Harmadillo: El Abrazo.

"Tantos siglos de civilización y no aprendimos a abrazarnos". Amado Nervo.

5 de Diciembre, 2005


¿Quién sabe mas: la modelo o tú?

Publicado el 5 de Diciembre, 2005, 14:48. en La Banda del Perjuicio.
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Una modelo despampanante participa en un programa de TV de preguntas y respuestas.

El presentador le hace las siguientes preguntas:

¿Cuánto duro La Guerra de los Cien Años: 103 años, 116 años, 100 años o 150 años?
La modelo utiliza el comodín y no responde.

¿En qué país se encuentra El Sombrero de Panamá: en Colombia, en Panamá, en Brasil o en Ecuador?
La modelo pide la ayuda del público.

¿En qué mes del año celebran los rusos La Revolución de Octubre: en Enero, en Septiembre, en Octubre o en Noviembre?
La modelo decide telefonear a una amiga (también modelo).

¿Cuál era el nombre del rey Jorge V: Alberto, Jorge, Carlos o Enrique?
La modelo utiliza su derecho a dar una respuesta irónica.

¿De qué animal proviene el nombre de las Islas Canarias: de las focas, de los canarios, de los caballos o de los canguros?
La modelo responde de los Canguros y es eliminada.


NOTA: Para tu información -y antes de que te apures a sentirte superior-, he aquí las respuestas correctas:

- La Guerra de los Cien Años duro 116 años. Exactamente de 1337 a 1453.

- El Sombrero de Panamá se encuentra en Ecuador.

- Los rusos celebran La Revolución de Octubre el 7 de Noviembre.

- El nombre de Jorge V era Alberto.

- El nombre de las Islas Canarias viene del latin Las Islas de las Canes.

Del matrimonio, de El Profeta, Khalil Gibran

Publicado el 5 de Diciembre, 2005, 13:30. en Alexa.
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"Nacisteis juntos y juntos permaneceréis para siempre.
Aunque las blancas alas de la muerte dispersen vuestros días.
Juntos estaréis en la memoria silenciosa de Dios.
Mas dejad que en vuestra unión crezcan los espacios.
Y dejad que los vientos del cielo dancen entre vosotros.
Amaos uno a otro, mas no hagáis del amor una prisión.
Mejor es que sea un mar que se mezcla entre orillas de vuestra alma.
Llenaos mutuamente las copas, pero no bebáis sólo en una.
Compartid vuestro pan, mas no comáis de la misma hogaza.
Cantad y bailad juntos, alegraos, pero que cada uno de vosotros conserve la soledad para retirarse a ella a veces.
Hasta las cuerdas de un laúd están separadas, aunque vibren con la misma música.
Ofreced vuestro corazón, pero no para que se adueñen de él.
Porque sólo la mano de la Vida puede contener vuestros corazones.
Y permaneced juntos, más no demasiado juntos:
Porque los pilares sostienen el templo, pero están separados.
Y ni el roble ni el ciprés crecen el uno a la sombra del otro."

Mi padre me verá jugar

Publicado el 5 de Diciembre, 2005, 13:17. en Suma Capacidades Diferentes.
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Un muchacho vivía sólo con su padre; ambos tenían una relación extraordinaria y muy especial. El joven pertenecía al equipo de fútbol americano de su colegio. Usualmente no tenía la oportunidad de jugar, sin embargo su padre permanecía siempre en las gradas haciéndole compañía en cada partido.

El joven era el más bajo en estatura de su clase. Pese a ello, cuando comenzó la secundaria insistió en participar en el equipo de fútbol del colegio. Su padre le daba orientación y le explicaba que no tenía que jugar fútbol si no lo deseaba en realidad... pero el hijo amaba el fútbol, no faltaba a una práctica, ni a un juego. Estaba decidido a dar lo mejor de sí, ¡se sentía felizmente comprometido!

Durante su vida en secundaria, lo recordaron como "El calentador de banco", debido a que siempre permanecía sentado. Su padre lo animaba con su espíritu de aliento y el mejor apoyo que hijo alguno podía esperar.

Cuando comenzó la Universidad, intentó entrar al equipo de fútbol; todos estaban seguros que no lo lograría, pero a todos venció, entrando al equipo. El entrenador le dió la noticia, admitiendo que lo había aceptado además por la manera como él demostraba entregar su corazón y su alma en cada una de sus prácticas y porque eso le contagiaba a los demás miembros del equipo un gran dosis de ánimo.

La noticia llenó por completo a su corazón, corrió al teléfono más cercano y llamó a su padre, quien compartió con él la emoción. Le enviaba en todas la temporadas todas las entradas para que asistiera a los juegos de la universidad.

El joven atleta era muy persistente, nunca faltó a una práctica ni a un juego durante los cuatro años de la universidad, sin embargo, nunca tuvo la oportunidad de participar activamente en alguno.

Cuando se acercaba el final de la temporada, justo unos minutos antes que comenzara el primer juego de las eliminatorias, el entrenador le entregó un telegrama. El joven lo tomó y luego de leerlo lo guardó en silencio, tragó muy fuerte y temblando le dijo al entrenador:

- "Mi padre murió esta mañana. ¿No hay problema de que falte al juego de hoy?".

El entrenador le abrazó y le dijo:

- "Tómate el resto de la semana libre, hijo, y no se te ocurra venir el sábado".

Llego el sábado y el juego no estaba muy bien. En el tercer cuarto cuando el equipo tenía 10 puntos de desventaja, el joven entró al vestuario, calladamente se colocó el uniforme y corrió hacia donde estaba el entrenador y su equipo, quienes estaban impresionados de ver a su luchador compañero de regreso.

- "Entrenador, por favor, permítame jugar... yo tengo que jugar hoy", imploró el joven. El entrenador pretendía no escucharle. De ninguna manera podía permitir que su peor jugador entrara en el cierre de las eliminatorias, pero el joven insistió tanto, que finalmente el entrenador sintiendo lástima y lo aceptó:

- "OK, hijo, puedes entrar. El campo es todo tuyo".

Minutos después el entrenador, el equipo y el público, no podían creer lo que estaban viendo. El pequeño desconocido, que nunca había participado en un juego, estaba haciendo todo perfectamente bien. Nadie podía detenerlo en el campo, corría fácilmente como toda una estrella. Su equipo comenzó a ganar, hasta empatar el juego. En los últimos segundos de cierre, el muchacho interceptó un pase y corrió todo el campo hasta ganar con un "touchdown".

La gente que estaba en las gradas gritaba emocionada y su equipo lo cargó por todo el campo.
Finalmente, cuando todo terminó, el entrenador notó que el joven estaba sentado calladamente y sólo en una esquina. Se acercó y le dijo:

- "Muchacho, no puedo creerlo, ¡estuviste fantástico!... Dime: ¿cómo lo lograste?"

El joven miró al entrenador y le dijo:

- "Usted sabe que mi padre murió... pero, ¿sabía que mi padre era ciego?" El joven hizo una pausa y trató de sonreír. "Mi padre asistía a todos mis juegos, pero hoy sería la primera vez que él podría verme jugar...y yo quise mostrarle que sí podía hacerlo".


Nietzsche

Publicado el 5 de Diciembre, 2005, 13:09. en Frases Célebres.
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"Si queréis una biografía, no busquéis una con el título de Fulano y su tiempo, sino una que lleve en su portada la inscripción "un luchador contra su tiempo...".

La vida es como andar en bicicleta, ...te caes sólo si dejas de pedalear

Publicado el 5 de Diciembre, 2005, 12:41. en General.
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Al principio veía a Dios como el que me observaba, como un juez que llevaba cuenta de lo que hacía mal, como para ver si merecía el cielo o el infierno cuando muriera. Era como un presidente, reconocía su foto cuando la veía, pero realmente no lo conocía.

Pero luego reconocí a mi Poder Superior; parecía como si la vida fuera un viaje en bicicleta, pero era una bici de dos plazas, y noté que Dios viajaba atrás y me ayudaba a pedalear.

No sé cuando sucedió, no me di cuenta cuando fue, que Él sugirió que cambiáramos lugares, lo que sí se es que mi vida no ha sido la misma desde entonces.

Mi vida con Dios es muy emocionante. Cuando yo tenía el control, yo sabía a dónde iba. Era un tanto aburrido, pero predecible. Era la distancia más corta entre dos puntos. Pero cuando Él tomó el liderazgo, Él conocía otros caminos, caminos diferentes, hermosos, por las montañas, a través de lugares con paisajes, velocidades increíbles. Lo único que podía hacer era sostenerme; aunque pareciera una locura, Él sólo me decía: "¡Pedalea!"

Me preocupaba y ansiosamente le preguntaba, "¿A dónde me llevas?" Él sólo sonreía y no me contestaba, así que comencé a confiar en Él.

Me olvidé de mi aburrida vida y comencé una aventura, y cuando yo decía "estoy asustado", Él se inclinaba un poco para atrás y tocaba mi mano.

Él me llevó a conocer gente con dones, dones de sanidad y aceptación, de gozo. Ellos me dieron esos dones para llevarlos en mi viaje; nuestro viaje, de Dios y mío.

Y allá íbamos otra vez. Él me dijo: "Comparte estos dones, dalos a la gente, son sobrepeso, mucho peso extra". Y así lo hice... a la gente que conocimos, encontré que en el dar yo recibía y mi carga era ligera.

No confié mucho en Él al principio, en darle el control de mi vida. Pensé que la echaría a perder, pero Él conocía cosas que yo no sabía acerca de andar en bici... secretos.

Él sabía como doblar para dar vueltas cerradas, brincar para librar obstáculos llenos de piedras, inclusive volar para evitar horribles caminos. Y ahora estoy aprendiendo a callar y pedalear por los más extraños lugares. Estoy aprendiendo a disfrutar de la vista y de la suave brisa en mi cara y sobre todo de la increíble y deliciosa compañía de Dios.

Y cuando estoy seguro que ya no puedo más, Él sólo sonríe y me dice: "¡Pedalea!


Un amigo especial

Publicado el 5 de Diciembre, 2005, 12:33. en Suma Capacidades Diferentes.
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El dueño de una tienda colocó un anuncio en la puerta donde se leía: "Cachorritos en venta".

De pronto, un niño preguntó: "¿Cuál es el precio de los perritos?".

El contestó: "entre $ 30 y $ 50". El niñito sacó unas monedas y dijo : "Sólo tengo $2,37. ¿Puedo verlos?".

El hombre sonrió y silbó. De la trastienda salió su perra corriendo, seguida por 5 perritos. Uno de ellos estaba quedándose considerablemente atrás.

El niño señaló al rezagado que cojeaba. "¿Qué le pasa a este perrito?", preguntó.

El dueño le explicó que, cuando el perrito nació, el veterinario le dijo que tenía la cadera defectuosa y que cojearía por el resto de su vida.

El niño exclamó: "¡Ese es el que quiero comprar!".

Y el hombre replicó: "No, tú no vas a comprar ese cachorro. Si realmente lo quieres...te lo regalo".

El niño se disgustó y, mirando directamante a los ojos del hombre, le dijo: "No quiero que usted me lo regale. Él vale tanto como los otros y pagaré el precio completo. Le daré mis $2,37 ahora y 50 centavos cada mes hasta que lo haya pagado completo".

El dueño contestó: "Tú en verdad no querrás comprar ese perrito, hijo. Él nunca será capaz de saltar y jugar como los otros".

El niño se agachó y levantó su pantalón para mostrar la pierna izquierda, inutilizada, soportada por un gran aparato de metal.

Miró al hombre y dijo: "Bueno, yo no puedo correr muy bien tampoco, y el perrito necesitará a alguien que lo entienda".

Los ojos del hombre se llenaron de lágrimas. Sonrió y dijo: ...."Hijo, sólo espero y rezo para que cada uno de estos cachorros tenga un dueño como tú".