecidos que sean como amigos, eventualmente como socios tendrán algunas diferencias, sea en la dirección de la empresa, en la forma en que se gasta el dinero, o en otros asuntos inherentes a la empresa. La inteligencia emocional de cada uno, será fundamental para enfrentar las presiones y desafíos de llevar adelante el proyecto, sin grandes conflictos.

- ¿Hay algún aspecto de nuestra vida personal que pudiera representar una amenaza para el negocio? Es importante analizar si alguno vive situaciones personales como crisis en el matrimonio, una enfermedad propia o de un familiar, responsabilidades y demandas en otros roles, etc... Realidades de este tipo, pueden afectar la dedicación de uno de los socios al proyecto y generar conflictos con la otra parte.

- ¿Qué haríamos en caso de...? Es prudente analizar el camino a seguir ante escenarios frecuentes en sociedades comerciales. Por ejemplo, que uno de los socios se divorcie y deba repartir sus bienes; que la compañía crezca repentinamente; que surja la posibilidad de venderla, fusionarse con otra, o incorporar un tercer socio; que un familiar de alguno solicite trabajo en la empresa; que uno de los socios enfrente problemas financieros que le obliguen a tomar dinero del negocio, o problemas de salud que le obliguen a dejar de trabajar un tiempo.

Finalmente, los amigos necesitan explorar dos cuestiones muy delicadas:

- ¿Somos capaces de manejar -simultáneamente- la relación comercial y la relación personal?

- Si surgen problemas serios, ¿terminaríamos la sociedad, para proteger la amistad... o haríamos lo contrario?

Es muy importante analizar todo lo expuesto, porque existe una gran diferencia entre llevarse bien personalmente y llevarse bien comercialmente. Incluso, hay diferencias entre una relación comercial y una profesional, por lo que ser buenos colegas tampoco garantiza ser buenos socios. Alguien puede ser muy buen compañero de trabajo, un excelente colega, o un fiel amigo, pero eso no significa que sea el mejor socio comercial, porque se trata de relaciones diferentes.

En una sociedad se comparten las responsabilidades y los riesgos de una empresa, se complementan habilidades y recursos y se sinergizan fuerzas. Una sociedad también es una fuente de apoyo y motivación en tiempos difíciles. Todo esto hace que sea muy bueno llevar adelante un proyecto con un socio... siempre que sea la persona indicada.

Un amigo tiene muchas posibilidades de ser la persona indicada, ya que una relación fuerte y estable es una buena base donde apoyar un proyecto. Por lo tanto, una sólida amistad puede ser un buen punto de partida para una sociedad. Sin embargo, hay que reflexionar profundamente, comunicarse abiertamente y plantearse diferentes escenarios, para pasar -con éxito- de amigos... a socios!